Enfermería y seguridad del pacienteNeurologíaPsiquiatría

Delirium hipoativo no idoso: 4AT, CAM e prevenção

Mano que sostiene un pequeño audífono color piel junto a la oreja de un hombre de cabello grisáceo, con follaje desenfocado al fondo
Índice
  1. Por qué este es un escenario de razonamiento
  2. Qué es el delirium y por qué el hipoactivo pasa desapercibido
  3. Cómo rastrear: el 4AT y el CAM
  4. Buscar la causa
  5. Qué hacer junto a la cama
  6. Razonamiento paso a paso en el caso
  7. Cómo ayuda NEXO a entrenar ese razonamiento
  8. Preguntas frecuentes
  9. Checklist final
  10. Referencias

Un hombre de 84 años fue operado de una fractura del cuello del fémur hace dos días. En el turno de noche, el equipo anotó "paciente tranquilo, colaborativo, durmió bien". Por la mañana, la bandeja del desayuno vuelve casi intacta, y el vaso de agua sigue lleno. Responde "sí" a casi todo, mira por la ventana y se adormila en medio de la conversación. En el cambio de turno, la enfermera aplica el 4AT: el paciente está somnoliento, falla preguntas simples de orientación, se pierde al decir los meses del año hacia atrás, y la hija cuenta por teléfono que, antes de la cirugía, él leía el periódico y hacía sus propias cuentas. La escena es ficticia y fue escrita para enseñanza.

Este texto usa el cuadro como escenario de razonamiento clínico para la enfermería. El paciente callado parece el paciente que da menos trabajo. Juntos, la desatención, la somnolencia, el inicio agudo y el cambio respecto a lo habitual cuentan otra historia: delirium hipoactivo, la forma que más pasa desapercibida. El texto no sustituye el protocolo de su institución ni la prescripción médica. Si usted juega el caso del día en NEXO, va a reconocer el desafío: desconfiar del paciente que no pide nada.

Puntos principales

  • El delirium es un trastorno agudo de la atención y de la cognición, común en personas mayores hospitalizadas y muchas veces no reconocido.
  • La forma hipoactiva aparece como somnolencia, lentitud y apatía, y se confunde con depresión, cansancio o demencia.
  • Después de una fractura de cadera, el delirium es frecuente, sobre todo en quienes ya tienen demencia.
  • El 4AT es un cribado corto que la enfermería puede aplicar junto a la cama; 4 puntos o más sugieren delirium.
  • El delirium es un signo: el equipo busca la causa, como dolor, infección, retención urinaria, fármacos y trastornos metabólicos.
  • Las medidas no farmacológicas son la base; el antipsicótico no es tratamiento de rutina.

Por qué este es un escenario de razonamiento

El delirium es frecuente en el hospital y cuesta caro. Inouye y colaboradores describen un problema que alcanza hasta la mitad de las personas mayores hospitalizadas, muchas veces no reconocido y asociado a peor evolución; estiman también que es evitable en 30 a 40 por ciento de las veces (Inouye y colaboradores, 2014). En una cohorte neerlandesa de personas mayores con fractura de cadera, 35 por ciento tuvieron delirium, y el cuadro se asoció a hospitalización más larga, más complicaciones, institucionalización y mortalidad en seis meses (Mosk y colaboradores, 2017).

El escenario es bueno para entrenar porque la pista principal es una ausencia. El paciente no grita, no se arranca el acceso, no intenta salir de la cama. Simplemente deja de participar. El post sobre signos, síntomas e historia muestra cómo leer lo que el paciente trae, y el post sobre deterioro clínico en la sala de hospitalización recuerda que la confusión nueva es un signo de alerta incluso cuando los otros números parecen buenos.

El precio del retraso

En un estudio con 82.770 hospitalizaciones de emergencia en dos centros británicos, un 4AT de 4 puntos o más en el ingreso se asoció a mortalidad en 30 días 5,5 veces mayor en un centro y 3,4 veces mayor en el otro, comparado con 4AT de cero (Anand y colaboradores, 2022). La hospitalización fue más que el doble, y el tiempo en casa en el año siguiente cayó (Anand y colaboradores, 2022). Jackson y colaboradores recuerdan que, cuanto más tiempo el delirium hipoactivo queda sin reconocimiento, peor la evolución a largo plazo (Jackson y colaboradores, 2025).

Qué enseña la escena

La escena entrena cuatro hábitos. El primero es preguntar cómo era el paciente antes, y no solo cómo está ahora. El segundo es evaluar la atención con un instrumento, en vez de confiar en la impresión de "tranquilo". El tercero es tratar el delirium como un signo que pide búsqueda de causa. El cuarto es saber qué medidas ayudan y cuáles estorban.

Qué es el delirium y por qué el hipoactivo pasa desapercibido

El delirium es un trastorno agudo de la atención y de la cognición; el diagnóstico exige evaluación cognitiva formal e historia de inicio agudo de los síntomas (Inouye y colaboradores, 2014). Inouye y colaboradores lo describen como "falla cerebral aguda", un cuadro multifactorial análogo a la insuficiencia cardíaca aguda (Inouye y colaboradores, 2014).

Tres formas

Hay tres formas principales: hiperactiva, hipoactiva y mixta (Jackson y colaboradores, 2025). En la hiperactiva, el paciente está agitado, inquieto, puede tener alucinaciones y habla incoherente. En la hipoactiva, aparecen letargo, somnolencia y respuesta reducida, con el paciente desconectado del entorno (Jackson y colaboradores, 2025). En la mixta, alterna entre las dos (Jackson y colaboradores, 2025). Inouye y colaboradores observan que la forma predominantemente hipoactiva es más común en ancianos y se asocia a peor pronóstico, y que el paciente puede oscilar entre las formas a lo largo del día (Inouye y colaboradores, 2014).

Por qué pasa desapercibido

El delirium hipoactivo se confunde fácilmente con depresión, cansancio o demencia (Jackson y colaboradores, 2025). Peritogiannis y colaboradores recuerdan que el delirium está ampliamente infradiagnosticado, en gran parte por la dificultad de reconocer la forma hipoactiva, y proponen evaluar con regularidad signos de esta forma en la práctica diaria (Peritogiannis y colaboradores, 2015). En un estudio retrospectivo con ancianos ingresados en los Países Bajos, la prevalencia registrada de delirium fue de solo 5 por ciento, con 23 por ciento de los episodios clasificados como hipoactivos; los autores concluyen que hubo probablemente un subregistro importante (van Velthuijsen y colaboradores, 2018).

La familia como sensor

Familiares y amigos cercanos suelen ser los primeros en notar cambios sutiles y agudos (Jackson y colaboradores, 2025). La hija que dice "él no es así" está dando la información que define el inicio agudo. Jackson y colaboradores defienden que el equipo trabaje con la familia en la detección y el cuidado (Jackson y colaboradores, 2025).

HallazgoDelirium hipoactivoDemenciaDepresión
InicioAgudo, de horas a díasLento, de meses a añosSemanas
AtenciónMuy alterada, fluctúaPreservada al inicioEn general preservada
Nivel de concienciaSomnoliento o disminuidoNormal al inicioNormal
Curso a lo largo del díaFluctúaEstableEstable
Lo que dice la familiaCambió de repenteLleva tiempo empeorandoAnda triste, sin interés

Fuentes de la tabla: (Inouye y colaboradores, 2014), (Jackson y colaboradores, 2025) y (Bellelli y colaboradores, 2014). Los cuadros pueden coexistir: la demencia es el mayor factor de riesgo para delirium.

Quién tiene más riesgo

El delirium nace del encuentro entre vulnerabilidad y agresión. Inouye y colaboradores describen un modelo bien validado: en un paciente muy vulnerable, con demencia y varias enfermedades, una agresión pequeña, como una dosis de un medicamento para dormir, puede bastar; en un paciente joven y sano, solo una suma de agresiones, como anestesia general y cirugía mayor, provoca el cuadro (Inouye y colaboradores, 2014). Los factores de riesgo más constantes en el ingreso fueron demencia o deterioro cognitivo, dependencia funcional y deterioro visual, entre otros (Inouye y colaboradores, 2014).

Fractura de cadera

En la cohorte de Mosk y colaboradores, con mediana de edad de 84 años, los factores de riesgo de delirium fueron puntuación ASA alta, delirium previo, dependencia funcional, institucionalización antes de la cirugía, hemoglobina baja y gran volumen de transfusión (Mosk y colaboradores, 2017). Los pacientes con demencia tuvieron delirium en 57,7 por ciento de los casos (Mosk y colaboradores, 2017). En un estudio chino con 306 ancianos operados de fractura de cadera, 19,29 por ciento tuvieron delirium posoperatorio, y la edad mayor de 75 años, la diabetes y un ASA mayor de 2 fueron factores independientes (Wang y colaboradores, 2018).

Lo que enfermería anota en el ingreso

  • Estado cognitivo y funcional habitual, preguntado al paciente y a la familia.
  • Diagnóstico previo de demencia o episodio anterior de delirium.
  • Gafas y audífono: si existen y si vinieron con el paciente.
  • Lista de medicamentos de uso continuo, incluidos los medicamentos para dormir.
  • Consumo de alcohol y de sedantes en casa.
  • Hábitos de sueño, alimentación y eliminación.

Fuente de la lista: (Inouye y colaboradores, 2014). Esta información se convierte en la línea de base con la que se comparará el cribado.

Dos radiografías del fémur proximal que muestran dos clavos metálicos paralelos atravesando el cuello del fémur
Radiografía de fractura del cuello del fémur fijada con clavos. La cirugía de cadera en ancianos es una de las situaciones de mayor riesgo para delirium. Foto: Mikael Häggström, Wikimedia Commons, CC0.

Cómo rastrear: el 4AT y el CAM

La impresión clínica no basta para detectar el delirium hipoactivo. Los instrumentos breves estandarizan la pregunta y permiten comparar turnos.

El 4AT

El 4AT tiene cuatro ítems. El primero evalúa el estado de alerta. El segundo es una prueba corta de orientación, el Abbreviated Mental Test de cuatro preguntas (AMT4). El tercero evalúa la atención pidiendo los meses del año en orden inverso. El cuarto evalúa cambio agudo o fluctuación del estado mental (Bellelli y colaboradores, 2014). La puntuación va de 0 a 12: cero sugiere que el delirium y el deterioro cognitivo moderado a grave son improbables; de 1 a 3, sugiere posible deterioro cognitivo; 4 o más sugiere posible delirium (Bellelli y colaboradores, 2014). La prueba no exige entrenamiento especial y suele tardar menos de 2 minutos (Bellelli y colaboradores, 2014).

Qué tan bien funciona

En el estudio de validación con 234 ancianos hospitalizados, la sensibilidad fue de 89,7 por ciento y la especificidad de 84,1 por ciento para delirium (Bellelli y colaboradores, 2014). En un metanálisis de 17 estudios, la sensibilidad y la especificidad combinadas fueron ambas de 0,88 (Tieges y colaboradores, 2021). En un estudio multicéntrico con 785 ancianos en sala de hospitalización, el 4AT tuvo sensibilidad de 76 por ciento y especificidad de 94 por ciento, mientras que el CAM, aplicado en la rutina, tuvo sensibilidad de 40 por ciento y especificidad de 100 por ciento (Shenkin y colaboradores, 2019).

El CAM

El Confusion Assessment Method organiza el diagnóstico en cuatro características: inicio agudo con curso fluctuante, desatención, pensamiento desorganizado y nivel de conciencia alterado. El resultado es positivo cuando están presentes las dos primeras y al menos una de las otras dos (Shenkin y colaboradores, 2019). El CAM exige entrenamiento específico para puntuar cada característica (Shenkin y colaboradores, 2019); el estudio de Shenkin y colaboradores sugiere que, sin ese entrenamiento, pierde casos que el 4AT detecta (Shenkin y colaboradores, 2019). En cuidados intensivos se usan versiones adaptadas, como el CAM-ICU, en pacientes que no hablan.

Aplicándolo al caso

El paciente de la escena está somnoliento (puntúa en alerta), falla dos ítems de orientación (puntúa en el AMT4), se pierde en los meses (puntúa en atención) y, según su hija, cambió de forma aguda (puntúa en el cuarto ítem). El total supera con holgura 4. No es "edad" ni "cansancio de la cirugía".

Buscar la causa

El delirium no es un diagnóstico final; es señal de que algo está agrediendo el cerebro. Inouye y colaboradores recuerdan que, como la causa suele ser multifactorial, corregir un único factor difícilmente resuelve, y los abordajes con varios componentes son más eficaces (Inouye y colaboradores, 2014).

Mecanismos

Entre los neurotransmisores implicados, los más citados son la deficiencia relativa de acetilcolina y el exceso de dopamina, lo que concuerda con los efectos adversos de fármacos anticolinérgicos y dopaminérgicos (Inouye y colaboradores, 2014). La respuesta inflamatoria sistémica, como en la sepsis, puede desencadenar neuroinflamación, con activación endotelial, deterioro del flujo sanguíneo y muerte neuronal (Inouye y colaboradores, 2014). Esto explica por qué una infección urinaria o una neumonía pueden aparecer primero como confusión.

Qué buscar, en orden práctico

  • Dolor no tratado, que el paciente callado no refiere.
  • Retención urinaria y estreñimiento, con palpación del abdomen y control de la diuresis.
  • Hipoxia: saturación, frecuencia respiratoria y patrón respiratorio.
  • Glucemia capilar, para hipoglucemia o hiperglucemia.
  • Signos de infección: fiebre, herida quirúrgica, orina, pulmón, accesos.
  • Fármacos nuevos o sumados: opioides, sedantes, anticolinérgicos, medicamentos para dormir.
  • Deshidratación y trastornos de sodio, que requieren exámenes de laboratorio solicitados por el equipo.

Fuente de la lista: (Inouye y colaboradores, 2014). La investigación de laboratorio y de imagen la decide el equipo médico.

En el caso de la escena

El paciente bebe poco, lo que apunta a deshidratación y posible trastorno de sodio. Recibió opioide en el posoperatorio y puede tener dolor mal controlado. Está encamado, con riesgo de retención urinaria y estreñimiento. Tuvo sangrado quirúrgico y puede estar anémico. Cada ítem es una pregunta concreta para el cambio de turno.

Qué hacer junto a la cama

Las acciones siguientes siguen las fuentes citadas y la lógica de tratar la causa mientras se protege el cerebro. La secuencia exacta depende del protocolo local.

Comunicar con claridad

Un mensaje estructurado ayuda: "Paciente de 84 años, segundo día de postoperatorio de fractura de cadera. 4AT de 4 o más ahora, con somnolencia, desatención y cambio agudo confirmado por la hija. Bebió poco en las últimas 24 horas, recibió opioide de madrugada. Solicito evaluación para delirium e investigación de causa: dolor, diuresis, glucemia, sodio, infección y revisión de fármacos." La frase da el hallazgo, el instrumento, el cambio respecto al basal y las hipótesis.

Medidas no farmacológicas

Inouye y colaboradores recomiendan abordajes no farmacológicos como primera línea: retirar o reducir fármacos anticolinérgicos y psicoactivos, involucrar a la familia o al acompañante para la reorientación y el confort, favorecer el sueño y la relajación sin medicamentos, crear un ambiente tranquilo y tratar el dolor (Inouye y colaboradores, 2014). El Hospital Elder Life Program, la estrategia más difundida, incluye reorientación, actividades terapéuticas, reducción de psicoactivos, movilización temprana, promoción del sueño, hidratación y nutrición, y adaptaciones para la visión y la audición (Inouye y colaboradores, 2014). Una revisión sistemática de ensayos con intervenciones de enfermería encontró estrategias con la familia, recursos multimedia, música, manejo del sueño, orientación, comunicación reforzada y manejo nutricional (Lee y colaboradores, 2021). Una revisión en terapia intensiva y cuidados paliativos encontró evidencia de que los métodos no farmacológicos son eficaces en la prevención del delirium (Chan y Corso, 2024).

En la práctica de la enfermería

Gafas y audífono en su sitio y limpios. Reloj y calendario visibles, y el equipo diciendo dónde está el paciente y qué día es. Luz natural de día y oscuridad con silencio de noche, agrupando los cuidados para no despertar al paciente varias veces. Ayuda para comer y beber, con agua al alcance. Sentarse y caminar en cuanto el equipo lo autorice. Familia presente siempre que sea posible. Contención física y alarmas de cama evitadas, porque aumentan el riesgo y la persistencia del delirium y el riesgo de lesión (Inouye y colaboradores, 2014).

El antipsicótico no es rutina

Inouye y colaboradores afirman que no hay evidencia convincente de que la prevención o el tratamiento farmacológico sea eficaz, y que los antipsicóticos pueden reducir la agitación sin mejorar el desenlace del delirium (Inouye y colaboradores, 2014). Reservan el tratamiento farmacológico para la agitación grave que interrumpa terapias esenciales o para síntomas psicóticos graves (Inouye y colaboradores, 2014). Una revisión sistemática de 39 estudios mostró que los antipsicóticos siguen muy usados en el delirium, muchas veces en dosis, frecuencia y duración fuera de las recomendaciones, aunque las guías internacionales desaconsejan ese uso (Tomlinson y colaboradores, 2024). Los autores recuerdan que, sobre todo en ancianos, el antipsicótico es riesgo de peor evolución y de delirium más prolongado (Tomlinson y colaboradores, 2024). En el delirium hipoactivo, en el que no hay agitación que controlar, el argumento para sedar es aún más débil. La decisión sobre cualquier fármaco es médica y sigue la prescripción.

Lo que no hay que hacer

No etiquetar al paciente como "demenciado" sin preguntar cómo era antes. No dar medicamento para dormir porque "cambió el día por la noche" sin discutirlo con el equipo. No dejar al paciente sin gafas y sin audífono porque "no se queja". No interpretar la quietud como mejoría.

Persona mayor con camisón hospitalario azul, de pie junto a la cama, apoyando las manos en un andador metálico sobre un piso de madera
Andador junto a la cama. Sentarse y caminar temprano, con seguridad, forma parte de la prevención del delirium. Foto: rawpixel.com, Wikimedia Commons, CC0.

Razonamiento paso a paso en el caso

Vale la pena rehacer el camino del caso en orden, como si las pistas llegaran una a una.

Primera pista: "tranquilo y colaborador"

El registro de la noche tranquiliza, pero es una descripción de comportamiento, y no una evaluación cognitiva. En un anciano de 84 años operado de cadera, la pregunta correcta es si esa quietud es su forma de ser o un cambio.

Segunda pista: la bandeja y el vaso llenos

Comer y beber poco en el postoperatorio tiene varias explicaciones: náusea, dolor, falta de apetito. Pero también puede ser desatención. El paciente no olvidó tener hambre; no logra mantener la atención en la tarea de comer. Y la ingesta baja ya es, en sí misma, un factor que puede empeorar el cuadro.

Tercera pista: el 4AT

Somnolencia, errores de orientación y fallo en los meses hacia atrás sacan el cuadro del campo de la impresión. Con el cambio agudo confirmado, el 4AT sugiere delirium (Bellelli y colaboradores, 2014).

Cuarta pista: la hija

El dato de que leía el periódico y hacía sus propias cuentas descarta la idea de que "ya era así". El inicio agudo es lo que separa el delirium de la demencia, y suele ser la familia quien lo aporta (Jackson y colaboradores, 2025).

Quinta pista: la búsqueda de la causa

Con el delirium reconocido, la pregunta cambia a "¿por qué ahora?". Dolor, opioide, deshidratación, retención urinaria, anemia, infección y alteración del sodio entran en la lista. El plan combina tratar lo que se encuentre y aplicar desde ya las medidas no farmacológicas.

HipótesisA favorEn contraQué decide
Delirium hipoactivoInicio agudo, desatención, somnolenciaNada en contra hasta aquí4AT o CAM, historia de la familia
Demencia previaEdad, errores de orientaciónEra independiente antes de la cirugíaEstado basal según la familia
DepresiónApatía, come pocoSomnolencia y desatención agudasCurso y evaluación de la atención
Efecto de opioideOpioide reciente, somnolenciaDesatención persiste estando despiertoRevisión de la prescripción y de la sedación
Causa orgánica (dolor, retención, sodio, infección)Posoperatorio, ingesta bajaExámenes aún no hechosExamen físico, diuresis, exámenes

Fuentes de la tabla: (Inouye y colaboradores, 2014), (Bellelli y colaboradores, 2014) y (Jackson y colaboradores, 2025). La tabla organiza el razonamiento; el diagnóstico es del equipo.

Cómo ayuda NEXO a entrenar ese razonamiento

En NEXO, intentas el diagnóstico buscando el código en la CIE-10 y recibes una respuesta de proximidad en cinco niveles, que muestra si la hipótesis quedó en el código exacto, en la misma categoría, en el mismo grupo, en el mismo capítulo o en otro capítulo. Ese formato encaja con el tema de este texto: delirium, demencia, depresión, hiponatremia e infección urinaria están en capítulos diferentes de la clasificación, pero pueden empezar con el mismo anciano callado. El post sobre CIE-10 muestra cómo encontrar el código correcto.

Para usar el caso del día como entrenamiento, prueba tres hábitos. Antes de la primera hipótesis, pregunta cómo era el paciente antes. Con cada pista, pregunta si habla de atención o solo de comportamiento. Después del resultado, anota la pista que leíste como "normal para la edad".

Tres ejercicios con casos

Define el basal. En cada caso con anciano, di qué información mostraría el estado cognitivo antes de la internación.

Prueba la atención. Di qué ítem del 4AT aplicarías primero y por qué.

Busca la causa. Enumera tres causas tratables de confusión aguda que cabrían en el caso.

El post sobre diagnóstico diferencial con pistas muestra cómo organizar hipótesis, el post sobre simulación de atención muestra cómo entrenar la evaluación del paciente, el post sobre aprendizaje basado en casos clínicos muestra cómo los casos ayudan a fijar esos hábitos, y el post sobre incertidumbre diagnóstica discute cómo decidir cuando los datos aún no cierran.

Los límites de uso del juego están descritos en la página de economía de NEXO. Si investigas la enseñanza del razonamiento clínico, la página para Researcher explica cómo entrar en contacto. Los profesionales que escriben o revisan casos encuentran información en Curator y en Creators, y las instituciones pueden conocer la propuesta en la página Closer.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el delirium hipoactivo?

Es la forma de delirium con letargo, somnolencia y respuesta reducida, sin agitación (Jackson y colaboradores, 2025).

¿Cómo diferenciarlo de la demencia?

Por el inicio agudo y por la desatención que fluctúa; la familia suele decir que el cambio fue reciente (Inouye y colaboradores, 2014), (Jackson y colaboradores, 2025).

¿Qué puntuación del 4AT preocupa?

Cuatro puntos o más sugieren posible delirium (Bellelli y colaboradores, 2014).

¿El antipsicótico trata el delirium?

No hay evidencia convincente de que mejore el desenlace, y las guías desaconsejan el uso de rutina (Inouye y colaboradores, 2014), (Tomlinson y colaboradores, 2024).

¿Se puede prevenir el delirium?

En parte. Las estrategias con varios componentes no farmacológicos son la forma más eficaz de prevención (Inouye y colaboradores, 2014), (Chan y Corso, 2024).

Checklist final

  • Registré el estado cognitivo y funcional habitual con el paciente y la familia.
  • Apliqué el 4AT o el CAM, sin confiar en la impresión de "tranquilo".
  • Ante un 4AT de 4 o más, comuniqué y pedí investigación de la causa.
  • Busqué dolor, retención urinaria, hipoxia, glucemia alterada, infección y fármacos.
  • Puse gafas y audífono, reorienté e involucré a la familia.
  • Protegí el sueño nocturno, estimulé la hidratación, la alimentación y la movilización.
  • Evité la contención y no traté la quietud como mejoría.

¿Quieres practicar el razonamiento con pistas progresivas? Juega el caso del día.

Referencias

  1. Anand A, Cheng M, Ibitoye T, et al. Positive scores on the 4AT delirium assessment tool at hospital admission are linked to mortality, length of stay and home time: two-centre study of 82,770 emergency admissions. Age Ageing. 2022. PMID 35292792.
  2. Bellelli G, Morandi A, Davis DH, et al. Validation of the 4AT, a new instrument for rapid delirium screening: a study in 234 hospitalised older people. Age Ageing. 2014. PMID 24590568.
  3. Chan L, Corso G. Pharmacological and non-pharmacological prevention and management of delirium in critically ill and palliative patients in the inpatient setting: a review. Front Med (Lausanne). 2024. PMID 39086947.
  4. Inouye SK, Westendorp RG, Saczynski JS. Delirium in elderly people. Lancet. 2014. PMID 23992774.
  5. Jackson D, Le Lagadec D, Cleary M. Hypoactive Delirium: The Critical Need for Collaboration Between Families and Nurses in Prevention, Recognition and Care. J Adv Nurs. 2025. PMID 39878087.
  6. Lee Y, Lee J, Kim J, et al. Non-Pharmacological Nursing Interventions for Prevention and Treatment of Delirium in Hospitalized Adult Patients: Systematic Review of Randomized Controlled Trials. Int J Environ Res Public Health. 2021. PMID 34444602.
  7. Mosk CA, Mus M, Vroemen JP, et al. Dementia and delirium, the outcomes in elderly hip fracture patients. Clin Interv Aging. 2017. PMID 28331300.
  8. Peritogiannis V, Bolosi M, Lixouriotis C, et al. Recent Insights on Prevalence and Corelations of Hypoactive Delirium. Behav Neurol. 2015. PMID 26347584.
  9. Shenkin SD, Fox C, Godfrey M, et al. Delirium detection in older acute medical inpatients: a multicentre prospective comparative diagnostic test accuracy study of the 4AT and the confusion assessment method. BMC Med. 2019. PMID 31337404.
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