Festivales y eventos masivos: calor, drogas y puesto médico

Índice
- Cómo se mide la demanda de un evento
- Quién busca el puesto médico
- El calor como factor que más pesa
- Drogas: lo que circula y lo que llega al hospital
- Chequeo de drogas y las barreras para pedir ayuda
- El efecto fuera del recinto
- Estudios en resumen
- Cómo ayuda NEXO a entrenar ese razonamiento
- Preguntas frecuentes
- Mensajes clave
- Referencias
En una atención ficticia, un joven de 23 años llega al puesto médico de un festival a las cuatro de la tarde. Hace calor, está confundido y sudoroso, y los amigos dudan cuando la enfermera pregunta qué consumió. En la camilla de al lado, una señora de 70 años espera un curativo en una ampolla del pie, y afuera la fila de quienes solo quieren un analgésico no deja de crecer. El puesto de un evento masivo vive esa mezcla: muchas quejas leves, algunas emergencias reales y una parte de la historia que el paciente prefiere ocultar.
Un evento masivo es aquel en el que el número de personas reunidas puede sobrecargar los recursos de respuesta de la comunidad que lo recibe (Sultana et al., 2025). Este texto mira lo que llega al puesto médico, el papel del calor y de las drogas y el efecto del evento fuera del recinto. El análisis químico de las muestras está en el post sobre chequeo de drogas, y el diferencial del síndrome serotoninérgico, en el de MDMA.
Puntos principales
- En un festival austríaco seguido durante siete ediciones, el número de visitantes predijo mal el número de atenciones, y la temperatura se asoció con las atenciones por calor (Maleczek et al., 2022).
- En Glastonbury 2022, la mayor parte de los 2.828 pacientes tuvo problemas leves y volvió al festival; la intoxicación representó una porción pequeña de los diagnósticos registrados (Bennett y Cottrell, 2024).
- En un hospital terciario de Las Vegas, quienes llegaron intoxicados del festival Electric Daisy Carnival fueron ingresados en UCI con más frecuencia que otros intoxicados del mismo período, en un estudio de centro único (Ren et al., 2026).
- En una encuesta con 1.229 asistentes a festivales australianos, el miedo a la policía fue la barrera más citada para pedir ayuda (Page et al., 2022).
- Los días con eventos de música tuvieron más llamadas de ambulancia en todo el estado de Rhode Island, lo que muestra que el evento también pesa sobre la red de afuera (Kienbacher et al., 2024).
Cómo se mide la demanda de un evento
La tasa de presentación de pacientes (PPR, por su sigla en inglés) cuenta cuántas personas buscan el servicio de salud del evento por cada mil o diez mil presentes. La tasa de traslado al hospital (TTHR) cuenta cuántas de esas personas salen del recinto hacia un hospital.
Los números varían mucho según el tipo de evento. En una revisión de alcance con 22 artículos sobre eventos en estadios y arenas, la PPR fue de una a 24 por 10.000 espectadores, con mediana de 3,8 por 10.000, y la TTHR fue de cero a cuatro por 10.000, con mediana de 0,35 por 10.000 (Sultana et al., 2025). La unidad de análisis de esa revisión es el artículo, y los autores insisten en la falta de estandarización de las medidas, lo que limita las comparaciones directas (Sultana et al., 2025).
Entre los factores descritos, el clima apareció como factor ambiental relevante en 12 de los 22 artículos (54,6 por ciento) (Sultana et al., 2025).
Para quienes organizan la atención, la demanda tiene tres capas (síntesis nuestra). La primera es el volumen de quejas leves, que define el tamaño del puesto. La segunda son las emergencias graves, raras e imprevisibles, que definen el equipamiento y el entrenamiento del equipo. La tercera es el efecto del evento sobre la ciudad, que define la conversación con el servicio de ambulancia y los hospitales de referencia, en la línea de lo que se discute en capacidad de brote.

Quién busca el puesto médico
Maleczek y colegas analizaron los protocolos de la operación de rescate de un gran festival de música austríaco entre 2011 y 2017, con 1.003.500 visitantes sumados en las siete ediciones y 13.759 atenciones (Maleczek et al., 2022). La PPR mediana fue de 12,01 por 1.000 visitantes, con un rango de 9,33 a 20,86, y la TTHR mediana fue de 0,57 por 1.000, con un rango de 0,40 a 1,06 (Maleczek et al., 2022). La gravedad se midió con la escala NACA, y las emergencias que exigen cuidado avanzado (NACA 3 a 5) cayeron de 73 a 3 a lo largo del período, sin caída en el número de visitantes (Maleczek et al., 2022).
Contra la expectativa de los propios autores, el número de visitantes no predijo el número de atenciones en los modelos de regresión lineal (Maleczek et al., 2022). Cabe señalar que la unidad de esa regresión es la edición del festival, es decir, siete puntos, y que el organizador solo divulgaba estimaciones de público, una limitación que los autores reconocen (Maleczek et al., 2022).
Un hallazgo práctico del mismo festival fue la prevención ambiental. El equipo empezó a buscar y retirar nidos de avispa a partir de 2012, y las atenciones por picadura de insecto cayeron de 395 en 2011 a 44 al año siguiente (Maleczek et al., 2022).
Glastonbury: muchas quejas leves, poca intoxicación registrada
Bennett y Cottrell revisaron las historias clínicas electrónicas de los servicios médicos de Glastonbury en 2022, un festival con cerca de 210.000 personas, incluidos personal y artistas, la mayoría acampada en el lugar (Bennett y Cottrell, 2024). Recibieron atención 2.828 pacientes, con PPR de 13,47 y TTHR de 0,30 por 1.000 asistentes (Bennett y Cottrell, 2024). Los diagnósticos más comunes fueron lesiones articulares, problemas gastrointestinales y ampollas, y 2.563 pacientes (90,66 por ciento) volvieron al festival después de la atención (Bennett y Cottrell, 2024).
Solo 164 pacientes (5,48 por ciento) fueron diagnosticados como intoxicados (Bennett y Cottrell, 2024). Los autores leen ese dato como señal de que las drogas y el alcohol contribuyeron poco a la carga de trabajo del puesto, pero reconocen que, con datos anonimizados, no lograron identificar quién volvió al puesto más de una vez (Bennett y Cottrell, 2024).
El estudio aporta una mirada poco frecuente sobre los extremos de edad. Entre los pacientes, 88 (3,11 por ciento) tenían 65 años o más; en ese grupo, 72 (81,82 por ciento) volvieron al festival y 5 (5,68 por ciento) fueron llevados al hospital, proporciones distintas de las del conjunto (Bennett y Cottrell, 2024). Los niños menores de 10 años tuvieron más diagnósticos en la categoría de enfermedad y menos lesiones que el conjunto, pero los autores advierten que los números pequeños de esos subgrupos impiden conclusiones firmes (Bennett y Cottrell, 2024).

La maratón como contrapunto
Los eventos deportivos cambian el perfil. En la Maratón de Viena de 2023, con 39.871 participantes, 277 corredores (0,7 por ciento) necesitaron atención, 239 de ellos en la zona de llegada, y 58 (20,9 por ciento de los atendidos) fueron hospitalizados (Brock et al., 2025). La queja más frecuente fue síncope o colapso, en 24,9 por ciento de los atendidos (Brock et al., 2025).
El equipo hizo gasometría venosa en el lugar en 31 pacientes (11,2 por ciento) que necesitaron acceso venoso (Brock et al., 2025). En la muestra documentada, los autores registraron ausencia de hiponatremia, y en 8 de esas gasometrías (25,8 por ciento) el sodio quedó por encima de 145 mmol/L (Brock et al., 2025). El estudio es retrospectivo y descriptivo, de un único evento, y sirve para mostrar que la hiponatremia asociada al ejercicio no es el único trastorno de sodio a considerar en el corredor que se desploma (síntesis nuestra). Para separar el colapso benigno del síncope con causa cardíaca, vale el razonamiento del post de síncope en urgencias.
El calor como factor que más pesa
La temperatura es el factor ambiental más estudiado. En el festival austríaco, la temperatura ambiente se asoció de forma significativa a las atenciones relacionadas con el calor, sin asociación con las atenciones relacionadas con el frío, en una regresión con medias anuales de las siete ediciones (Maleczek et al., 2022). La fisiología del golpe de calor y el enfriamiento están en los posts de calor extremo y de golpe de calor por esfuerzo.
Festivales de rock en Japón
Takeda y sus colegas analizaron cuatro festivales de rock celebrados en Japón en julio y agosto de 2023, cruzando lo que cada organizador publicó en internet, la temperatura de globo de bulbo húmedo (WBGT) máxima diaria y los traslados de emergencia por sospecha de enfermedad por calor (Takeda et al., 2026). Tres festivales registraron una WBGT máxima diaria en el nivel de peligro, de 31 °C o más, y el cuarto quedó en el nivel de alerta severa (Takeda et al., 2026).
Incluso con una WBGT alta, dos festivales no publicaron ningún aviso sobre calor en sus sitios web, uno dio orientación básica y solo uno adoptó medidas más completas, con alertas, recordatorios de hidratación, información sobre áreas de descanso y puestos de primeros auxilios, y la recomendación de llevar sombrero, toalla y ventilador portátil (Takeda et al., 2026). Los traslados por enfermedad por calor aumentaron en las regiones de dos de los festivales (Takeda et al., 2026).
La lectura exige cuidado. El estudio es ecológico, y los datos de traslados cubren la provincia entera, y no el entorno del lugar del evento; la WBGT provino de la estación meteorológica más cercana, y no se midió en el recinto (Takeda et al., 2026). Los autores dicen con claridad que el análisis no permite afirmar que los pacientes trasladados estuvieron en el festival (Takeda et al., 2026).

El Hajj y el golpe de calor grave
Las peregrinaciones religiosas reúnen a un público de mayor edad y una exposición prolongada al sol. En el Hajj de 2018, un estudio transversal con 80 puntos de recolección abordó a 1.200 personas e incluyó a 231 con un cuadro compatible con enfermedad por calor (Alkassas et al., 2021). De ellos, 14 (6 por ciento) tuvieron golpe de calor y 40 (17,32 por ciento) agotamiento por calor, y todos los de golpe de calor venían de fuera de Arabia Saudita (Alkassas et al., 2021). La mayor parte de los cuadros apareció entre las 11 y las 13 h (Alkassas et al., 2021). En la discusión, los autores piden mayor atención a los ancianos y a quienes tienen enfermedad crónica, como hipertensión y diabetes, las comorbilidades más comunes en la muestra (Alkassas et al., 2021).
Aldardeer y sus colegas siguieron, en una cohorte prospectiva exploratoria en nueve hospitales, a 23 peregrinos adultos ingresados con golpe de calor confirmado, definido por temperatura central de 40 °C o más con disfunción del sistema nervioso central (Aldardeer et al., 2026). La edad media fue de 65,1 años, y 8 pacientes (34,8 por ciento) fueron trasladados a un centro de referencia (Aldardeer et al., 2026). Los trasladados tuvieron creatinina más alta, plaquetas más bajas y necesitaron más ventilación mecánica (75,0 contra 26,7 por ciento) (Aldardeer et al., 2026). Los autores advierten que, por el tamaño pequeño de la muestra, los hallazgos son exploratorios y no establecen predictores de gravedad, porque el traslado también refleja factores del sistema de salud (Aldardeer et al., 2026).
Drogas: lo que circula y lo que llega al hospital
El consumo de drogas en festivales se estudia por caminos diferentes, cada uno con su unidad de análisis. Gerrity y sus colegas midieron 24 sustancias y metabolitos en muestras de aguas residuales recolectadas en el recinto, en la comunidad de alrededor y en la planta de tratamiento aguas abajo del Electric Daisy Carnival, en Las Vegas, entre 2023 y 2025 (Gerrity et al., 2026). Cocaína, metanfetamina, anfetamina, un metabolito de la marihuana y tramadol aparecieron en todas las muestras del fin de semana del festival (Gerrity et al., 2026).
En comparación con semanas sin festival, las concentraciones de MDMA fueron unas 10 a 30 veces mayores en los puntos fuera del recinto y cerca de 100 veces mayores en la planta de tratamiento (Gerrity et al., 2026). La unidad aquí es la muestra de aguas residuales, y no la persona, y los autores reconocen que el diseño de la recolección cambió de un año a otro, lo que dificulta las comparaciones entre años (Gerrity et al., 2026).
El festival en la UCI
Ren y colegas compararon, en un hospital terciario de enseñanza de Las Vegas, adultos internados por intoxicación por drogas o alcohol entre 2019 y 2024 (Ren et al., 2026). De las 1.127 internaciones revisadas, 103 entraron en el estudio, 40 de ellas (38,80 por ciento) ligadas al Electric Daisy Carnival (Ren et al., 2026). Los pacientes del festival eran más jóvenes y tenían escore SOFA e intervalo QT semejantes a los de los demás, pero fueron internados en UCI con más frecuencia (77,50 contra 44,40 por ciento) (Ren et al., 2026).
En la regresión logística de los autores, la ligación con el festival se asoció a mayor probabilidad de internación en UCI (OR 4,63; IC 95 por ciento 1,54 a 13,89), mientras que el tiempo de internación y la mortalidad no difirieron entre los grupos (Ren et al., 2026). Los propios autores listan limitaciones importantes: diseño retrospectivo de centro único, toxicología muchas veces incompleta, ausencia de denominador para comparar incidencias y clasificación dependiente de lo que el paciente contó y de lo que fue documentado (Ren et al., 2026).
Leídos en conjunto, aguas residuales y UCI cuentan partes diferentes de la misma historia (síntesis nuestra). Las aguas residuales muestran lo que consume la multitud; el prontuario del hospital muestra quién llegó grave. Ninguno de los dos dice cuántos asistentes se sintieron mal sin salir del recinto, y es ahí donde entra el registro del puesto médico.
Adulterantes y la sorpresa del contenido
En el primer estudio de chequeo en un festival de música electrónica cerca de la Ciudad de México, 40 participantes entregaron 51 muestras, analizadas por colorimetría, espectroscopia infrarroja y tiras de inmunoensayo para fentanilo (Cruz et al., 2023). La mayoría de las muestras contenía la sustancia esperada y algún adulterante, con destaque para otras anfetaminas y para la venlafaxina, un antidepresivo (Cruz et al., 2023). Las tiras detectaron fentanilo en 2 de 4 muestras de cocaína y en 14 de 22 muestras de MDMA confirmado (Cruz et al., 2023).
Los autores recuerdan que la tira puede dar falso positivo en muestras con concentración alta de MDMA o de otras anfetaminas, y que la muestra fue pequeña, no aleatoria y de un único festival, sin posibilidad de generalización (Cruz et al., 2023). Para el clínico, la lección es que el paciente puede haber tomado algo diferente de lo que cree (síntesis nuestra). Ante una sedación inesperada, vale considerar opioide incluso cuando la historia habla solo de estimulante, y la evaluación sigue el post de reducción de daños.
Chequeo de drogas y las barreras para pedir ayuda
El chequeo en el propio festival es también una puerta de conversación con el equipo de salud. En el piloto evaluado en 2019 en el festival Groovin the Moo, en Canberra, el servicio testó 170 sustancias traídas por más de 230 asistentes, con edad media de 21 años entre los adultos atendidos (Olsen et al., 2022). Respondieron al cuestionario antes del testeo 158 participantes, y el contenido coincidió con lo esperado en 88 por ciento de ellos (139) (Olsen et al., 2022).
La catinona N-etilpentilona, asociada a riesgo alto de intoxicación grave, apareció en 7 muestras, y los registros del servicio indican que todas fueron descartadas (Olsen et al., 2022). En la evaluación, los asistentes relataron ganancia de conocimiento sobre reducción de daños y más confianza en los profesionales de salud, pero la intención declarada de descartar la droga testeada fue baja, 8,6 por ciento entre los que respondieron (Olsen et al., 2022).
En una encuesta con 227 asistentes de un festival de cuatro días en Colorado, 75,3 por ciento ya habían usado kit reactivo y 66,5 por ciento, tira de prueba de fentanilo (Piercey et al., 2025). Las barreras citadas para testear en el festival fueron acceso al material, ambiente, miedo legal, dinámica del grupo, falta de entrenamiento y límites de cada herramienta (Piercey et al., 2025).
Lo que impide buscar el puesto
Page y colegas entrevistaron en el lugar a 1.229 asistentes de seis festivales de Nueva Gales del Sur, en Australia, en 2019 y 2020, sobre lo que les impediría pedir ayuda si ellos o un amigo se sintieran mal (Page et al., 2022). Al menos una barrera fue relatada por 83,2 por ciento; las más citadas fueron miedo de tener problema con la policía (32,7 por ciento), no saber dónde encontrar ayuda (20,6 por ciento), no saber cuán grave estaba la persona (17,2 por ciento) y temor de que amigos o familiares lo descubrieran (15,3 por ciento) (Page et al., 2022).
Los autores reconocen que la pregunta era hipotética, sin especificar la causa del malestar, y que la elección hipotética puede diferir del comportamiento real (Page et al., 2022).
Estas barreras son, en buena parte, cuestiones de diseño del servicio (síntesis nuestra). Un puesto visible, señalizado y percibido como separado de la acción policial puede atenuar dos de las cuatro barreras más citadas, hipótesis que los estudios citados no probaron. El equipo que pregunta sobre uso de drogas sin juzgar obtiene una historia mejor, lo que vale también para el paciente que llega solo alcoholizado, tema del post sobre alcohol.
El efecto fuera del recinto
El evento pesa sobre la ciudad entera. Kienbacher y colegas analizaron todas las llamadas de ambulancia de respuesta primaria en Rhode Island, Estados Unidos, entre 2018 y 2022: fueron 1.704 días y 695.535 llamadas, con una media de 38 llamadas por 100.000 habitantes por día (Kienbacher et al., 2024). La unidad de análisis es el día, para todo el estado, y los eventos se identificaron por búsqueda en internet (Kienbacher et al., 2024).
En los modelos de regresión de Poisson de los autores, los días con eventos de música tuvieron 3 llamadas más por 100.000 habitantes (IC 95 por ciento 2 a 3) y los días de exposiciones públicas, 2 más (IC 95 por ciento 1 a 2) (Kienbacher et al., 2024). Los eventos deportivos quedaron sin efecto detectado sobre las llamadas; para eventos agrícolas, la estimación fue de 1 llamada menos, con un intervalo que incluye el nulo (IC 95 por ciento de menos 1 a 0), y el resultado es inconcluso (Kienbacher et al., 2024). El aumento por día parece pequeño, pero se suma en un servicio que ya trabaja cerca del límite (síntesis nuestra).
Infecciones que viajan a casa
El festival también dispersa enfermedades. En agosto de 2025, la vigilancia de virus respiratorios de Dinamarca detectó un salto en las detecciones de influenza A, de 19 en una semana a 115 en la siguiente, fuera de la temporada habitual (Bolt Botnen et al., 2025). La secuenciación identificó un agrupamiento de 17 personas con virus muy similares, y las entrevistas mostraron que todas habían ido a un gran festival de música al aire libre (Bolt Botnen et al., 2025). Fiebre y tos en los días siguientes a un festival entran en el razonamiento del clínico de la ciudad, y la dinámica del virus está en el post sobre influenza.
Una guía de preguntas en el puesto
Reuniendo los estudios, cinco preguntas ayudan a orientar la atención en el puesto (síntesis nuestra):
- ¿Cuánto tiempo lleva la persona al sol, qué bebió y dónde durmió?
- ¿Qué consumió, a quién se lo compró y si la sustancia fue analizada?
- ¿Alguien del grupo tiene síntomas parecidos?
- ¿Qué medicamentos de uso continuo toma la persona?
- ¿La persona puede volver al evento acompañada, o necesita observación o transporte?
Cuando hay muchas víctimas al mismo tiempo, la lógica cambia a la de triaje en desastre.
Estudios en resumen
| Estudio | Diseño, muestra y unidad | Hallazgo principal |
|---|---|---|
| Maleczek 2022 | Retrospectivo, 7 ediciones de festival austríaco, 13.759 atenciones | PPR mediana 12,01 por 1.000 (Maleczek et al., 2022) |
| Bennett 2024 | Retrospectivo, Glastonbury 2022, 2.828 pacientes | TTHR 0,30 por 1.000 (Bennett y Cottrell, 2024) |
| Brock 2025 | Retrospectivo, Maratón de Viena 2023, 277 atendidos | Hospitalización del 20,9 por ciento de los atendidos (Brock et al., 2025) |
| Sultana 2025 | Revisión de alcance, 22 artículos, estadios y arenas | PPR mediana 3,8 por 10.000 (Sultana et al., 2025) |
| Takeda 2026 | Ecológico, 4 festivales, datos por provincia | WBGT de peligro en 3 festivales (Takeda et al., 2026) |
| Alkassas 2021 | Transversal, Hajj 2018, 231 con enfermedad por calor | Golpe de calor en 14 (Alkassas et al., 2021) |
| Aldardeer 2026 | Cohorte prospectiva, 23 con golpe de calor | Ventilación 75,0 contra 26,7 por ciento (Aldardeer et al., 2026) |
| Gerrity 2026 | Vigilancia de aguas residuales, muestras de 2023 a 2025 | MDMA cerca de 100 veces mayor en la planta de tratamiento (Gerrity et al., 2026) |
| Ren 2026 | Cohorte retrospectiva, centro único, 103 ingresados | UCI 77,50 contra 44,40 por ciento (Ren et al., 2026) |
| Cruz 2023 | Verificación, 40 participantes, 51 muestras | Fentanilo en 14 de 22 muestras de MDMA (Cruz et al., 2023) |
| Olsen 2022 | Métodos mixtos, 158 cuestionarios | Concordancia del 88 por ciento (Olsen et al., 2022) |
| Piercey 2025 | Encuesta, 227 asistentes | Kit reactivo ya usado por el 75,3 por ciento (Piercey et al., 2025) |
| Page 2022 | Encuesta, 1.229 asistentes | Miedo a la policía en el 32,7 por ciento (Page et al., 2022) |
| Kienbacher 2024 | Serie de 1.704 días, unidad día y estado | Más 3 llamadas por 100.000 (Kienbacher et al., 2024) |
| Bolt Botnen 2025 | Investigación de brote, vigilancia nacional | Agrupación de 17 personas (Bolt Botnen et al., 2025) |
Fuentes: Maleczek et al., 2022; Bennett y Cottrell, 2024; Brock et al., 2025; Sultana et al., 2025; Takeda et al., 2026; Alkassas et al., 2021; Aldardeer et al., 2026; Gerrity et al., 2026; Ren et al., 2026; Cruz et al., 2023; Olsen et al., 2022; Piercey et al., 2025; Page et al., 2022; Kienbacher et al., 2024; Bolt Botnen et al., 2025.
Cómo ayuda NEXO a entrenar ese razonamiento
En NEXO, el caso del día es ficticio, con presentación clínica real y hasta seis pistas progresivas, y tú propones el diagnóstico buscando el código en la CIE-10. Una pista puede traer "joven confundido y caliente en plena tarde de un festival"; otra, "los amigos no saben decir qué tomó". La respuesta de proximidad en cinco niveles ayuda a separar enfermedad por el calor, intoxicación por estimulante, efecto de opioide e hiponatremia, sin convertir el entrenamiento en un protocolo de campo. El ejercicio útil es preguntar, en cada pista, qué añade el entorno del evento a la historia.
Preguntas frecuentes
¿El número de personas en el evento predice cuántas van a buscar el puesto sanitario?
Mal. En el festival austríaco seguido durante siete ediciones, el público estimado no predijo el número de atenciones, y la temperatura tuvo más relación con las atenciones por calor (Maleczek et al., 2022). La revisión sobre estadios señala el tipo de evento, el lugar, el clima y el apoyo sanitario como factores, además del tamaño del público (Sultana et al., 2025).
¿La mayoría de las atenciones en un festival son por drogas?
En los registros de Glastonbury 2022, la intoxicación representó el 5,48 por ciento de los pacientes, y las lesiones articulares, los problemas gastrointestinales y las ampollas fueron más frecuentes (Bennett y Cottrell, 2024). En el festival austríaco, solo el 5 por ciento de las atenciones fueron por intoxicación, la mayoría por alcohol, y los autores consideran esa cifra baja frente a la literatura; una de las explicaciones que proponen es la posibilidad de dormir en el lugar hasta que pase el efecto (Maleczek et al., 2022).
¿Por qué preocupa tanto el calor?
Porque la temperatura se asocia a las atenciones por calor (Maleczek et al., 2022) y porque el golpe de calor grave puede requerir ventilación mecánica y traslado, como en la cohorte del Hajj (Aldardeer et al., 2026). En Japón, los festivales con WBGT de peligro no siempre publicaron avisos sobre calor (Takeda et al., 2026).
¿El análisis de drogas en el festival cambia el comportamiento?
En el piloto de Canberra, los asistentes relataron más conocimiento sobre reducción de daños y más confianza en los profesionales, y las muestras con N-etilpentilona fueron descartadas; sin embargo, la intención de descartar la droga analizada fue baja (Olsen et al., 2022). Los datos son autorreportados.
¿Qué aleja al asistente del puesto médico?
En la encuesta australiana, el miedo a la policía, no saber dónde encontrar ayuda, la duda sobre la gravedad y el temor a que la familia se entere fueron las barreras más citadas (Page et al., 2022).
Mensajes clave
- En el festival austríaco estudiado, la temperatura se asoció a las atenciones por calor, y el público estimado predijo mal el volumen del puesto sanitario (Maleczek et al., 2022).
- En Glastonbury 2022, la mayoría de los pacientes tuvo un problema leve y volvió al festival (Bennett y Cottrell, 2024).
- En el estudio de centro único de Las Vegas, los intoxicados del festival fueron más a la UCI, con una mortalidad similar a la de los demás (Ren et al., 2026).
- En el análisis cerca de la Ciudad de México, las tiras detectaron fentanilo en muestras vendidas como MDMA, en un estudio pequeño y no aleatorizado (Cruz et al., 2023).
- En los festivales australianos estudiados, el miedo a la policía fue la barrera más citada para pedir ayuda (Page et al., 2022).
Referencias
- Maleczek M, Rubi S, Fohringer C, Scheriau G, Meyer E, Uray T, Duma A. Medical care at a mass gathering music festival: Retrospective study over 7 years (2011-2017). Wien Klin Wochenschr. 2022;134(7-8):324-331. PMID: 33900474. PMC: PMC9023407.
- Bennett JF, Cottrell DJ. Glastonbury Festival: Medical Care at the World's Largest Greenfield Music Festival. Prehosp Disaster Med. 2024;39(2):170-177. PMID: 38563276. PMC: PMC11035920.
- Brock R, Krammel M, Kornfehl A, et al. Emergency Point-of-Care Blood Gas Analysis During Mass Gathering Events: Experiences of the Vienna City Marathon. J Clin Med. 2025;14(7):2504. PMID: 40217952. PMC: PMC11989628.
- Sultana N, Crilly J, Ware RS, Ranse J. Factors Influencing Patient Presentation and Transfer to Hospital Rates During Mass-Gathering Stadium Events: A Scoping Review. Prehosp Disaster Med. 2025;40(2):101-113. PMID: 40207555. PMC: PMC12018010.
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- Alkassas W, Rajab AM, Alrashood ST, Khan MA, Dibas M, Zaman M. Heat-related illnesses in a mass gathering event and the necessity for newer diagnostic criteria: a field study. Environ Sci Pollut Res Int. 2021;28(13):16682-16689. PMID: 33389467. PMC: PMC7778691.
- Aldardeer N, Harisi A, Alzahrani SS, et al. Clinical Characteristics, Complications, and Outcomes of Heat Stroke Among Pilgrims During the Hajj Mass Gathering: A Prospective Cohort Study. Open Access Emerg Med. 2026;18:616665. PMID: 42453919. PMC: PMC13367460.
- Gerrity D, Barber CA, Trenholm RA, et al. Multiyear Wastewater Monitoring of High-Risk Substances Surrounding an Annual Electronic Dance Music Festival, Las Vegas, Nevada, USA, 2023-2025: Surveillance Study. JMIR Public Health Surveill. 2026;12:e102679. PMID: 42710006. PMC: PMC13552836.
- Ren J, Batra K, Goel V, Jensen T, Tran S, Kioka M. Critical care [...] associated with an electronic dance music festival in Las Vegas, Nevada: A retrospective cohort study of the electric daisy carnival. Prev Med Rep. 2026;64:103439. PMID: 41852618. PMC: PMC12992493.
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