Mpox: lesiones cutáneas y diagnóstico diferencial

Índice
- Por qué el mpox es un escenario de razonamiento
- El cuadro clínico después de 2022
- La lesión de piel: qué observar
- El diagnóstico diferencial: herpes, sífilis, varicela y otros
- Cuándo sospechar y cómo hacer pruebas
- Aislamiento y prevención de la transmisión
- Mpox y VIH avanzado
- Antivirales y vacunas: lo que muestra la evidencia
- Estigma y comunicación
- Cierre precoz ante una lesión genital
- Cómo NEXO ayuda a entrenar ese razonamiento
- Preguntas frecuentes
- Lista de verificación final
- Referencias
En un ambulatorio de infecciones de transmisión sexual, un hombre de veintipocos años llega con lesiones dolorosas en la región anal desde hace cinco días y dolor al evacuar. Cuenta que tuvo fiebre leve y "bubones" en la ingle antes de las lesiones, y que un compañero sexual reciente tenía algo parecido. En el examen hay algunas lesiones umbilicadas, firmes, con centro blanquecino, además de ganglios linfáticos inguinales aumentados y dolorosos. La primera hipótesis de quien atiende puede ser herpes, y la segunda, sífilis. La escena es ficticia y fue escrita para enseñanza. Este texto usa ese cuadro como escenario de razonamiento clínico: cómo pensar en mpox ante una lesión de piel, cómo diferenciarlo de herpes, sífilis, varicela y otras causas, cuándo y cómo hacer pruebas, y por qué el aislamiento y las pruebas de otras infecciones forman parte de la misma consulta.
NEXO es un juego diario de diagnóstico médico: un caso clínico por día, hasta seis pistas progresivas y retroalimentación por proximidad en la CIE-10 en cinco niveles.
El texto no es un protocolo. La notificación, los flujos de aislamiento, la vacunación y el acceso a antivirales siguen directrices nacionales y la capacitación de cada servicio. El interés aquí es el razonamiento: por qué el mpox engaña cuando la lesión es única, por qué la linfadenopatía es una pista valiosa y por qué un diagnóstico no excluye otro. Si juegas el caso del día en NEXO, reconocerás el movimiento: dos hipótesis parecidas piden la pista que las separa.
Puntos principales
- Desde 2022, el mpox se presenta muchas veces con pocas lesiones, concentradas en las regiones anogenital y oral, y no siempre en fases secuenciales.
- La linfadenopatía es una pista importante que ayuda a separar el mpox de la varicela.
- El diagnóstico se confirma por PCR de material de la lesión, recogido cuanto antes.
- Herpes, sífilis y otras infecciones de transmisión sexual pueden coexistir con el mpox, por eso las pruebas deben ser amplias.
- La mayoría de los casos es leve y puede seguirse en casa, con las lesiones cubiertas y orientación sobre signos de alarma.
Por qué el mpox es un escenario de razonamiento
El mpox es una infección causada por el virus mpox, un ortopoxvirus. Durante décadas se describió principalmente en países de África Central y Occidental, con casos ligados al contacto con animales y a la transmisión domiciliaria. En 2022, un brote en varios continentes cambió el retrato clínico de la enfermedad, con transmisión predominante por contacto cercano, incluido el contacto sexual. En 2024, la Organización Mundial de la Salud declaró una nueva emergencia de salud pública de importancia internacional, ante la expansión del clado I en África, y puso fin a esa emergencia en 2025, manteniendo recomendaciones permanentes (Organización Mundial de la Salud, 2024).
El fin de una emergencia no significa el fin de la enfermedad. Los casos siguen apareciendo, y el mpox entró en el diagnóstico diferencial de las lesiones de piel en muchos servicios. El desafío clínico dejó de ser solo reconocer una enfermedad exótica y pasó a ser distinguir el mpox de enfermedades comunes que se parecen a él.
Clados y contextos diferentes
La directriz de la Organización Mundial de la Salud describe dos clados principales, con subclados: Ia, Ib, IIa y IIb (Organización Mundial de la Salud, 2025). El brote de 2022 fue causado principalmente por el clado IIb, con transmisión sobre todo por contacto sexual entre adultos. El clado I, históricamente asociado a enfermedad más grave, volvió a llamar la atención con la expansión del subclado Ib, que también se transmite en los domicilios y afecta a niños.
Para quien atiende, esa diferencia cambia la lista de personas en quienes pensar. En un contexto, la pregunta central es sobre las parejas sexuales. En otro, es sobre el contacto domiciliario, los viajes y los casos en la familia. El razonamiento clínico es el mismo, pero la historia que lleva a la sospecha cambia.
Qué enseña la escena
La escena tiene tres pistas. La primera es la secuencia: fiebre y ganglios linfáticos antes de las lesiones, un patrón común en el mpox y menos típico en el herpes. La segunda es el aspecto de las lesiones, firmes y umbilicadas, con dolor desproporcionado. La tercera es la historia de exposición, con una pareja con un cuadro similar. Ninguna de las tres es exclusiva del mpox. Juntas, hacen del mpox una hipótesis que debe ponerse a prueba, sin descartar herpes y sífilis.
La publicación sobre diagnóstico diferencial muestra cómo cada nueva pista reordena las hipótesis en lugar de eliminar todas las demás.
El cuadro clínico después de 2022
La serie de Thornhill y colaboradores, con casos de varios países, describió el perfil del brote de 2022 (Thornhill y colaboradores, 2022). El periodo de incubación mediano fue de alrededor de una semana. La mayoría de las personas tenía lesiones anogenitales, a menudo pocas, y los síntomas sistémicos como fiebre, cansancio y dolor muscular eran frecuentes. Una parte relevante tenía otra infección de transmisión sexual al mismo tiempo.
La cohorte prospectiva de Tarín-Vicente y colaboradores añadió detalles importantes: la proctitis y la amigdalitis fueron presentaciones frecuentes, la carga viral fue más alta en las muestras de lesiones de piel que en las de garganta, y el tiempo hasta que las costras se secaron fue de alrededor de diez días (Tarín-Vicente y colaboradores, 2022). Los autores defendieron un umbral bajo de sospecha ante lesiones anogenitales u orales.
Presentaciones que confunden
La serie de Patel y colaboradores mostró presentaciones que se salen de lo esperado: dolor rectal intenso, edema del pene, lesiones amigdalinas aisladas y lesiones solitarias (Patel y colaboradores, 2022). Algunos pacientes necesitaron hospitalización, sobre todo por dolor, y no por gravedad sistémica. Esa variedad explica por qué el mpox se confunde con enfermedades más comunes.
La directriz viva de la Organización Mundial de la Salud sobre manejo clínico y prevención y control de infecciones, cuya versión más reciente es de 2025, describe un periodo de incubación de alrededor de tres a diecisiete días y reconoce que, desde 2022, las lesiones no siempre evolucionan de modo secuencial, pueden aparecer en etapas diferentes y se concentran con frecuencia en regiones anogenitales (Organización Mundial de la Salud, 2025).

La lesión de piel: qué observar
La lesión clásica del mpox pasa por fases: mácula, pápula, vesícula, pústula y costra. Las pústulas suelen ser firmes, profundas y umbilicadas, con un centro deprimido. A menudo son dolorosas, a veces muy dolorosas, y pueden picar en la fase de cicatrización. La herida puede ulcerarse, sobre todo en mucosas.
En la práctica, el examen debe registrar el número de lesiones, dónde están, en qué fase se encuentran y si hay lesiones en mucosas, como boca, ano, uretra y ojos. También debe buscar ganglios linfáticos aumentados, que suelen ser dolorosos. La directriz de la Organización Mundial de la Salud destaca la linfadenopatía como un rasgo característico del mpox (Organización Mundial de la Salud, 2025).
Piel, mucosa y síntomas que desaparecen del examen
Proctitis, dolor al evacuar, secreción rectal, dolor de garganta y dificultad para tragar pueden ser las quejas principales, con pocas lesiones visibles en la piel. En esos casos, el mpox solo entra en el diagnóstico diferencial si alguien pregunta y examina las mucosas. La publicación sobre signos, síntomas e historia muestra cómo la historia dirige el examen, y no al contrario.
El diagnóstico diferencial: herpes, sífilis, varicela y otros
La directriz de la Organización Mundial de la Salud enumera un diagnóstico diferencial amplio para el mpox: varicela, herpes simple, sífilis, infección gonocócica diseminada, molusco contagioso, chancroide, linfogranuloma venéreo, reacciones a medicamentos y otros (Organización Mundial de la Salud, 2025). La tabla siguiente resume pistas que ayudan a pensar, sin sustituir la prueba.
| Condición | Pistas a favor | Pistas que recuerdan al mpox |
|---|---|---|
| Mpox | Pródromo con fiebre, ganglios linfáticos dolorosos, pústulas firmes y umbilicadas, lesiones en mucosas | Puede tener pocas lesiones, en etapas diferentes |
| Herpes simple | Vesículas agrupadas sobre base eritematosa, recurrencia en el mismo lugar, ardor antes de las lesiones | Úlceras genitales dolorosas, ganglios linfáticos inguinales |
| Sífilis primaria y secundaria | Úlcera única indolora y endurecida; en la fase secundaria, erupción en palmas y plantas | Lesiones genitales y erupción generalizada |
| Varicela | Evolución rápida, lesiones en varios estadios al mismo tiempo, distribución central, poca linfadenopatía | Vesículas y pústulas por el cuerpo |
| Molusco contagioso | Pápulas perladas, umbilicadas, indoloras, sin síntomas sistémicos | Umbilicación central |
| Chancroide y linfogranuloma venéreo | Úlceras blandas y dolorosas o ganglios linfáticos que fistulizan | Úlcera genital con adenopatía |
La varicela merece una atención especial. La guía recuerda que tiende a evolucionar más rápido, tiene una distribución más central que periférica y no suele traer linfadenopatía marcada (Organización Mundial de la Salud, 2025). Pero la misma guía también recuerda que la coinfección con el virus de la varicela-zóster es posible.
Un diagnóstico no excluye otro
En la serie de Thornhill y colaboradores, una parte importante de las personas con mpox tenía otra infección de transmisión sexual al mismo tiempo (Thornhill y colaboradores, 2022). Esto tiene una consecuencia directa en el razonamiento: encontrar sífilis no excluye mpox, y confirmar mpox no excluye sífilis o herpes. El post sobre paciente con muchas quejas discute cómo organizar el razonamiento cuando hay más de una explicación posible.
Cuándo sospechar y cómo hacer pruebas
La guía de la Organización Mundial de la Salud recomienda que las personas con erupción cutánea acompañada de fiebre o linfadenopatía se sometan a pruebas de detección de mpox y se aíslen mientras esperan la evaluación (Organización Mundial de la Salud, 2025). La confirmación se hace por PCR de material de la lesión, como hisopado del techo de una vesícula, del líquido o de la costra. Cuanto antes se recoja la muestra, mejor.
En la cohorte de Tarín-Vicente y colaboradores, las muestras de lesión tuvieron mayor carga viral que las de orofaringe (Tarín-Vicente y colaboradores, 2022). Por eso, cuando hay una lesión visible, ella es el mejor objetivo. Cuando la presentación es rectal u oral sin lesión evidente en la piel, los hisopados de esas regiones pueden ayudar.
Qué hacer mientras no llega el resultado
El resultado de la PCR puede tardar horas o días. En ese intervalo, la conducta no debe quedar detenida. La persona debe recibir orientación sobre cubrir las lesiones y evitar el contacto cercano, tratamiento para el dolor y, cuando la sospecha de otra infección sea fuerte, tratamiento de esa infección según el protocolo local, sin esperar el resultado de mpox. Una úlcera con fuerte sospecha de sífilis, por ejemplo, no necesita esperar la confirmación de mpox para ser tratada. Registrar el contacto para devolver el resultado también forma parte de la consulta.
Hacer pruebas del resto: VIH, sífilis y herpes
La misma guía recomienda ofrecer pruebas de VIH desde el inicio, además de pruebas de sífilis y herpes, y de otras infecciones de transmisión sexual según la historia (Organización Mundial de la Salud, 2025). El motivo es doble. Primero, la coinfección es común. Segundo, el VIH no tratado cambia el pronóstico de mpox. El post sobre probabilidad pretest ayuda a pensar cómo la historia de exposición cambia el valor de cada examen.
Aislamiento y prevención de la transmisión
La transmisión ocurre principalmente por contacto directo con lesiones, fluidos corporales y mucosas, y también por objetos contaminados y gotículas en contacto cercano y prolongado. La guía de la Organización Mundial de la Salud de 2025 trae recomendaciones prácticas para cada contexto (Organización Mundial de la Salud, 2025).
Las personas con enfermedad leve pueden ser acompañadas en casa. Según la guía, no necesitan quedar aisladas de modo estricto si mantienen las lesiones cubiertas y usan mascarilla en contacto con otras personas, hasta que las lesiones cicatricen, con costras caídas y piel nueva por debajo. Deben evitar el contacto sexual, compartir ropa de cama, toallas y utensilios, y el contacto cercano con personas más vulnerables, como niños pequeños, gestantes y personas inmunosuprimidas.
Precauciones en el servicio de salud
Los profesionales de salud deben usar precauciones de contacto y de gotículas al atender casos sospechosos o confirmados: guantes, bata, mascarilla y protección ocular, con atención al manejo de ropa de cama y residuos (Organización Mundial de la Salud, 2025). Los procedimientos que generan aerosoles piden protección respiratoria adicional. Separar los casos sospechosos en la sala de espera reduce exposiciones innecesarias.
Contactos
Las personas que tuvieron contacto cercano con un caso, incluidas las parejas sexuales y los convivientes, deben ser orientadas a vigilar la aparición de fiebre, ganglios linfáticos o lesiones durante unas tres semanas, el límite superior del periodo de incubación. La vacunación después de la exposición, cuando está disponible, sigue las recomendaciones nacionales. Hablar sobre los contactos con respeto a la privacidad del paciente aumenta la probabilidad de que avise a las personas expuestas.

Mpox y VIH avanzado
La mayoría de las personas con mpox se recupera sin complicaciones graves. La excepción más importante es la infección por VIH avanzada y no tratada. La serie global de Mitjà y colaboradores describió, en ese grupo, lesiones necrosantes extensas, afectación pulmonar, infecciones bacterianas secundarias y mortalidad concentrada en personas con inmunosupresión grave (Mitjà y colaboradores, 2023). Los autores propusieron que, en ese contexto, el mpox se tratara como una condición definitoria de sida.
La consecuencia práctica es clara. Toda persona con mpox debe tener su estado de VIH conocido. Quien vive con VIH y no está en tratamiento debe iniciar terapia antirretroviral rápidamente, como recomienda la directriz de la Organización Mundial de la Salud (Organización Mundial de la Salud, 2025). Y las lesiones que se vuelven necrosantes, se extienden o no mejoran deben llevar a una evaluación urgente.
Signos de alarma para enseñar al paciente
La directriz recomienda orientar a los pacientes seguidos en casa sobre los signos de alarma: dolor intenso que no mejora, dificultad para orinar o defecar, dolor o enrojecimiento en los ojos, falta de aire, confusión, lesiones que aumentan o se ponen muy rojas e incapacidad para comer o beber (Organización Mundial de la Salud, 2025). Saber cuándo volver forma parte del tratamiento.
Antivirales y vacunas: lo que muestra la evidencia
El tecovirimat es un antiviral que actúa contra los ortopoxvirus y se usó a gran escala durante el brote de 2022. Los ensayos aleatorizados, sin embargo, no confirmaron el beneficio esperado. El ensayo PALM007, realizado con el clado I, mostró que el tecovirimat no acortó el tiempo de resolución de las lesiones en comparación con placebo (PALM007 Writing Group, 2025). Un análisis virológico del ensayo STOMP, con el clado II, mostró que el tecovirimat no redujo el aislamiento del virus en las lesiones y que la resistencia surgida durante el tratamiento, rara en el conjunto, fue más frecuente en personas con VIH avanzado e inmunidad muy baja, con recuperación más lenta (Vyshenska y colaboradores, 2026).
La directriz de la Organización Mundial de la Salud informa que la sección sobre antivirales está en revisión (Organización Mundial de la Salud, 2025). Hasta entonces, el cuidado de soporte sigue siendo central: control del dolor, cuidado de las lesiones, hidratación, prevención de infección bacteriana secundaria y atención a los ojos y a las mucosas. El uso de antivirales en casos graves sigue los protocolos y estudios de cada país.
Cuidado de soporte en la práctica
El dolor anal o genital intenso puede requerir analgesia combinada, baños de asiento y cuidado del estreñimiento, que empeora la proctitis. Las lesiones orales pueden dificultar la alimentación y exigir atención a la hidratación. Las lesiones cerca de los ojos merecen una evaluación cuidadosa, porque la afectación ocular puede dejar secuelas. Mantener las lesiones limpias y secas, evitar rascarse y vigilar los signos de infección bacteriana secundaria completan el cuidado. Son medidas simples, pero son las que más alivian al paciente mientras la enfermedad sigue su curso.
Vacunación
La vacuna MVA-BN, de virus no replicante, se usó en personas con mayor riesgo de exposición. Un estudio de casos y controles de Dalton y colaboradores encontró efectividad con una dosis y mayor efectividad con dos dosis (Dalton y colaboradores, 2023). La estrategia de vacunación, los grupos prioritarios y la vacunación después de la exposición siguen las recomendaciones nacionales. Para el razonamiento clínico, lo que importa es preguntar sobre la vacunación previa y recordar que los vacunados aún pueden tener la enfermedad, generalmente más leve.
Estigma y comunicación
El brote de 2022 afectó principalmente a hombres que tienen sexo con hombres, y la enfermedad se asoció a ese grupo de forma estigmatizante. El nombre de la enfermedad se cambió a mpox en parte por eso. El estigma no es solo una cuestión ética; retrasa el diagnóstico, porque las personas con miedo al juicio tardan en buscar atención o omiten información. También retrasa el diagnóstico en quienes están fuera del grupo asociado a la enfermedad, porque la hipótesis ni siquiera se considera.
La comunicación clínica debe ser objetiva y sin juicio. Preguntar sobre parejas sexuales, prácticas y exposiciones forma parte de la historia, así como preguntar sobre viajes y contacto con animales. El post sobre sesgo implícito en el diagnóstico muestra cómo las suposiciones sobre quién "tiene perfil" para una enfermedad distorsionan la evaluación, en ambos sentidos.
Fuera del grupo esperado
Niños, mujeres, personas mayores y personas sin exposición sexual relatada también pueden tener mpox, sobre todo donde hay transmisión domiciliaria del clado I. Recordarlo evita un tipo común de error: ignorar la hipótesis porque el paciente no se parece al caso típico. El post sobre tasa base en el diagnóstico discute cómo la frecuencia local de una enfermedad debe pesar en la sospecha.
Cierre precoz ante una lesión genital
Croskerry describió el cierre precoz como la tendencia a aceptar una hipótesis antes de que sea verificada (Croskerry, 2003). Ante una lesión genital dolorosa, "es herpes" es una conclusión rápida y muchas veces correcta. El problema surge cuando cierra la investigación: no se toma el hisopado, no se prueba la sífilis, no se ofrece el VIH y no se orienta el aislamiento.
La forma más simple de evitar ese error es tratar la lesión genital como un problema con varias causas posibles, que pueden coexistir, y testear en consecuencia. El post sobre pausa diagnóstica describe cómo una pregunta deliberada, "¿qué más podría ser?", cambia el rumbo de la consulta. El post sobre incertidumbre diagnóstica muestra cómo actuar con seguridad, aislando y orientando, mientras no llega el resultado.
Cómo NEXO ayuda a entrenar ese razonamiento
En NEXO, el caso del día es ficticio, con presentación clínica real y hasta seis pistas progresivas. Propones un diagnóstico buscando el código en la CIE-10 y recibes una respuesta de proximidad en cinco niveles, que muestra si la hipótesis quedó en el código exacto, en la misma categoría, en el mismo grupo, en el mismo capítulo o en otro capítulo. Ese formato dialoga con el tema de este texto: herpes, sífilis, varicela y mpox quedan en puntos diferentes de la clasificación, y la pista que separa una de otra es lo que decide la proximidad.
Para usar el caso del día como entrenamiento, prueba tres hábitos. Antes de cada hipótesis, enumera al menos dos causas para la lesión de piel. Cuando encuentres una explicación, pregunta si otra condición puede coexistir. Después del resultado, anota qué pista habría separado las hipótesis antes.
Tres ejercicios con casos
Busca la pista que separa. Ante dos hipótesis parecidas, pregunta qué hallazgo sería más probable en una que en la otra.
No te detengas en la primera infección. En casos con lesión genital, enumera las otras infecciones que valdría la pena testear al mismo tiempo.
Piensa en el paciente atípico. Pregunta cómo cambiaría el caso si la persona no tuviera el perfil que esperabas.
El post sobre aprendizaje basado en casos clínicos muestra cómo casos variados ayudan a reconocer presentaciones que se salen del patrón.
Los límites de uso del juego están descritos en la página de economía de NEXO. Si investigas la enseñanza del razonamiento clínico, la página para Researcher explica cómo entrar en contacto. Los profesionales que escriben o revisan casos encuentran información en Curator y en Creators, y las instituciones pueden conocer la propuesta en la página para alianzas.
Preguntas frecuentes
¿El mpox puede presentarse con pocas lesiones?
Sí. Desde 2022 son comunes los cuadros con pocas lesiones, a veces una sola, concentradas en las regiones anogenital u oral.
¿La linfadenopatía ayuda a diferenciar el mpox de la varicela?
Sí. La directriz de la Organización Mundial de la Salud destaca la linfadenopatía como rasgo característico del mpox, menos común en la varicela.
¿El mpox puede coexistir con herpes o sífilis?
Sí. Las coinfecciones son frecuentes, por eso el testeo para otras infecciones de transmisión sexual forma parte de la evaluación.
¿La muestra de la lesión es la mejor para confirmar el diagnóstico?
Sí. La PCR de material de la lesión tiene carga viral más alta que la de orofaringe y debe tomarse cuanto antes.
¿Los casos leves pueden seguirse en casa?
Sí. Con las lesiones cubiertas, uso de mascarilla en contacto con otras personas y orientación sobre signos de alarma, hasta la cicatrización.
¿Las personas vacunadas aún pueden tener mpox?
Sí. La vacuna reduce el riesgo, pero no lo elimina, y los cuadros en vacunados suelen ser más leves.
Lista de verificación final
- Pregunté por fiebre, ganglios linfáticos y el orden en que aparecieron los síntomas.
- Examiné piel, boca, región anal, genitales y ojos.
- Registré número, localización y fase de las lesiones.
- Incluí herpes, sífilis, varicela y otras causas en el diagnóstico diferencial.
- Tomé PCR de material de la lesión cuanto antes.
- Ofrecí pruebas para VIH, sífilis y herpes.
- Indiqué cubrir las lesiones, usar mascarilla y evitar el contacto cercano hasta la cicatrización.
- Expliqué los signos de alarma y cuándo volver.
- Usé precauciones de contacto y de gotículas durante la atención.
¿Quieres practicar el razonamiento con pistas progresivas? Juega el caso del día.
Referencias
- Croskerry P. The importance of cognitive errors in diagnosis and strategies to minimize them. Acad Med. 2003. PMID 12915363.
- Dalton AF, Diallo AO, Chard AN, et al. Estimated effectiveness of JYNNEOS vaccine in preventing mpox: a multijurisdictional case-control study. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2023. PMID 37200229.
- Mitjà O, Alemany A, Marks M, et al. Mpox in people with advanced HIV infection: a global case series. Lancet. 2023. PMID 36828001.
- Organización Mundial de la Salud. Clinical management and infection prevention and control for mpox: living guideline. 2025. Documento.
- Organización Mundial de la Salud. Mpox IHR Emergency Committee 2024. 2024. Documento.
- PALM007 Writing Group. Tecovirimat for clade I MPXV infection in the Democratic Republic of Congo. N Engl J Med. 2025. PMID 40239067.
- Patel A, Bilinska J, Tam JCH, et al. Clinical features and novel presentations of human monkeypox in a central London centre during the 2022 outbreak: descriptive case series. BMJ. 2022. PMID 35902115.
- Tarín-Vicente EJ, Alemany A, Agud-Dios M, et al. Clinical presentation and virological assessment of confirmed human monkeypox virus cases in Spain: a prospective observational cohort study. Lancet. 2022. PMID 35952705.
- Thornhill JP, Barkati S, Walmsley S, et al. Monkeypox virus infection in humans across 16 countries, April-June 2022. N Engl J Med. 2022. PMID 35866746.
- Vyshenska D, Reed JC, Roychoudhury P, et al. Tecovirimat treatment of clade II mpox: a virological analysis of a randomised, double-blind, phase 3 trial. Lancet Microbe. 2026. PMID 42526486.