Razonamiento clínico

Sesgo afectivo: la emoción en el diagnóstico

Nubes cargadas de tormenta avanzando sobre un cielo azul, con nubes blancas más bajas en el horizonte.
Índice
  1. Qué es el sesgo afectivo
  2. Qué muestran los experimentos
  3. Por qué la emoción entorpece el razonamiento
  4. Cuando la emoción es positiva
  5. Cómo percibir el sesgo afectivo
  6. Entrenar el razonamiento sin la presión de la consulta en NEXO
  7. Preguntas frecuentes
  8. Lista de verificación del sesgo afectivo
  9. Referencias

Tercera visita del mismo paciente a urgencias en la semana. Llega irritado, se queja de la espera, interrumpe las preguntas y dice que nadie resuelve nada. El residente siente que se le calienta la cara, hace el examen más rápido de lo que lo haría con otro paciente y escribe "motivo ya investigado" antes de terminar de escuchar. Solo después, en el cambio de turno, alguien repara en un dato nuevo que estaba ahí desde el principio.

NEXO es un juego diario de diagnóstico médico: un caso clínico por día, seis pistas progresivas y retroalimentación por proximidad en la CIE-10 en cinco niveles.

Las heurísticas clásicas explican mal esta escena. Lo que pesó fue la emoción: la del paciente y, sobre todo, la del médico. Esta guía explica qué es el sesgo afectivo, qué muestran los experimentos sobre pacientes considerados difíciles y sobre el humor de quien diagnostica, y cómo percibir la emoción antes de que ella decida por el razonamiento.

Puntos principales

  • El sesgo afectivo es la influencia de las emociones del profesional, sobre sí mismo y sobre el paciente, en las decisiones clínicas.
  • Una revisión amplia señaló fuentes como las características del paciente, el ambiente de trabajo, el horario y el estado del propio profesional.
  • En experimentos con viñetas, los pacientes con comportamiento difícil redujeron la exactitud diagnóstica de los residentes, con el mismo tiempo dedicado al caso.
  • La explicación más aceptada es de atención: parte de la mente se ocupa del comportamiento y los hallazgos clínicos se procesan menos.
  • Las emociones positivas también cambian el razonamiento, y un estudio reciente encontró efecto sobre las emociones sin efecto sobre el diagnóstico.

Qué es el sesgo afectivo

La emoción como fuente de error

Una revisión de la literatura de varias áreas concluyó que el estado emocional del profesional de la salud puede influir en su decisión, llevar a sesgos afectivos y resultar en errores y eventos adversos (Croskerry et al., 2010). Los autores enumeraron fuentes diversas para ese estado: características del paciente, condiciones del ambiente de trabajo, variaciones de horario, de ciclo y de estación, además de problemas del propio profesional (Croskerry et al., 2010).

La misma revisión señala que el razonamiento y el juicio clínicos pueden ser especialmente sensibles a la emoción cuando dependen de juicios intuitivos (Croskerry et al., 2010). Es el modo rápido, el que reconoce patrones, el que más se deja llevar.

Distinto de las heurísticas clásicas

Disponibilidad, representatividad, anclaje y enmarcado son atajos sobre la información, descritos en la guía de ejemplos de heurísticas en el razonamiento clínico. El sesgo afectivo actúa de otra manera: cambia cuánto presta atención el médico, cuánto pregunta y cuánto está dispuesto a reconsiderar. Muchas veces empuja el razonamiento hacia un atajo, como el anclaje en una explicación que cierra la conversación antes de tiempo.

Vecinos cercanos

El sesgo afectivo roza otros temas de esta serie. Los estereotipos sobre grupos de pacientes, el sesgo implícito, también cambian la atención, pero por otro mecanismo. La pausa diagnóstica es una de las formas institucionales de interrumpir el razonamiento apresurado. Y el juicio de un error después de conocer el desenlace sufre del sesgo retrospectivo. Cada uno tiene su propia guía.

Qué muestran los experimentos

Pacientes difíciles y exactitud

En un experimento aleatorizado, 63 residentes de medicina de familia evaluaron seis viñetas en las que el mismo paciente aparecía con comportamiento difícil o neutro (Schmidt et al., 2017). La exactitud diagnóstica media, en una escala de 0 a 1, fue de 0,54 con pacientes difíciles y de 0,64 con pacientes neutros (Schmidt et al., 2017).

El tiempo para llegar al diagnóstico fue parecido en las dos versiones, y los pacientes difíciles recibieron notas menores de simpatía (Schmidt et al., 2017). La reflexión deliberada sobre el caso mejoró el diagnóstico inicial, de 0,60 a 0,68, cualquiera que fuera el comportamiento del paciente (Schmidt et al., 2017).

Qué queda en la memoria

Un segundo experimento, con 74 residentes de clínica médica, usó ocho viñetas idénticas excepto por el comportamiento del paciente (Mamede et al., 2017). La exactitud media fue de 0,41 en las versiones difíciles y de 0,51 en las neutras, con un tiempo de diagnóstico semejante (Mamede et al., 2017).

Después de cada caso, los residentes recordaron menos hallazgos clínicos y más comportamientos de los pacientes difíciles: 29,82% frente a 32,52% de los hallazgos y 25,51% frente a 17,89% de los comportamientos (Mamede et al., 2017). Los autores concluyeron que parte de los recursos mentales se destina a lidiar con el comportamiento, y los hallazgos clínicos se procesan de forma insuficiente (Mamede et al., 2017).

Emociones relatadas en urgencias

En un estudio de métodos mixtos, 94 profesionales experimentados de emergencia, 50 médicos y 44 enfermeros, describieron encuentros recientes que despertaron rabia, satisfacción o que involucraban a un paciente con trastorno mental (Isbell et al., 2020). Los profesionales relataron que las emociones influyeron en sus decisiones con más frecuencia en los encuentros de rabia, y asociaron las emociones de esos encuentros a más riesgo percibido para la seguridad del paciente (Isbell et al., 2020).

Un resultado que pide cautela

En un experimento más reciente, 134 médicos experimentados de emergencia atendieron a cuatro pacientes simulados por computadora, tranquilos o irritados (Isbell et al., 2026). Ante los irritados, los médicos relataron más rabia, ansiedad y cansancio y juzgaron a esos pacientes como peores informantes y menos colaborativos, pero el comportamiento de los pacientes dejó intactas las decisiones clínicas, los exámenes solicitados y el diagnóstico (Isbell et al., 2026).

El contraste con los estudios de 2017 es útil. La emoción del médico cambia de forma consistente; el efecto sobre el diagnóstico depende del formato del estudio, del tipo de paciente y tal vez de la experiencia de quien atiende. Los autores del estudio de 2026 recuerdan que, incluso sin efecto en el diagnóstico, la reacción puede empeorar la relación con el paciente (Isbell et al., 2026).

Mar agitado avanzando sobre la arena al atardecer, con un acantilado oscuro al fondo y la luz dorada del sol atravesando la niebla.
La emoción en la consulta funciona como la marea: llega poco a poco y solo se percibe cuando ya cambió el paisaje. Crédito: Konrad Marx, CC0 (dedicación al dominio público), vía Wikimedia Commons (página del archivo).

Por qué la emoción entorpece el razonamiento

La hipótesis del afecto negativo

Una síntesis de 43 estudios experimentales sobre el contexto en el razonamiento diagnóstico propuso dos hipótesis (Schmidt et al., 2024). Según la hipótesis del afecto negativo, el error surge cuando la atención del médico se desplaza de los hallazgos clínicos relevantes a la fuente irrelevante del afecto negativo, como la agresividad de un paciente (Schmidt et al., 2024).

La segunda hipótesis, la de la primacía del diagnóstico inicial, atribuye errores a la fuerza desproporcionada de la primera hipótesis sobre la recolección y la interpretación del resto del caso (Schmidt et al., 2024). Las dos pueden sumarse: la irritación apresura la primera hipótesis, y la primera hipótesis pasa a filtrar el resto.

El tiempo está lejos de explicarlo todo

Sería intuitivo pensar que el médico irritado se equivoca porque dedica menos tiempo. Los dos experimentos de 2017 mostraron un tiempo semejante en las versiones difíciles y neutras (Schmidt et al., 2017; Mamede et al., 2017). La diferencia está en la calidad de la atención dentro del mismo tiempo, y eso hace que el sesgo sea más difícil de notar.

El cansancio amplifica

La revisión de 2010 enumera el horario, las guardias largas y el estado del propio profesional entre las fuentes de influencia emocional (Croskerry et al., 2010). Un interno al final de una guardia de 24 horas tiene menos margen para percibir su propia irritación.

Cuando la emoción es positiva

El buen humor también cambia el razonamiento

En un experimento clásico, estudiantes de tercer año recibieron una inducción de humor positivo antes de elegir, entre seis pacientes hipotéticos, al que tenía mayor probabilidad de un diagnóstico (Isen et al., 1991). Los grupos acertaron en la misma proporción, pero los estudiantes de humor positivo llegaron a la elección antes, fueron más allá de la tarea pedida e integraron mejor la información, con menos señales de confusión (Isen et al., 1991).

La simpatía como riesgo

La emoción positiva por la persona del paciente es otra cosa. Querer mucho a alguien puede llevar a evitar un examen incómodo, a interpretar un síntoma como benigno o a posponer una pregunta difícil. Los profesionales de emergencia asociaron los encuentros positivos a un cuidado de más calidad (Isbell et al., 2020), pero esa es una percepción, y el sesgo afectivo también actúa cuando la percepción es buena.

Cómo percibir el sesgo afectivo

Ponle nombre a la emoción

La revisión de 2010 recomienda aumentar la conciencia de estos factores, incluir entrenamiento en habilidades emocionales en la formación y abrir espacio en la enseñanza para hablar de los sentimientos hacia los pacientes (Croskerry et al., 2010). En la práctica, el primer paso es simple: percibir y nombrar para uno mismo. "Estoy irritado con este paciente." Nombrar la emoción no es lo opuesto de la empatía: es lo que permite seguir acogiendo al paciente sin dejar que el sentimiento decida el diagnóstico.

Separe el comportamiento del hallazgo

Antes de cerrar el caso, enumere solo los hallazgos clínicos, sin los adjetivos sobre el paciente. Si la lista cambia la impresión, el comportamiento estaba ocupando demasiado espacio. El ejercicio dialoga con la metacognición en la medicina.

Haga una pregunta más

Con pacientes que irritan, la tendencia es terminar la conversación. Una pregunta abierta extra ("¿hay algo más que haya cambiado desde la última vez?") es una forma simple de compensar la atención que se fue al comportamiento.

Reflexione de forma deliberada

En los experimentos de 2017, la reflexión deliberada mejoró el diagnóstico inicial en todas las versiones (Schmidt et al., 2017). Revisar las hipótesis del diagnóstico diferencial, preguntando qué sostiene y qué contradice cada una, es la versión del día a día de esa reflexión.

Pida una segunda mirada

Cuando la emoción es fuerte, contar el caso a un colega que nunca vio al paciente ayuda: recibe los datos sin la carga emocional. La guía de feedback en casos clínicos trata de cómo pedir y dar esa retroalimentación, y la de calibración de la confianza en el diagnóstico muestra por qué confiar demasiado en la primera impresión es riesgoso.

Cuide su propio estado

El hambre, el sueño y la sobrecarga cambian el humor. En el internado, la guía sobre cómo estudiar en el internado con poco tiempo también habla de pausas y descanso.

Entrenar el razonamiento sin la presión de la consulta en NEXO

En NEXO, el caso del día llega en hasta seis pistas, sin paciente en la sala, sin fila y sin irritación. Es un ambiente para entrenar la parte del razonamiento que mira solo los hallazgos: qué pistas sostienen la hipótesis y cuáles la contradicen. Con cada Sin hipótesis, la proximidad en la CIE-10 en cinco niveles muestra a qué distancia quedó la hipótesis.

Los casos son ficticios con presentación clínica real, y la guía qué es NEXO explica la partida completa. Cómo se liberan los modos está en la página de economía de NEXO.

Si usted coordina una facultad, una liga o una residencia y quiere discutir sesgos con el grupo, conozca NEXO Closer. Los investigadores en educación médica pueden proponer estudios a través de NEXO Researcher. Los médicos que revisan casos participan a través de NEXO Curator, y quienes crean contenido de salud en las redes pueden participar a través de NEXO Creators.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el sesgo afectivo?

Es la influencia de las emociones del profesional, sobre sí mismo y sobre el paciente, en las decisiones clínicas (Croskerry et al., 2010).

¿Un paciente difícil lleva a más error diagnóstico?

En experimentos con viñetas, sí: la precisión fue menor en las versiones con comportamiento difícil (Mamede et al., 2017). Un estudio reciente con simulación en computadora encontró efecto sobre las emociones, sin efecto sobre el diagnóstico (Isbell et al., 2026).

¿Por qué estorba la emoción?

Una hipótesis es que la atención se va a la fuente de la emoción, y los hallazgos clínicos se procesan menos (Schmidt et al., 2024).

¿La emoción positiva también es sesgo?

Puede serlo. El humor positivo cambia el modo de razonar, y apreciar mucho a un paciente puede llevar a evitar preguntas o exámenes incómodos.

¿Cómo reducir el sesgo afectivo?

Nombrando la emoción, separando comportamiento de hallazgo, reflexionando de forma deliberada y pidiendo una segunda mirada.

¿Sesgo afectivo es lo mismo que sesgo implícito?

Los dos cambian la atención, pero el implícito parte de estereotipos sobre grupos, y el afectivo parte de la emoción del momento. Cada uno tiene su propia guía en esta serie.

Lista de verificación del sesgo afectivo

  1. Nombre la emoción que el paciente despertó en usted.
  2. Enumere solo los hallazgos, sin adjetivos sobre el paciente.
  3. Haga una pregunta abierta más antes de terminar.
  4. Revise las hipótesis con lo que sostiene y lo que contradice cada una.
  5. Cuente el caso a un colega cuando la emoción sea fuerte.
  6. Repare en su estado: sueño, hambre y sobrecarga.
  7. Desconfíe de la simpatía tanto como de la irritación.

¿Quiere entrenar el razonamiento solo con los hallazgos? Juegue el caso del día en NEXO.

Referencias

  1. Croskerry P, Abbass A, Wu AW. Emotional influences in patient safety. J Patient Saf. 2010. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21500605/
  2. Schmidt HG, Van Gog T, Schuit SC, Van den Berge K, Van Daele PL, Bueving H, et al. Do patients' disruptive behaviours influence the accuracy of a doctor's diagnosis? A randomised experiment. BMJ Qual Saf. 2017. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26951795/
  3. Mamede S, Van Gog T, Schuit SC, Van den Berge K, Van Daele PL, Bueving H, et al. Why patients' disruptive behaviours impair diagnostic reasoning: a randomised experiment. BMJ Qual Saf. 2017. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26951796/
  4. Isbell LM, Tager J, Beals K, Liu G. Emotionally evocative patients in the emergency department: a mixed methods investigation of providers' reported emotions and implications for patient safety. BMJ Qual Saf. 2020. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31988259/
  5. Isbell LM, Huff NR, Liu G, Bessen H, Kan V, Levesque I, et al. When emergency physicians meet patients displaying irritable behaviours: a randomised vignette-based experiment investigating physicians' emotions and clinical reasoning. BMJ Qual Saf. 2026. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42437698/
  6. Schmidt HG, Norman GR, Mamede S, Magzoub M. The influence of context on diagnostic reasoning: A narrative synthesis of experimental findings. J Eval Clin Pract. 2024. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38818694/
  7. Isen AM, Rosenzweig AS, Young MJ. The influence of positive affect on clinical problem solving. Med Decis Making. 1991. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/1881279/

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