Teranóstica en oncología: más allá de hallar la diana

Índice
- Por qué la teranóstica es un ciclo, y no un examen
- Primera etapa: seleccionar por la imagen
- Segunda etapa: tratar con el radioligando
- Tercera etapa: medir la respuesta por la imagen
- Cuarta etapa: seguir la toxicidad
- Armando el ciclo paso a paso
- Cómo NEXO ayuda a entrenar ese razonamiento
- Preguntas frecuentes
- Inventario de hitos
- Mensajes para llevar
- Referencias
Una mujer con tumor neuroendocrino de intestino delgado, con metástasis hepáticas, se hace una PET con análogo de somatostatina. Las lesiones captan mucho, más que el hígado normal. Alguien en la reunión resume: "el objetivo está ahí, ella es candidata". La frase es correcta y, al mismo tiempo, cuenta solo el comienzo de la historia.
Teranóstica es la unión de diagnóstico y terapia con la misma molécula, o con moléculas hermanas. Una versión marcada con un emisor para imagen muestra dónde está el objetivo, y una versión marcada con un emisor terapéutico lleva radiación al mismo lugar. La imagen que selecciona al paciente es solo la primera de varias decisiones, y cada una de ellas exige razonamiento clínico.
Este texto aborda la teranóstica como estrategia completa. Recorre las cuatro etapas del ciclo: seleccionar por la imagen, tratar con el radioligando, medir la respuesta por la imagen y seguir la toxicidad. Los ejemplos vienen de las dos plataformas más maduras, la de los receptores de somatostatina (SSTR) en los tumores neuroendocrinos y la del antígeno de membrana específico de la próstata (PSMA) en el cáncer de próstata.
Puntos principales
- El objetivo en la imagen es necesario, pero la selección también mira la enfermedad que la imagen del objetivo puede dejar escapar (Hindié, 2017).
- La PET PSMA es el estándar de selección para el lutecio-PSMA, con FDG, SPECT pos tratamiento y resonancia como adjuntos (Ranjan, 2026).
- La respuesta medida por la PET PSMA, sumada al PSA, predice una supervivencia mejor que el PSA solo (Gafita, 2022).
- En los tumores neuroendocrinos, la respuesta debe evaluarse con la misma modalidad de la línea de base (Bodei, 2013).
- Riñón y médula ósea son los órganos críticos, y el seguimiento de los análisis de sangre continúa después del último ciclo (Bodei, 2013).
- Las neoplasias mieloides pueden aparecer años después de la terapia con radioligando (Strosberg, 2021).
Sumario
- Por qué la teranóstica es un ciclo, y no un examen
- Primera etapa: seleccionar por la imagen
- Segunda etapa: tratar con el radioligando
- Tercera etapa: medir la respuesta por la imagen
- Cuarta etapa: seguir la toxicidad
- Armando el ciclo paso a paso
- Cómo NEXO ayuda a entrenar ese razonamiento
- Preguntas frecuentes
- Milestone inventory
- Take-home messages
Por qué la teranóstica es un ciclo, y no un examen
La idea es antigua. El uso del yodo radiactivo para tratar enfermedades de la tiroides, iniciado por Saul Hertz, se considera la primera teranóstica, porque la misma sustancia que muestra la glándula también la trata (Oldan, 2025). La metaiodobencilguanidina (MIBG), que capta en feocromocitoma, paraganglioma y neuroblastoma, se describe como el primer agente desarrollado a propósito para ver y después tratar (Oldan, 2025).
Lo que cambió en los últimos años fue la escala. Los análogos de somatostatina y los ligandos de PSMA llevaron la teranóstica a enfermedades comunes, a estudios de fase 3 y a la rutina de servicios oncológicos. Con la escala vino un riesgo de razonamiento: tratar la imagen positiva como si fuera la indicación entera.
La guía conjunta para el lutecio-PSMA pide que la indicación se discuta en una reunión interdisciplinaria de tumores y trata el seguimiento a largo plazo como obligatorio (Kratochwil, 2023). La orientación para la terapia con péptidos en los tumores neuroendocrinos hace el mismo pedido de decisión multidisciplinaria (Bodei, 2013). Las dos describen un ciclo, y no un procedimiento aislado.
Pensar en ciclo cambia las preguntas. En la selección, la pregunta deja de ser "¿tiene objetivo?" y pasa a ser "¿toda la enfermedad que importa tiene objetivo?". En el tratamiento, el equipo pregunta qué ha recibido ya la persona y qué aguantan la médula y el riñón. En la respuesta, pregunta qué examen, en qué momento y con qué criterio. En el seguimiento, pregunta durante cuánto tiempo vigilar y qué buscar. La decisión de cuándo llamar a medicina nuclear entra en esta conversación desde el comienzo.
Primera etapa: seleccionar por la imagen
La imagen del objetivo es la puerta de entrada. En NETTER-1, que comparó el lutecio-DOTATATE con octreotida de liberación prolongada en tumores neuroendocrinos de intestino medio, los receptores de somatostatina tenían que estar presentes en todas las lesiones objetivo, con confirmación por revisión central independiente (Strosberg, 2017). La captación se graduó por la lesión de mayor captación en la gammagrafía con análogo de somatostatina (Strosberg, 2017).
En el cáncer de próstata, la PET PSMA es el examen establecido para seleccionar candidatos al lutecio-PSMA (Ranjan, 2026). Los criterios de captación usados en VISION y los límites de médula y riñón para indicar el tratamiento están en el texto sobre quién es candidato por la PET PSMA, y no se repetirán aquí.

La enfermedad que la imagen del objetivo puede ocultar
El punto débil de la selección está en las lesiones que perdieron el objetivo. Un tumor que se desdiferencia puede dejar de expresar receptores de somatostatina o PSMA y ganar metabolismo de glucosa. Esas lesiones aparecen en la PET con FDG y desaparecen en la imagen del objetivo. Si se olvidan, el tratamiento alcanza las lesiones que captan y deja crecer justamente las más agresivas.
En los tumores neuroendocrinos, la puntuación NETPET organiza esa lectura doble. Va de P1, cuando todas las lesiones captan análogo de somatostatina y ninguna capta FDG, hasta P5, cuando hay lesiones que captan FDG y no captan el análogo (Hindié, 2017). En un estudio con 62 pacientes comentado en el editorial, la puntuación se asoció a la supervivencia (Hindié, 2017).
En el cáncer de próstata, la discordancia tiene el mismo significado. Una comparación retrospectiva mostró que los hombres que cumplían los criterios más estrictos del estudio TheraP, que exigía ausencia de lesiones FDG positivas sin PSMA, tuvieron más respuesta de PSA y mayor supervivencia libre de progresión, y que la enfermedad FDG positiva y PSMA negativa tuvo peor evolución (Ranjan, 2026). La guía conjunta trata la PET con FDG como opcional, útil sobre todo para lesiones hepáticas (Kratochwil, 2023).
En la lectura de la selección, algunas preguntas ayudan a decidir: si todas las lesiones vistas en la tomografía o en la resonancia captan el trazador del objetivo; hay lesiones grandes, hepáticas o de crecimiento rápido que piden FDG; el grado histológico y la velocidad de progresión combinan con una enfermedad bien diferenciada; la médula tiene reserva suficiente después de los tratamientos anteriores; la función renal permite un tratamiento que pasa por el riñón; y la persona consigue cumplir las reglas de radioprotección en casa.
Cuando la PET no está disponible
El acceso a la PET varía mucho entre servicios. La revisión sobre imagen multimodal describe la SPECT con PSMA marcado con tecnecio-99m como alternativa más accesible y de menor costo, con desempeño diagnóstico comparable (Ranjan, 2026). La misma revisión señala menor detección en el lecho prostático con esa técnica, lo que pesa en la lectura de enfermedad local (Ranjan, 2026).
La expresión del objetivo también cambia con el tratamiento. La expresión de PSMA parece aumentar en los primeros meses de bloqueo androgénico (Zhang, 2021). Por eso el momento de la imagen de selección en relación con los otros tratamientos entra en el informe y en la discusión del equipo.
Segunda etapa: tratar con el radioligando
El radioligando se une al mismo objetivo de la imagen y lleva un emisor beta, como el lutecio-177, a las células que lo expresan. En VISION, el lutecio-PSMA-617 fue descrito como una terapia que entrega radiación beta a las células que expresan PSMA y al microambiente alrededor (Sartor, 2021). La radiación atraviesa pocos milímetros de tejido, lo que concentra el efecto en las lesiones y explica por qué la selección por la imagen pesa tanto.
Los resultados en las dos plataformas muestran el tamaño del efecto. En NETTER-1, 229 pacientes fueron aleatorizados, y 116 recibieron lutecio-DOTATATE (Strosberg, 2017). La supervivencia libre de progresión estimada en el mes 20 fue de 65,2 de cada 100 con el lutecio, frente a 10,8 de cada 100 en el grupo control (Strosberg, 2017). El riesgo de progresión o muerte fue 79 de cada 100 menor (Strosberg, 2017). La tasa de respuesta fue de 18 de cada 100, frente a 3 de cada 100 (Strosberg, 2017).
En el cáncer de próstata, VISION aleatorizó a 831 de los 1179 hombres evaluados (Sartor, 2021). Lo que el estudio mostró y lo que vino después, con PSMAfore y PSMAddition, está en el texto sobre lo que cambió después de VISION.
Lo que acompaña a la infusión
La infusión en sí es la parte más corta del ciclo, pero conlleva cuidados que vienen de la biología del blanco. En la terapia con péptidos, los riñones captan el análogo de somatostatina mediante un sistema de transporte del túbulo proximal, y la infusión de aminoácidos se usa para reducir esa captación (Bodei, 2013). Esos aminoácidos explican buena parte de las náuseas y los vómitos del día del tratamiento: en NETTER-1, las náuseas aparecieron en 59 de cada 100 pacientes y los vómitos en 47 de cada 100, atribuidos en gran parte a la infusión de aminoácidos (Strosberg, 2017).
El análogo de somatostatina también protege contra la crisis carcinoide en quienes tienen síndrome funcional (Bodei, 2013). Rubor, diarrea, broncoespasmo e inestabilidad de la presión el día de la infusión exigen atención inmediata.
La planificación individual del tratamiento a partir de la dosimetría de los órganos todavía es investigación. Para el lutecio-PSMA, la guía conjunta dice que la dosimetría individual es opcional en el uso estándar y que la ganancia clínica de los esquemas guiados por ella aún necesita confirmación (Kratochwil, 2023). Un ensayo aleatorizado de fase 3 en curso comparó el esquema estándar con estrategias ajustadas en cada ciclo según la dosimetría de riñón y médula, y el análisis interino mostró que esas estrategias son viables y seguras (Kolodziej, 2025). La pregunta sobre la ganancia de supervivencia sigue abierta.

Tercera etapa: medir la respuesta por la imagen
La teranóstica ofrece una ventaja que otras terapias sistémicas rara vez tienen: el propio tratamiento puede fotografiarse. La guía conjunta describe la gammagrafía o la SPECT realizadas 1 a 2 días después de la infusión del lutecio-PSMA, que muestran dónde se fijó el radioligando (Kratochwil, 2023). En la terapia con péptidos, las imágenes posteriores al tratamiento informan la intensidad y la localización de la captación y ayudan a evaluar la respuesta a los ciclos anteriores (Bodei, 2013).
PSA, flare y el momento adecuado
El PSA es el marcador más usado en el cáncer de próstata, pero puede engañar al principio. La guía conjunta pide PSA en cada ciclo, leído según los criterios del PCWG3, y lo considera confiable 2 a 3 semanas después del segundo ciclo, por el flare y la respuesta tardía (Kratochwil, 2023). El PCWG3 orienta continuar el tratamiento pese a subidas tempranas del PSA en las primeras 12 semanas, si nada más indica progresión (Scher, 2016). Las dos reglas conviven: el segundo ciclo suele caer cerca de esa marca, y la revisión sobre imagen multimodal describe flare de hasta 12 semanas (Ranjan, 2026).
Cuando el PSA baja, la caída tiene valor pronóstico. En el análisis de VISION, una caída de 50 de cada 100 o más en el PSA ocurrió en 46 de cada 100 hombres tratados con lutecio-PSMA, frente a 7,1 de cada 100 en el grupo control (Armstrong, 2024). Una subida aislada en las primeras semanas, sin empeoramiento clínico y sin lesiones nuevas, exige cautela antes de interrumpir el tratamiento.
RECIP: la PET PSMA como regla
El RECIP 1.0 se creó para estandarizar la lectura de la PET PSMA durante el lutecio-PSMA. El estudio incluyó a 124 hombres con PET en la línea de base y en una evaluación intermedia en torno a las 12 semanas (Gafita, 2022). La clasificación combina la variación del volumen total de enfermedad PSMA positiva con la aparición de lesiones nuevas, leídas por tres médicos nucleares cegados a la evolución (Gafita, 2022). Los autores partieron de una observación de la práctica: la carga total de enfermedad puede caer al mismo tiempo que aparecen lesiones nuevas (Gafita, 2022).
Las categorías separaron bien los pronósticos. La supervivencia global mediana fue de 8,3 meses en la progresión, 13,1 meses en la enfermedad estable y 21,7 meses en la respuesta parcial (Gafita, 2022). La combinación de PSA y RECIP tuvo un índice de concordancia de 0,65, frente a 0,62 del PSA solo, para identificar respondedores (Gafita, 2022). Para identificar progresión, el índice fue de 0,66 en la combinación, frente a 0,63 con el PSA solo (Gafita, 2022).
La lectura visual también funciona. La revisión sobre imagen multimodal describe una concordancia de 0,89 entre el RECIP visual y el cuantitativo, medida por el kappa (Ranjan, 2026). Eso acerca el criterio a servicios sin software de segmentación.
La guía conjunta propone reestadificación cada 12 semanas, siempre con una segunda modalidad además del PSA (Kratochwil, 2023). La lógica de usar la imagen funcional para guiar la conducta es la misma que se discute en el texto sobre lo que mide el PET interino en el linfoma.

En los tumores neuroendocrinos
Los tumores neuroendocrinos bien diferenciados crecen despacio, y la respuesta aparece tarde. La orientación para la terapia con péptidos sitúa la primera evaluación de respuesta alrededor de 3 meses después del tratamiento y las siguientes cada 3 a 6 meses (Bodei, 2013). La regla más importante es usar la misma modalidad de imagen de la línea de base (Bodei, 2013).
Cambiar de examen a mitad de camino crea señales falsas. Una lesión que parece nueva en la PET puede haber estado siempre ahí y haber pasado desapercibida en una gammagrafía menos sensible. Una lesión que parece menor en una resonancia puede estar igual en la tomografía. El informe de respuesta debe decir con qué examen se hizo la comparación.
Cuarta etapa: seguir la toxicidad
El seguimiento es la parte más larga del ciclo y la más fácil de perder. La persona sale del servicio de medicina nuclear, vuelve a oncología y, meses después, llega a urgencias o a la atención primaria con un hemograma alterado. Quien la atiende necesita saber que recibió un radioligando y qué puede causar eso.
Médula y riñón
Riñón y médula ósea son los órganos críticos de la terapia con péptidos (Bodei, 2013). La orientación propone hemograma cada 2 a 4 semanas entre los ciclos (Bodei, 2013). Después del tratamiento, el hemograma continúa cada 8 a 12 semanas durante 12 meses y, luego, dos veces al año (Bodei, 2013).
En el lutecio-PSMA, la guía conjunta pide hemograma y creatinina 2 a 3 semanas después de cada ciclo (Kratochwil, 2023). Los mismos exámenes se repiten 4 a 6 semanas después del último ciclo (Kratochwil, 2023).
En el NETTER-1, la toxicidad hematológica grave fue poco frecuente. Neutropenia, trombocitopenia y linfopenia de grados 3 o 4 aparecieron en 1, 2 y 9 de cada 100 pacientes, respectivamente (Strosberg, 2017). El estudio informó ausencia de signos de toxicidad renal con mediana de seguimiento de 14 meses (Strosberg, 2017). Ese seguimiento es corto para efectos renales, que tienden a aparecer tarde.
Neoplasias mieloides tardías
La complicación más temida es la neoplasia mieloide relacionada con la terapia. En el NETTER-1, un paciente del grupo del lutecio tuvo síndrome mielodisplásico, lo que corresponde a 0,9 de cada 100 (Strosberg, 2017). En el análisis final del NETTER-1, con mediana de 76,3 meses de seguimiento, 2 de 111 pacientes del grupo del lutecio tenían síndrome mielodisplásico, y ningún caso nuevo de síndrome mielodisplásico o leucemia mieloide aguda surgió en el seguimiento largo (Strosberg, 2021).
Esos números contrastan con los de un único centro terciario, que siguió a 173 pacientes tratados con terapia con péptidos. De ellos, 10 desarrollaron neoplasia mieloide, lo que corresponde a 5,8 de cada 100, con mediana de 23 meses después del tratamiento (Batista, 2026). De los 10 pacientes, 8 murieron, con mediana de 8 meses después del diagnóstico (Batista, 2026). Los autores citan una revisión sistemática de 2020 con una media de 2,61 de cada 100 (Batista, 2026).
En la práctica, una citopenia persistente o nueva meses después del último ciclo pide hemograma con frotis y evaluación hematológica, y no solo una explicación por "efecto del tratamiento". La lógica es la misma que se describe en el texto sobre el cáncer después de la exposición a la radiación, con una diferencia: aquí la exposición fue planificada, y el seguimiento también puede planificarse. La lectura del hemograma después de una exposición, con foco en los linfocitos, aparece en el texto sobre diagnóstico diferencial y exámenes en el síndrome agudo de la radiación.
Otros efectos que entran en el seguimiento
Algunos efectos dependen del blanco. El PSMA también se expresa en las glándulas salivales, y la guía conjunta incluye el manejo de la xerostomía en el cuidado del lutecio-PSMA (Kratochwil, 2023). La boca seca cambia la alimentación, el sueño y la salud dental, y merece una pregunta directa en cada control.
El embarazo es una contraindicación absoluta para la terapia con péptidos, y la orientación recomienda evitar el embarazo durante 6 meses después del tratamiento (Bodei, 2013). En el lutecio-PSMA, la guía conjunta pide anticoncepción durante el tratamiento y durante 3 meses después, por precaución general con radiofármacos (Kratochwil, 2023). La etiqueta estadounidense orienta al hombre con pareja en edad fértil a usar anticoncepción eficaz durante el tratamiento y durante 14 semanas después de la última aplicación (FDA, 2025). La ventana de 6 meses de la terapia con péptidos, por lo tanto, vale solo para ella. En personas en edad fértil, la conversación sobre anticoncepción forma parte del consentimiento. El asesoramiento después de una exposición en el embarazo es tema de la serie Radiación del blog.
Armando el ciclo paso a paso
Volviendo a la mujer de la apertura, la captación intensa en las metástasis hepáticas es la primera pieza. El equipo pregunta si todas las lesiones vistas en la tomografía captan el análogo, si el grado histológico y la velocidad de progresión concuerdan con enfermedad bien diferenciada y si hay lesión voluminosa en el hígado que justifique una PET con FDG para buscar enfermedad discordante (Hindié, 2017).
Antes del tratamiento, vienen hemograma, función renal y la historia de los tratamientos anteriores. Si hay síndrome carcinoide, la cobertura con análogo de somatostatina entra en el plan (Bodei, 2013). Después, la respuesta se mide con el mismo examen de la línea de base.
La tabla resume el ciclo en las dos plataformas.
| Etapa | Tumores neuroendocrinos (SSTR) | Cáncer de próstata (PSMA) |
|---|---|---|
| Selección | Captación en todas las lesiones diana; FDG si hay sospecha de discordancia | PET PSMA; FDG opcional, útil en el hígado |
| Antes de tratar | Riñón, médula, síndrome funcional | Riñón, médula, tratamientos anteriores |
| Día de la infusión | Aminoácidos, náusea, crisis carcinoide | Cuidados de radioprotección |
| Imagen pos-tratamiento | Gammagrafía que muestra la captación | Gammagrafía o SPECT 1 a 2 días después |
| Respuesta | Primera en torno a 3 meses, misma modalidad | PSA después del flare y PET con RECIP |
| Seguimiento | Hemograma por años; neoplasia mieloide tardía | Hemograma y creatinina; xerostomía |
Los datos de la tabla vienen de las orientaciones para la terapia con péptidos (Bodei, 2013) y para el lutecio-PSMA (Kratochwil, 2023), con el RECIP descrito por Gafita (Gafita, 2022).
El equipo alrededor del ciclo
Cada etapa involucra más de una especialidad. La oncología conoce la enfermedad y los tratamientos anteriores, la medicina nuclear selecciona, trata y lee la respuesta, la radiología aporta la anatomía, la enfermería prepara la infusión y orienta en casa, y la hematología y la nefrología entran en el seguimiento. Algunas tareas suelen quedar sin dueño:
- registrar en la historia clínica que la persona recibió radioligando, con fechas;
- acordar quién pide y quién lee el hemograma después del último ciclo;
- definir qué examen será la regla de la respuesta;
- avisar a la persona sobre signos que piden contacto, como fiebre, sangrado y boca seca intensa;
- alinear con la radioterapia cuando haya tratamiento local planeado, como en el texto sobre cómo planear el rescate;
- revisar la función renal y la médula antes de cada nueva línea de tratamiento, como en el texto sobre los límites de médula y riñón.
Cómo NEXO ayuda a entrenar ese razonamiento
En NEXO, el caso del día es ficticio, con presentación clínica real y hasta seis pistas progresivas, y tú propones el diagnóstico buscando el código en la CIE-10.
Los límites de uso del juego están descritos en la página de economía de NEXO. Si investigas enseñanza de razonamiento clínico, la página para investigadores explica cómo entrar en contacto. Los profesionales que escriben o revisan casos encuentran información en curaduría y en creadores, y las instituciones pueden conocer la propuesta en la página para alianzas. Entrenar el diagnóstico diferencial con pistas y buscar el código correcto en la CIE-10 completan ese entrenamiento.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la teranóstica?
Es el uso de una molécula que muestra la diana en la imagen y de una versión terapéutica que lleva radiación a la misma diana, desde el yodo radiactivo en la tiroides (Oldan, 2025).
¿Basta con que la diana aparezca en la imagen para indicar el tratamiento?
La imagen de la diana es necesaria, pero las lesiones sin la diana y con captación de FDG empeoran la evolución y deben entrar en la decisión (Hindié, 2017).
¿Por qué el PSA puede subir al comienzo del lutecio-PSMA?
Puede haber una elevación transitoria, el flare, y la guía considera el PSA confiable solo 2 a 3 semanas después del segundo ciclo (Kratochwil, 2023).
¿Qué es el RECIP?
Es un criterio de respuesta en la PET PSMA que combina la variación del volumen de enfermedad con lesiones nuevas y, sumado al PSA, predice mejor la supervivencia (Gafita, 2022).
¿Qué examen usar para medir la respuesta en los tumores neuroendocrinos?
El mismo examen usado en la línea de base, para que la comparación sea válida (Bodei, 2013).
¿Por cuánto tiempo seguir el hemograma?
Por años. La orientación propone hemograma por 12 meses después del tratamiento y, luego, dos veces por año (Bodei, 2013).
Inventario de hitos
- Origen: el yodo radiactivo, a partir del trabajo de Saul Hertz, inaugura la idea de ver y tratar con la misma sustancia (Oldan, 2025).
- MIBG: el primer agente desarrollado a propósito para imagen y tratamiento de tumores de la médula adrenal y del neuroblastoma (Oldan, 2025).
- 2013: la orientación conjunta para la terapia con péptidos en los tumores neuroendocrinos organiza selección, cuidados y seguimiento (Bodei, 2013).
- 2015: empiezan a aparecer estudios de lutecio-PSMA, y se desarrolla el ligando PSMA-I&T (Zhang, 2021).
- 2017: el NETTER-1 muestra ganancia de supervivencia libre de progresión con el lutecio-DOTATATE (Strosberg, 2017), y el escore NETPET propone la lectura conjunta de FDG y receptor (Hindié, 2017).
- 2021: el VISION muestra ganancia de supervivencia con el lutecio-PSMA-617 (Sartor, 2021).
- 2022: el RECIP 1.0 estandariza la respuesta en la PET PSMA (Gafita, 2022).
- 2023: la directriz conjunta para el lutecio-PSMA define selección, imagen pos-tratamiento y calendario de exámenes (Kratochwil, 2023).
- 2024: el análisis del PSA en el VISION muestra el valor pronóstico de la caída temprana (Armstrong, 2024).
- 2025: un ensayo aleatorizado prueba la planificación por dosimetría en la terapia con péptidos (Kolodziej, 2025).
- 2026: una serie con seguimiento largo describe las neoplasias mieloides tardías (Batista, 2026), y una revisión organiza el papel de cada examen de imagen en el lutecio-PSMA (Ranjan, 2026).
Mensajes para llevar
- La teranóstica es un ciclo de cuatro etapas: seleccionar, tratar, medir la respuesta y seguir la toxicidad.
- La imagen del blanco selecciona, pero la enfermedad sin blanco y con FDG positivo puede decidir la evolución.
- El PSA puede subir al principio, y la respuesta es más confiable cuando combina PSA y PET.
- En los tumores neuroendocrinos, la respuesta se mide con el mismo examen de la línea de base.
- Riñón y médula son los órganos críticos, y el hemograma continúa por años.
- La citopenia tardía en quien recibió radioligando pide evaluación hematológica.
¿Quieres entrenar el razonamiento que va más allá del primer examen positivo? Juega el caso del día en NEXO.
Referencias
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- Zhang H, Koumna S, Pouliot F, et al. PSMA Theranostics: Current Landscape and Future Outlook. Cancers (Basel). 2021. PMID 34439177. DOI 10.3390/cancers13164023.


