Metanol y etilenglicol: gap osmolar, antídoto y hemodiálisis

Índice
En un caso ficticio, tres amigos llegan juntos a urgencias a la mañana siguiente de una fiesta. Habían comprado una botella de destilado barato en un puesto informal. El primero está somnoliento y respira rápido y profundo. El segundo dice que ve como si hubiera niebla. El tercero está bien, solo con dolor de cabeza. La gasometría del primero muestra acidosis metabólica grave con anión gap alto, y el médico de guardia se pregunta si los otros dos necesitan el mismo tratamiento.
El metanol y el etilenglicol son alcoholes tóxicos que matan por lo que el hígado hace con ellos. La primera hora decide mucho: reconocer el patrón, bloquear la enzima que genera los metabolitos y llamar a nefrología temprano. La Organización Mundial de la Salud (OMS) registra brotes de metanol en todas las regiones del mundo, y por eso este razonamiento cabe en cualquier urgencia (OMS, 2014).
Este texto muestra cómo leer el anión gap y el gap osmolar juntos, cuándo usar fomepizol o etanol, cómo aplicar los criterios del grupo internacional EXTRIP para la hemodiálisis y qué enseñan los brotes de bebida adulterada sobre la organización del cuidado.
Puntos principales
- El metanol y el etilenglicol tienen poca toxicidad propia; los metabolitos (formato, glicolato y oxalato) causan la acidosis, la ceguera y la lesión renal (OMS, 2014; Ghannoum et al., 2023).
- Al inicio, el gap osmolar sube y el anión gap todavía es normal; horas después, el gap osmolar baja y el anión gap sube, y un gap osmolar casi normal no descarta el diagnóstico (Ahmed et al., 2020).
- El fomepizol y el etanol bloquean la alcohol deshidrogenasa; el fomepizol tiene una afinidad más de 8000 veces mayor por la enzima y está en la lista de medicamentos esenciales de la OMS desde 2013 (Mégarbane, 2010; OMS, 2014).
- El EXTRIP recomienda hemodiálisis en el etilenglicol con anión gap por encima de 27 mmol/L, glicolato por encima de 12 mmol/L o coma, convulsión y lesión renal aguda (Ghannoum et al., 2023).
- En el metanol, la hemodiálisis intermitente eliminó metanol y formato en la mitad del tiempo de la diálisis continua (Zakharov et al., 2014).
- En brotes de bebida adulterada, la letalidad superó el 20 por ciento en algunos episodios descritos por equipos internacionales (Rostrup et al., 2016).
Sumario
- Por qué estos alcoholes son tan peligrosos
- El razonamiento de los dos gaps
- Cómo se presenta cada alcohol
- El antídoto: fomepizol o etanol
- Hemodiálisis: cuándo y cómo
- Brotes de bebida adulterada
- Cómo NEXO ayuda a entrenar este razonamiento
- Preguntas frecuentes
- Take-home messages
Por qué estos alcoholes son tan peligrosos
El veneno está en el metabolito
El metanol tiene una toxicidad propia relativamente baja, pero el organismo lo transforma en compuestos muy tóxicos, capaces de causar ceguera, coma y trastornos metabólicos graves (OMS, 2014). La alcohol deshidrogenasa convierte el metanol en formaldehído, y la aldehído deshidrogenasa lo convierte en ácido fórmico, que se acumula porque el cuerpo lo elimina despacio (Nekoukar et al., 2021).
Con el etilenglicol ocurre lo mismo. La molécula original tiene poca toxicidad, pero el glicolato produce la acidosis y los cristales de oxalato de calcio depositados en los tejidos causan lesión renal aguda y complicaciones neurológicas (Ghannoum et al., 2023).
Dónde encuentra el paciente estas sustancias
El metanol está en barnices, anticongelantes, limpiaparabrisas y combustibles, y el mundo usa cerca de 225 millones de litros por día (OMS, 2014). El etilenglicol aparece sobre todo en fluidos refrigerantes y descongelantes (Ghannoum et al., 2023).
En los brotes, la fuente es el alcohol ilícito, que una revisión dividió en tres tipos (Manning y Kowalska, 2021):
- Productos legales desviados o falsificados.
- Bebidas ilegales, producidas y vendidas fuera de cualquier control.
- Sustitutos no destinados al consumo, usados como bebida.
Una ventana de horas
Los síntomas iniciales del metanol aparecen entre media hora y cuatro horas y se parecen a la embriaguez: náusea, vómito, dolor abdominal, confusión y somnolencia (Nekoukar et al., 2021). Después viene un período latente de 6 a 24 horas, y solo entonces surgen la acidosis descompensada y la visión borrosa (Nekoukar et al., 2021).
La OMS destaca que las víctimas suelen buscar atención tarde justamente por ese intervalo, y que el retraso explica buena parte de las muertes y secuelas en los brotes (OMS, 2014).
El razonamiento de los dos gaps
Anión gap y acidosis metabólica
La acidosis metabólica con anión gap alto es el hallazgo central de la intoxicación avanzada. Resulta de la acumulación de ácido fórmico en el metanol y de glicolato en el etilenglicol (Nekoukar et al., 2021; Ghannoum et al., 2023). El anión gap alto, sin embargo, tiene muchas otras causas, como cetoacidosis, acidosis láctica, insuficiencia renal y otros tóxicos.
Cómo calcular el gap osmolar
El gap osmolar es la diferencia entre la osmolalidad medida en el laboratorio y la calculada a partir de sodio, glucosa y urea. Una fórmula común, en unidades convencionales, es dos veces el sodio más la glucosa dividida por 18 más la urea nitrogenada dividida por 2,8; si hay etanol en sangre, se suma el etanol dividido por 3,7 (Ahmed et al., 2020). Un gap por encima de 10 mOsm/kg suele considerarse alto (Ahmed et al., 2020).
En una serie de 260 muestras de 158 pacientes, el gap osmolar tuvo una relación lineal fuerte con el metanol y el etilenglicol medidos, pero la conversión del gap en concentración tendió a sobreestimar el valor real (Greene y Krasowski, 2020). El propilenglicol y la acetona también aumentan el gap, y por eso sugiere, pero no prueba, un alcohol tóxico.
Los dos gaps cambian con el tiempo
El punto más importante es la dinámica. Justo después de la ingesta, el alcohol todavía está entero en la sangre: el gap osmolar sube y el anión gap puede estar normal. A medida que el hígado lo metaboliza, el alcohol desaparece y aparecen los ácidos: el gap osmolar baja y el anión gap sube.
Un relato describe a un hombre anciano con intoxicación por etilenglicol, acidosis con anión gap alto y gap osmolar de apenas 12 mOsm/kg; los autores atribuyeron el gap casi normal a que el alcohol ya había sido metabolizado (Ahmed et al., 2020). La lección práctica es que un gap osmolar normal no descarta la intoxicación cuando la historia es tardía.
Es el mismo razonamiento de cualquier examen: el resultado cambia la probabilidad, pero depende del momento y del contexto. El post sobre probabilidad pretest detalla esta lectura.
Pistas de laboratorio que ayudan
Además de los dos gaps, algunos hallazgos apuntan al etilenglicol (Ghannoum et al., 2023):
- Cristales de oxalato de calcio en la orina.
- Calcio sérico bajo.
- Lactato falsamente alto en algunos aparatos, porque el glicolato interfiere en la medición.
- Lesión renal aguda que aparece horas después de la ingesta.

El lactato alto puede llevar al diagnóstico erróneo de choque o sepsis, y EXTRIP recuerda que la llamada diferencia de lactato exige conocer la interferencia específica de cada aparato (Ghannoum et al., 2023).
Cómo se presenta cada alcohol
Metanol: los ojos y el cerebro
La visión borrosa con conciencia preservada es una pista fuerte de metanol (Nekoukar et al., 2021). Las quejas van de visión borrosa y fotofobia a visión en campo de nieve y ceguera, y pueden aparecer hasta 72 horas después de la ingesta (Nekoukar et al., 2021).
En un relato de dos brotes en Riad, la alteración visual fue la secuela más común, presente en el 58 por ciento de los pacientes evaluados por el oftalmólogo (Alhusain et al., 2024). Las lesiones en los núcleos de la base, sobre todo en el putamen, pueden dejar parkinsonismo (Nekoukar et al., 2021).
Etilenglicol: el riñón
El etilenglicol empieza como embriaguez y ataxia y, a medida que se metaboliza, aparece la acidosis; después vienen la lesión renal aguda y las complicaciones neurológicas (Ghannoum et al., 2023). Los retrasos de 6 a 12 horas entre la ingesta y el tratamiento se asociaron a más complicaciones en algunos estudios, aunque otros no confirmaron ese hallazgo (Ghannoum et al., 2023).
Quién tiene peor pronóstico
En una cohorte finlandesa de pacientes graves dializados, murieron en 90 días el 46 por ciento de los intoxicados por metanol y el 20 por ciento de los intoxicados por etilenglicol (Kuusela et al., 2022). Un anión gap mayor, pH y bicarbonato más bajos, una escala de Glasgow menor y la necesidad de ventilación mecánica en el ingreso se asociaron a la muerte (Kuusela et al., 2022).
El diagnóstico diferencial
El paciente somnoliento con aliento alcohólico puede tener solo una embriaguez, pero también un traumatismo craneal, hipoglucemia, una intoxicación mixta o un alcohol tóxico. El post sobre el paciente que solo está borracho muestra cómo evitar esa etiqueta. La respiración lenta con pupilas puntiformes sugiere opioide, discutido en sobredosis de opioide, y la combinación de tóxicos es frecuente. Armar el diagnóstico diferencial con pistas ayuda a mantener esas hipótesis abiertas.
El antídoto: fomepizol o etanol
Cómo funciona el bloqueo
El fomepizol y el etanol compiten con el alcohol tóxico por la alcohol deshidrogenasa e impiden la formación de los metabolitos (Ghannoum et al., 2023). El fomepizol tiene una afinidad por la enzima más de 8000 veces mayor que la del etanol y poca toxicidad (Mégarbane, 2010). Se usó por primera vez en estas intoxicaciones en 1981 (Mégarbane, 2010), y la OMS lo incluyó en la lista de medicamentos esenciales en 2013 (OMS, 2014).
Con la enzima bloqueada, el alcohol tóxico deja de convertirse en ácido, pero pasa a salir del cuerpo muy despacio. La vida media del etilenglicol es más larga con el fomepizol que con el etanol (Ghannoum et al., 2023). Ahí es donde entra la hemodiálisis: el antídoto impide el daño, y la diálisis elimina el alcohol y los metabolitos tóxicos ya formados (Nekoukar et al., 2021).
Qué compara la evidencia
Una revisión sistemática reunió 145 estudios y 897 pacientes y no encontró ningún ensayo aleatorizado que comparara los dos antídotos (Beatty et al., 2013). La mortalidad con etanol fue de 21,8 por ciento en el metanol y 18,1 por ciento en el etilenglicol, y con fomepizol fue de 17,1 por ciento y 4,1 por ciento, pero los autores consideraron los datos no concluyentes para preferir uno de los dos (Beatty et al., 2013).
Ventajas prácticas de cada uno
En la práctica, cada opción tiene puntos fuertes y débiles (Mégarbane, 2010; Ghannoum et al., 2023):
- El fomepizol alcanza niveles eficaces con el esquema propuesto, sin necesidad de medir la concentración en sangre.
- El fomepizol rara vez causa depresión del sistema nervioso, hipoglucemia, lesión hepática o pancreatitis, a diferencia del etanol.
- El etanol exige medir la concentración en sangre para mantener el objetivo e internación en una unidad de mayor vigilancia.
- Los dos se eliminan por hemodiálisis, y la posología debe ajustarse durante la sesión, porque la vida media de ambos cae a 1,5 a 3 horas.
Empezar antes de la confirmación
La medición de metanol y etilenglicol tarda horas o no existe en muchos hospitales. En una revisión de servicios con pocos recursos, los autores relatan hospitales de referencia sin capacidad de medir alcoholes tóxicos, osmolalidad o cloro (Nekoukar et al., 2021). Por eso, la sospecha fuerte, con una historia compatible y acidosis sin otra explicación, basta para iniciar el antídoto.
Medidas que acompañan al antídoto
El tratamiento de soporte incluye bicarbonato para corregir la acidosis, intubación cuando es necesaria y ácido fólico o folínico en el metanol, para acelerar la eliminación del formiato (OMS, 2014; Nekoukar et al., 2021). En el etilenglicol, la tiamina y la piridoxina se usan para desviar el metabolismo hacia productos menos tóxicos, pero su utilidad clínica nunca se demostró (Ghannoum et al., 2023).
Hemodiálisis: cuándo y cómo
Los criterios del EXTRIP para el etilenglicol
El EXTRIP es un grupo internacional de especialistas de varias áreas que revisa la evidencia sobre tratamientos extracorpóreos en intoxicaciones (Ghannoum et al., 2023). Para el etilenglicol, la revisión de 2023 analizó 226 artículos y calificó la calidad de la evidencia como muy baja en todas las recomendaciones, lo que es esperable en un tema sin ensayos aleatorizados.
Tabla: cuándo dializar en el etilenglicol
| Situación | Fuerza | Criterio | Fuente |
|---|---|---|---|
| Diálisis recomendada | Fuerte | Coma, convulsión o lesión renal aguda | Ghannoum et al., 2023 |
| Diálisis recomendada | Fuerte | Glicolato por encima de 12 mmol/L o anion gap por encima de 27 mmol/L | Ghannoum et al., 2023 |
| Diálisis sugerida | Débil | Glicolato entre 8 y 12 mmol/L o anion gap entre 23 y 27 mmol/L | Ghannoum et al., 2023 |
| Diálisis recomendada con etanol | Fuerte | Etilenglicol por encima de 50 mmol/L o gap osmolar por encima de 50 | Ghannoum et al., 2023 |
| Diálisis sugerida con fomepizol | Débil | Etilenglicol por encima de 50 mmol/L o gap osmolar por encima de 50 | Ghannoum et al., 2023 |
| Diálisis recomendada sin antídoto | Fuerte | Gap osmolar por encima de 10 | Ghannoum et al., 2023 |
| Cuándo parar | Fuerte | Anion gap por debajo de 18 mmol/L | Ghannoum et al., 2023 |
| Cuándo parar | Débil | Etilenglicol por debajo de 4 mmol/L | Ghannoum et al., 2023 |
Cómo leer la tabla
La tabla muestra que el antídoto disponible cambia la indicación. Con fomepizol, un etilenglicol alto sin acidosis puede tratarse solo con el bloqueo, porque el alcohol no se convierte en ácido; la diálisis apenas acorta la internación. Con etanol, el tiempo de bloqueo prolongado trae más riesgos, y se recomienda la diálisis. Sin antídoto, la diálisis es la única forma de impedir la formación de ácidos.
En la revisión, la mortalidad general fue de 18,7 por ciento, pero cayó a 3,6 por ciento en el subgrupo con glicolato hasta 12 mmol/L o anion gap hasta 28 mmol/L, y en ese subgrupo la diálisis no mejoró el desenlace (Ghannoum et al., 2023). La cuenta del tiempo también pesa: con etilenglicol por encima de 50 mmol/L y vida media de 14 horas bajo etanol, el paciente necesitaría más de 48 horas de tratamiento hasta un nivel seguro (Ghannoum et al., 2023).
Y en el metanol
En el metanol, las indicaciones citadas en revisión son acidosis metabólica persistente, con pH por debajo de 7,25 o anion gap por encima de 30, y signos de lesión de órgano, como alteración visual, neurológica o renal (Nekoukar et al., 2021). Con el antídoto ya iniciado y sin signos clínicos graves, la diálisis puede programarse en lugar de hacerse a las apuradas (Nekoukar et al., 2021).
Intermitente o continua
Durante un brote en la República Checa, la vida media de eliminación del metanol fue de 3,7 horas en la hemodiálisis intermitente y de 8,1 horas en la diálisis continua; la del formiato fue de 1,6 y 3,6 horas (Zakharov et al., 2014). En el mismo brote, la mortalidad fue mayor en el grupo de la diálisis continua (15 de 40 pacientes) que en el de la intermitente (5 de 41), aunque la asociación no se mantuvo tras el ajuste por gravedad (Zakharov et al., 2017).
Para el etilenglicol, EXTRIP recomienda la hemodiálisis intermitente y, cuando no esté disponible, la terapia renal continua (Ghannoum et al., 2023). Si la continua es la única opción, flujos mayores de sangre y dializado aumentan la remoción (Zakharov et al., 2014).
El antídoto durante la sesión
La diálisis elimina el fomepizol y el etanol, y la vida media de ambos durante la sesión queda entre 1,5 y 3 horas (Ghannoum et al., 2023). Si no se aumenta la posología, la enzima vuelve a funcionar y el glicolato puede subir durante o después de la sesión.
Brotes de bebida adulterada
Lo que describe la OMS
Los brotes de metanol surgen cuando el alcohol se agrega a bebidas ilícitas o producidas informalmente, y pueden sobrecargar rápidamente los servicios de salud (OMS, 2014). La OMS cita brotes recientes en países de Asia, África, las Américas y Europa, con 20 a más de 800 víctimas y letalidad por encima de 30 por ciento en algunos de ellos (OMS, 2014).
El alcohol ilícito incluye productos falsificados, bebidas caseras y sustitutos no destinados al consumo, como perfumes y productos de limpieza, y es un problema de salud pública global (Manning y Kowalska, 2021).
Ejemplos de brotes
En Trípoli, más de mil personas fueron intoxicadas en 2013, con letalidad de 10 por ciento; en dos brotes en Kenia en 2014, la letalidad fue de 29 por ciento y 21 por ciento (Rostrup et al., 2016). El equipo internacional que respondió concluyó que el entrenamiento básico, los protocolos simples, las pruebas junto al paciente y el apoyo rápido son las medidas con más impacto (Rostrup et al., 2016).
El etilenglicol también causa brotes, por otro camino. En 2022, después de una alerta de la OMS sobre lesión renal ligada a jarabes contaminados con etilenglicol y dietilenglicol, un equipo pediátrico de Yakarta trató a 19 niños con fomepizol; 14 se recuperaron y cinco murieron (Prawira et al., 2025).

Cómo organizar la respuesta
En un brote, el razonamiento individual se vuelve organización del servicio. Las fuentes señalan algunos principios:
- Entrenamiento básico de los equipos y protocolos simplificados (Rostrup et al., 2016).
- Pruebas junto al paciente y apoyo especializado desde el inicio (Rostrup et al., 2016).
- Usar el método de diálisis disponible, porque, ajustado a la gravedad, el desenlace fue parecido entre intermitente y continua (Zakharov et al., 2017).
- Campañas de salud pública sobre el riesgo de las bebidas informales, dirigidas a los grupos más expuestos (OMS, 2014).
- Estrategia nacional y marco legal para reducir el uso nocivo de alcohol (OMS, 2014).
El post sobre enfermedades crónicas en el desastre analiza cómo mantener la diálisis funcionando cuando la demanda se dispara.
Prevención y reducción de daños
Para las personas, la OMS recomienda desconfiar de bebidas vendidas en lugares informales, a precio muy bajo, en recipientes sin etiqueta o con sello violado, y buscar atención inmediata ante los síntomas (OMS, 2014). El enfoque de reducción de daños ayuda a transmitir estos mensajes sin alejar a quien bebe, y la conversación debe entenderse de verdad, como muestra el post sobre alfabetización en salud.
Volviendo a los tres amigos
Los tres bebieron del mismo lote, y el período latente de 6 a 24 horas explica por qué el tercero todavía está bien (Nekoukar et al., 2021). Los tres reciben antídoto ahora, con gasometría, osmolalidad, electrolitos, creatinina y medición de alcoholes cuando esté disponible. El primero, con acidosis grave y anión gap alto, necesita hemodiálisis intermitente con ajuste del antídoto durante la sesión. El segundo, con alteración visual, tiene lesión de órgano y también debe dializarse. El tercero queda en observación con antídoto y gasometría seriada, y el equipo piensa en quién más pudo haber bebido del mismo lote. Detenerse antes de cerrar el caso, como describe el post sobre pausa diagnóstica, evita mandar a casa al amigo que parecía bien.
Cómo NEXO ayuda a entrenar este razonamiento
En NEXO, el caso del día es ficticio, con presentación clínica real y hasta seis pistas progresivas, y tú propones el diagnóstico buscando el código en la CIE-10.
Los límites de uso del juego están descritos en la página de economía de NEXO. Si investigas la enseñanza del razonamiento clínico, la página para investigadores explica cómo entrar en contacto. Los profesionales que escriben o revisan casos encuentran información en curaduría y en creadores, y las instituciones pueden conocer la propuesta en la página para alianzas. Buscar el código correcto en la CIE-10 completa este entrenamiento.
Preguntas frecuentes
¿Un gap osmolar normal descarta la intoxicación por alcohol tóxico?
Ese resultado por sí solo es insuficiente. Si el paciente llega tarde, el alcohol ya se metabolizó, y el gap osmolar puede estar casi normal mientras el anión gap está alto (Ahmed et al., 2020).
¿El fomepizol es mejor que el etanol?
Los dos bloquean la misma enzima. El fomepizol es más sencillo de usar y tiene menos efectos adversos (Mégarbane, 2010), pero la revisión sistemática disponible consideró los datos insuficientes para afirmar superioridad en mortalidad (Beatty et al., 2013).
¿Debo esperar la medición de metanol para tratar?
El antídoto debe comenzar con la sospecha, porque la medición tarda o no existe en muchos hospitales (Nekoukar et al., 2021).
¿Cuándo está indicada la hemodiálisis en el etilenglicol?
Con coma, convulsión o lesión renal aguda, glicolato por encima de 12 mmol/L o anión gap por encima de 27 mmol/L, entre otros criterios del EXTRIP (Ghannoum et al., 2023).
¿Sirve la diálisis continua?
Sirve cuando la intermitente no está disponible, pero elimina el metanol y el formiato más despacio (Zakharov et al., 2014).
¿Por qué todos los que bebieron del mismo lote necesitan atención?
Por el período latente de 6 a 24 horas: quien parece bien puede desarrollar acidosis y pérdida visual horas después (Nekoukar et al., 2021).
Mensajes para llevar
- El metanol y el etilenglicol matan por sus metabolitos; el tiempo entre la ingesta y el antídoto decide el pronóstico (OMS, 2014).
- Lee los dos gaps juntos y recuerda la dinámica: gap osmolar alto al inicio, anión gap alto después.
- La visión borrosa con conciencia preservada sugiere metanol; los cristales de oxalato y la lesión renal sugieren etilenglicol.
- Inicia fomepizol o etanol con la sospecha, sin esperar la confirmación.
- Aplica el EXTRIP: acidosis importante, lesión de órgano o nivel alto indican hemodiálisis, de preferencia intermitente.
- Ajusta el antídoto durante la diálisis.
- En un brote, piensa en todos los expuestos al mismo lote, usa la diálisis disponible y simplifica los protocolos.
Inventario de hitos
- 1981: el fomepizol comienza a usarse en intoxicaciones por etilenglicol y metanol (Mégarbane, 2010).
- 2013: la OMS incluye el fomepizol en la lista de medicamentos esenciales (OMS, 2014).
- 2013: una revisión sistemática compara etanol y fomepizol y no encuentra ensayos aleatorizados (Beatty et al., 2013).
- 2014: la OMS publica una nota informativa sobre brotes de metanol, y un estudio mide la eliminación de metanol y formiato según el tipo de diálisis (OMS, 2014; Zakharov et al., 2014).
- 2016: equipos internacionales describen brotes en Libia y Kenia (Rostrup et al., 2016).
- 2023: EXTRIP publica las recomendaciones para el etilenglicol (Ghannoum et al., 2023).
- 2025: relato del uso de fomepizol en niños tras el brote de jarabes contaminados (Prawira et al., 2025).
Juega el caso del día en NEXO.
Referencias
- World Health Organization. Methanol poisoning outbreaks. Information note. Ginebra: OMS; 2014. Texto completo.
- Ghannoum M, Gosselin S, Hoffman RS, et al. Extracorporeal treatment for ethylene glycol poisoning: systematic review and recommendations from the EXTRIP workgroup. Crit Care. 2023;27(1):56. PMID 36765419. DOI 10.1186/s13054-022-04227-2.
- Nekoukar Z, Zakariaei Z, Taghizadeh F, et al. Methanol poisoning as a new world challenge: A review. Ann Med Surg (Lond). 2021;66:102445. PMID 34141419. DOI 10.1016/j.amsu.2021.102445.
- Rostrup M, Edwards JK, Abukalish M, et al. The Methanol Poisoning Outbreaks in Libya 2013 and Kenya 2014. PLoS One. 2016;11(3):e0152676. PMID 27030969. DOI 10.1371/journal.pone.0152676.
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- Zakharov S, Rulisek J, Nurieva O, et al. Intermittent versus continuous renal replacement therapy in acute methanol poisoning: comparison of clinical effectiveness in mass poisoning outbreaks. Ann Intensive Care. 2017;7(1):77. PMID 28730555. DOI 10.1186/s13613-017-0300-7.
- Beatty L, Green R, Magee K, Zed P. A systematic review of ethanol and fomepizole use in toxic alcohol ingestions. Emerg Med Int. 2013;2013:638057. PMID 23431453. DOI 10.1155/2013/638057.
- Mégarbane B. Treatment of patients with ethylene glycol or methanol poisoning: focus on fomepizole. Open Access Emerg Med. 2010;2:67-75. PMID 27147840. DOI 10.2147/OAEM.S5346.
- Greene HR, Krasowski MD. Correlation of osmolal gap with measured concentrations of acetone, ethylene glycol, isopropanol, methanol, and propylene glycol in patients at an academic medical center. Toxicol Rep. 2020;7:81-88. PMID 31908969. DOI 10.1016/j.toxrep.2019.12.005.
- Ahmed M, Janikowski C, Huda S, et al. Ethylene Glycol Poisoning with a Near-Normal Osmolal Gap: A Diagnostic Challenge. Cureus. 2020;12(12):e11937. PMID 33425517. DOI 10.7759/cureus.11937.
- Kuusela E, Järvisalo MJ, Hellman T, et al. Mortality and associated risk factors in patients with severe methanol or ethylene glycol poisoning treated with dialysis: a retrospective cohort study. J Int Med Res. 2022;50(2):3000605221081427. PMID 35209742. DOI 10.1177/03000605221081427.
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