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Nefrología

KDIGO 2024: estadificar la ERC con TFG, albuminuria y riesgo

Lámina de riñón con glomérulo y arteriola de pared engrosada

Alexei Peter dos SantosThiago Longo MoraesAlexei Peter dos Santos y Thiago Longo Moraes

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Índice
  1. Por qué la creatinina sola engaña
  2. Definición y clasificación: causa, TFG y albuminuria
  3. Cistatina C y ecuaciones sin raza
  4. Albuminuria: el examen que falta
  5. Monitorear y predecir: la ecuación de riesgo de falla renal
  6. Tratar según el estadio
  7. Lo que la ESC/ERA 2026 añade para quien cuida el corazón
  8. Cómo ayuda NEXO a entrenar ese razonamiento
  9. Preguntas frecuentes
  10. Mensajes para llevar
  11. Referencias

Una mujer de 66 años con diabetes tipo 2 e hipertensión llega a la consulta de rutina. Tuvo una amputación por encima de la rodilla hace algunos años y camina con prótesis. La creatinina sérica salió baja y la tasa de filtración estimada parece tranquilizadora. Nadie pidió la relación albúmina/creatinina en orina en los últimos años. La pregunta es simple y muchas veces ignorada: ¿esta paciente tiene enfermedad renal crónica y, si la tiene, cuál es el riesgo real de que llegue a diálisis?

La guía de Kidney Disease: Improving Global Outcomes (KDIGO) de 2024 para la evaluación y el manejo de la enfermedad renal crónica (ERC) responde a esa pregunta con tres ideas. La primera es que la ERC se clasifica por causa, tasa de filtración glomerular (TFG) y albuminuria. La segunda es que la creatinina sola puede engañar, y la cistatina C ayuda en esos casos. La tercera es que una ecuación de riesgo validada debe orientar la derivación al nefrólogo (KDIGO, 2024).

Este texto recorre la guía a través del razonamiento de la estadificación, sin convertirse en un resumen de cada recomendación. Al final, un apartado compara la KDIGO con la primera guía de la Sociedad Europea de Cardiología dedicada a la enfermedad cardiovascular y la ERC, publicada en 2026 con la European Renal Association (ESC/ERA, 2026).

Puntos principales

  • La ERC se define por una alteración de la estructura o de la función renal presente durante al menos tres meses, con implicaciones para la salud, y se clasifica por causa, TFG y albuminuria (KDIGO, 2024).
  • La TFG estimada por creatinina es el punto de partida, y se recomienda la combinación con cistatina C cuando la creatinina es menos precisa y la TFG cambia la decisión clínica.
  • Debe evitarse el uso de raza en el cálculo de la TFG.
  • La albuminuria entra en la estadificación junto a la TFG, y el examen se pide poco en la práctica.
  • En la ERC G3 a G5, una ecuación de riesgo validada estima el riesgo absoluto de fallo renal y ayuda a decidir la derivación, el cuidado multiprofesional y la preparación para terapia renal sustitutiva.
  • La guía ESC/ERA 2026 recomienda rastrear ERC con TFG y albuminuria en todo paciente con enfermedad cardiovascular.

Sumario

Por qué la creatinina sola engaña

La creatinina sérica es una medida de rutina en casi todo el mundo, y por eso la KDIGO mantiene la creatinina con una ecuación de estimación como evaluación inicial de la TFG (KDIGO, 2024). La guía recomienda usar una ecuación validada para derivar la TFG de los marcadores séricos, en lugar de interpretar el valor del marcador aislado (recomendación 1.2.4.1, nivel 1D) (KDIGO, 2024).

El problema es que la creatinina depende de factores que nada tienen que ver con la filtración. La KDIGO llama a esos factores determinantes no ligados a la TFG y recuerda que la interpretación de la creatinina exige considerar la dieta (KDIGO, 2024). Masa muscular reducida, amputación, lesión medular, trastornos alimentarios, dietas hiperproteicas y suplementos de creatina aparecen en la tabla de indicaciones de cistatina C justamente porque alteran la creatinina sin alterar la función renal (KDIGO, 2024).

Qué hace la masa muscular con la estimación

Un estudio japonés con 86 adultos con ERC fuera de diálisis comparó la TFG estimada por creatinina con una referencia basada en el aclaramiento de creatinina en orina de 24 horas (Mae et al., 2026). La estimación superó a la referencia de forma clínicamente relevante en cerca de un cuarto de los pacientes. El ángulo de fase de la bioimpedancia, ligado a la calidad del músculo, explicó esa discordancia mejor que la masa muscular apendicular (Mae et al., 2026). Los autores piden estudios con TFG medida para confirmar el hallazgo, pero el mensaje práctico es claro: músculo escaso o de peor calidad hace que la creatinina parezca mejor de lo que está el riñón.

Volviendo al caso

La paciente amputada es exactamente el escenario que describe la guía. En la amputación por encima de la rodilla, KDIGO considera que la TFG estimada solo por cistatina C puede ser apropiada cuando no hay otras enfermedades, y sugiere la combinación de creatinina y cistatina C cuando hay comorbilidades (KDIGO, 2024). Como ella tiene diabetes e hipertensión, la estimación combinada es la opción sugerida.

Definición y clasificación: causa, TFG y albuminuria

KDIGO define la ERC como una alteración de la estructura o de la función renal presente durante al menos tres meses, con implicaciones para la salud, y clasifica la enfermedad por causa, categoría de TFG (G1 a G5) y categoría de albuminuria (A1 a A3), lo que la guía abrevia como CGA (KDIGO, 2024). Los criterios incluyen marcadores de daño renal, como albuminuria a partir de 30 mg/g, alteraciones del sedimento urinario, hematuria persistente, alteraciones tubulares, hallazgos de histología o de imagen e historia de trasplante renal, o bien TFG por debajo de 60 (KDIGO, 2024).

La guía llama la atención sobre un matiz que, según el propio texto, suele pasar desapercibido para profesionales y estudiantes: la definición incluye muchos marcadores de daño, pero la clasificación se apoya en dos dimensiones, TFG y albuminuria (KDIGO, 2024). En ausencia de evidencia de daño renal, ni G1 ni G2 cumplen el criterio de ERC (KDIGO, 2024).

Tabla: categorías de KDIGO 2024

Categoría Rango Término usado por KDIGO
G1 TFG de 90 o más Normal o alta
G2 TFG de 60 a 89 Ligeramente reducida
G3a TFG de 45 a 59 Leve a moderadamente reducida
G3b TFG de 30 a 44 Moderada a gravemente reducida
G4 TFG de 15 a 29 Gravemente reducida
G5 TFG por debajo de 15 Falla renal
A1 Albúmina/creatinina por debajo de 30 mg/g Normal a ligeramente aumentada
A2 Albúmina/creatinina de 30 a 300 mg/g Moderadamente aumentada
A3 Albúmina/creatinina por encima de 300 mg/g Gravemente aumentada

Los rangos de TFG se expresan en mL/min por 1,73 m² de superficie corporal, como en las tablas 2 y 3 de la guía (KDIGO, 2024).

La causa va primero en la sigla

La causa abre la clasificación porque cambia el manejo. KDIGO pide que la causa se establezca por el contexto clínico, la historia personal y familiar, los factores sociales y ambientales, los medicamentos, el examen físico, los exámenes de laboratorio y de imagen y, cuando está indicado, por diagnóstico genético y patológico (KDIGO, 2024). La biopsia renal se sugiere como prueba diagnóstica aceptable y segura para evaluar la causa y orientar el tratamiento cuando es clínicamente apropiada (recomendación 1.1.4.1) (KDIGO, 2024). Un ejemplo de causa que exige un razonamiento propio es la enfermedad renal crónica de causa desconocida en trabajadores del calor.

Tres meses, y no un examen

La cronicidad exige una duración mínima de tres meses. KDIGO enumera como pruebas la revisión de TFG y albuminuria anteriores, hallazgos de imagen como riñón pequeño y corteza fina, hallazgos de biopsia, la historia clínica y la repetición de los exámenes dentro y más allá del hito de tres meses (KDIGO, 2024). Un único valor alterado de TFG o de albuminuria puede reflejar lesión renal aguda, como la del síndrome de aplastamiento, y la guía pide que se confirme la cronicidad (KDIGO, 2024). Al mismo tiempo, KDIGO admite iniciar tratamientos para la ERC ya en la primera presentación cuando otros indicadores clínicos hacen probable la ERC (KDIGO, 2024).

Lámina de riñón con nefritis crónica y túbulos dilatados
Lámina de riñón con nefritis crónica y túbulos dilatados, el tipo de daño estructural que la clasificación por causa busca nombrar. Crédito: Ciência e Saúde XXI, dominio público (licencia), vía Wikimedia Commons (página del archivo).

Cistatina C y ecuaciones sin raza

KDIGO recomienda, en adultos con riesgo de ERC, usar la TFG estimada por creatinina y, cuando la cistatina C está disponible, estimar la categoría de TFG por la combinación de los dos marcadores (recomendación 1.1.2.1, nivel 1B) (KDIGO, 2024). La guía también recomienda la estimación combinada en las situaciones en que la creatinina es menos precisa y la TFG afecta la decisión clínica (recomendación 1.2.2.1, nivel 1C) (KDIGO, 2024).

Cuándo pedir cistatina C

La tabla 8 de la directriz organiza las indicaciones por dominio (KDIGO, 2024). En el hábito corporal entran los trastornos alimentarios, atletas y fisiculturistas, amputación por encima de la rodilla, lesión medular con paraplejía o tetraplejía y obesidad grado III, en la que la estimación combinada se mostró la más precisa. En la dieta entran las dietas pobres en proteína, cetogénicas, vegetarianas, hiperproteicas y los suplementos de creatina. Entre las enfermedades además de la ERC entran desnutrición, cáncer, insuficiencia cardíaca, cirrosis, enfermedades consuntivas y enfermedades con pérdida muscular (KDIGO, 2024).

La cistatina C también tiene límites. El tabaquismo, por ejemplo, altera la cistatina C por factores no ligados a la filtración, y en la desnutrición la estimación combinada puede perder precisión por la coexistencia de inflamación (KDIGO, 2024). Cuando la precisión importa para el tratamiento, la directriz sugiere medir la TFG con un marcador exógeno, si hay acceso (KDIGO, 2024).

La diferencia entre las dos estimaciones tiene significado

La KDIGO pide que el clínico entienda las implicaciones de la diferencia entre la estimación por creatinina y la estimación por cistatina C, porque la dirección y el tamaño de esa diferencia pueden ser informativos (KDIGO, 2024). Para el ajuste de medicamentos, la creatinina con ecuación validada sirve en la mayor parte de las situaciones, y la directriz reserva estimaciones más precisas para fármacos de ventana terapéutica estrecha, toxicidad o escenarios en los que la creatinina es poco confiable (KDIGO, 2024). Ese cuidado dialoga con la desprescripción, ya que la ERC pide revisión periódica de la lista de remedios.

Por qué la raza salió de la ecuación

La KDIGO afirma que el uso de raza en el cálculo de la TFG debe evitarse (punto de práctica 1.2.4.2) y pide que se use la misma ecuación dentro de cada región geográfica (KDIGO, 2024). La duda práctica era si el cambio de ecuación desordenaría la clasificación de los pacientes. En el estudio HELIUS, con 21.617 adultos de seis grupos étnicos en Ámsterdam, la ecuación CKD-EPI de 2021, sin raza, dio valores menores de TFG en participantes de ascendencia africana y valores un poco mayores en los demás grupos (Huisman et al., 2026). Aun así, la clasificación de ERC y la de riesgo cardiovascular quedaron prácticamente idénticas a las de la ecuación de 2009, y los autores defienden la adopción de la ecuación sin raza (Huisman et al., 2026).

Albuminuria: el examen que falta

La KDIGO pide que las personas con riesgo de ERC o con ERC se sometan a pruebas de albúmina en orina y de TFG (punto de práctica 1.1.1.1) (KDIGO, 2024). Para la prueba inicial, el orden de preferencia empieza por la relación albúmina/creatinina en muestra aislada, de preferencia la primera orina de la mañana en chorro medio, seguida de la tira reactiva con lectura automática (KDIGO, 2024). Cuando la albuminuria se detecta por un método menos preciso, la directriz pide confirmación por un método más preciso (KDIGO, 2024).

Vaso con muestra de orina visto desde arriba
Vaso con muestra de orina, el material de la relación albúmina/creatinina que la KDIGO prefiere para la prueba inicial. Crédito: Grook Da Oger, CC BY-SA 3.0 (licencia), vía Wikimedia Commons (página del archivo); recorte del vaso, con el fondo desenfocado.

El tamaño del agujero

Los estudios recientes muestran que la albuminuria es el eslabón más débil de la estadificación. En el estudio SEARCH, con más de 14 mil adultos con diabetes o hipertensión en el Sur de Brasil y sin diagnóstico previo de ERC, casi uno de cada cinco cumplía criterios de la KDIGO para ERC (Sa, 2026). Antes del cribado, menos de 5 de cada 100 participantes habían hecho la relación albúmina/creatinina, e incluso después de resultados alterados la prueba quedó por debajo de 10 de cada 100 (Sa, 2026). El editorial describe la paradoja de un sistema con acceso universal a exámenes de laboratorio que convive con subdiagnóstico y mala estratificación de riesgo (Sa, 2026).

En Noruega, entre 13.480 adultos con ERC G3 a G5 confirmada por exámenes pedidos en la atención primaria, cerca de 85 de cada 100 no tenían diagnóstico registrado ni seguimiento nefrológico, y la cuantificación de proteinuria estaba entre los exámenes menos usados (Abedini et al., 2026). En Madrid, solo 19 de cada 100 adultos de 75 años o más tenían el cribado completo recomendado por la KDIGO, sobre todo por la falta de albuminuria, y la albuminuria añadió información de pronóstico más allá de la TFG (Uriarte-Ayestarán et al., 2026).

Qué enseña esto sobre el error diagnóstico

Este patrón recuerda que muchos errores diagnósticos en la atención primaria nacen de un examen que nunca se pidió. En una cohorte brasileña de 211 pacientes con ERC G3b derivados al nefrólogo por el SUS, el seguimiento era regular, pero la adherencia a las recomendaciones de exámenes de KDIGO era baja tanto en la atención primaria como en la especializada (Macedo et al., 2026). Los autores piden mejor comunicación entre los dos niveles, el mismo punto frágil de las transiciones entre alta hospitalaria y atención primaria (Macedo et al., 2026).

Monitorear y predecir: la ecuación de riesgo de falla renal

KDIGO pide que la albuminuria y la TFG se evalúen al menos una vez al año en personas con ERC, y con más frecuencia cuando el riesgo de progresión es mayor y la medida cambia la conducta (KDIGO, 2024). La guía también define qué es variación real: una caída de la TFG superior a 20 por cada 100 en un examen siguiente excede la variabilidad esperada y merece evaluación, y la duplicación de la relación albúmina/creatinina también (KDIGO, 2024). Después de iniciar terapias con efecto hemodinámico, el umbral de caída que pide evaluación pasa a ser superior a 30 por cada 100 (KDIGO, 2024).

Lo que recomienda KDIGO

En la ERC G3 a G5, KDIGO recomienda usar una ecuación de riesgo validada externamente para estimar el riesgo absoluto de falla renal (recomendación 2.2.1, nivel 1A) (KDIGO, 2024). Los puntos de práctica traducen el riesgo en decisiones. Un riesgo a cinco años de 3 a 5 por cada 100 puede definir la necesidad de derivación al nefrólogo, sumado a los criterios de TFG y de albuminuria (KDIGO, 2024). Un riesgo a dos años superior a 10 por cada 100 puede orientar el momento del cuidado multiprofesional, y superior a 40 por cada 100 puede orientar la educación sobre modalidades, la preparación para terapia renal sustitutiva, el acceso vascular y la derivación para trasplante (KDIGO, 2024).

La guía avisa que esas ecuaciones, desarrolladas para G3 a G5, pueden no valer para G1 y G2, y que la nefropatía por IgA y la enfermedad renal poliquística autosómica dominante piden ecuaciones propias (KDIGO, 2024).

La ecuación funciona fuera del país de origen

La ecuación de riesgo de falla renal usa edad, sexo, TFG estimada y relación albúmina/creatinina, y es el modelo de pronóstico más validado en la ERC (Walker y Lees, 2026). En una cohorte española multicéntrica de 503 pacientes con ERC avanzada, la versión de cuatro variables a dos años discriminó bien quién iniciaría terapia renal sustitutiva, incluso en los rangos de edad más altos, con calibración aceptable (Temprado Collado et al., 2026). Los autores concluyen que la ecuación ayuda a planificar la terapia renal sustitutiva en ancianos con ERC avanzada (Temprado Collado et al., 2026).

Cuando falta la albuminuria

La dependencia de la albuminuria es el talón de Aquiles de la ecuación. En el proyecto SCREAM, de Estocolmo, 77 por cada 100 personas con ERC G3 a G4 no tenían relación albúmina/creatinina disponible cerca del diagnóstico para calcular el riesgo (Walker y Lees, 2026). Un modelo nuevo, sin albuminuria, tuvo buen desempeño, pero el editorial insiste en que el examen de albúmina importa más allá de la predicción de falla renal, porque también orienta el tratamiento y el riesgo cardiovascular (Walker y Lees, 2026).

Cuándo derivar

La figura 48 de KDIGO lista las situaciones de derivación al nefrólogo (KDIGO, 2024). Entran causa incierta, enfermedad hereditaria y nefrolitiasis extensa recurrente; riesgo a cinco años superior a 3 a 5 por cada 100, TFG inferior a 30 o caída sostenida de la TFG; albuminuria de 300 mg/g o más asociada a hematuria, duplicación de la albuminuria ya significativa o relación superior a 700 mg/g; cilindros hemáticos; hipertensión refractaria a cuatro o más antihipertensivos; y alteraciones persistentes de potasio, acidosis, anemia, enfermedad ósea o desnutrición (KDIGO, 2024). El blog ya trató el riñón en el mieloma múltiple.

Tratar según el estadio

KDIGO pide una estrategia amplia de tratamiento para reducir el riesgo de progresión de la ERC y sus complicaciones (KDIGO, 2024). Los principales pilares farmacológicos dependen justamente de la TFG y la albuminuria, lo que muestra por qué importa el estadiaje completo.

Bloqueo del sistema renina-angiotensina

La guía recomienda iniciar un inhibidor de la enzima convertidora o un bloqueador del receptor de angiotensina en la ERC con albuminuria gravemente aumentada sin diabetes (nivel 1B) y en la ERC con albuminuria moderada a grave con diabetes (nivel 1B), y sugiere lo mismo en la albuminuria moderada sin diabetes (nivel 2C) (KDIGO, 2024). Debe evitarse la combinación de inhibidor de la enzima convertidora, bloqueador del receptor e inhibidor directo de la renina (nivel 1B) (KDIGO, 2024). La KDIGO orienta usar la mayor posología aprobada tolerada, controlar presión, creatinina y potasio en dos a cuatro semanas y mantener el tratamiento a menos que la creatinina suba más de 30 por cada 100 en cuatro semanas (KDIGO, 2024).

Inhibidores de SGLT2

La KDIGO recomienda un inhibidor de SGLT2 en personas con diabetes tipo 2, ERC y TFG de 20 o más (recomendación 3.7.1, nivel 1A) (KDIGO, 2024). En adultos con ERC, la recomendación también vale para TFG de 20 o más con relación albúmina/creatinina de 200 mg/g o más, o para insuficiencia cardíaca en cualquier nivel de albuminuria (nivel 1A), y se sugiere para TFG de 20 a 45 con relación por debajo de 200 mg/g (nivel 2B) (KDIGO, 2024). Una vez iniciado, es razonable continuarlo aunque la TFG caiga por debajo de 20, y la caída reversible de la TFG al inicio en general es motivo para mantenerlo (KDIGO, 2024).

Antagonista mineralocorticoide no esteroideo

La KDIGO sugiere un antagonista mineralocorticoide no esteroideo con beneficio renal o cardiovascular comprobado en adultos con diabetes tipo 2, TFG por encima de 25, potasio normal y albuminuria por encima de 30 mg/g a pesar del bloqueo máximo tolerado del sistema renina-angiotensina (nivel 2A) (KDIGO, 2024). El fármaco puede sumarse al bloqueo del sistema renina-angiotensina y al inhibidor de SGLT2, con potasio monitorizado con regularidad (KDIGO, 2024). Una revisión de 2026 recuerda que, en el ensayo CONFIDENCE, iniciar finerenona y empagliflozina juntas redujo más la albuminuria a corto plazo que cada una por separado, pero que esa ganancia en el marcador todavía no prueba beneficio en desenlaces duros (Su et al., 2026). El blog ya discutió la finerenona en la insuficiencia cardíaca con fracción preservada.

Presión, estatina y el resto del cuidado

La KDIGO sugiere una presión sistólica objetivo por debajo de 120 mmHg, cuando se tolera, medida de forma estandarizada en el consultorio (nivel 2B), con metas menos intensas en la fragilidad, el riesgo de caídas y otras situaciones (KDIGO, 2024). En adultos de 50 años o más y TFG por debajo de 60 fuera de diálisis, la guía recomienda estatina o estatina con ezetimiba (nivel 1A) (KDIGO, 2024). En la fibrilación auricular con ERC G1 a G4, se prefieren los anticoagulantes orales directos a los antagonistas de la vitamina K (nivel 1C), con ajuste por la TFG (KDIGO, 2024). La ingesta de proteína sugerida en adultos con ERC G3 a G5 es de 0,8 g/kg por día (KDIGO, 2024).

Lo que la ESC/ERA 2026 añade para quien cuida el corazón

En agosto de 2026, la ESC publicó con la European Renal Association su primera guía dedicada a la enfermedad cardiovascular y la ERC, organizada con la sigla STAMP on CKD: rastrear, tamizar, abordar el riesgo renal, modificar el manejo cardiovascular y planificar los servicios (ESC/ERA, 2026). El rastreo de ERC con TFG y albuminuria se recomienda en todo paciente con enfermedad cardiovascular, con dos mediciones en al menos tres meses para confirmar la cronicidad (ESC/ERA, 2026).

Dónde coinciden las dos guías

La ESC/ERA recomienda la ecuación de riesgo de falla renal en la ERC G3 a G5 para derivar a tiempo al nefrólogo, como la KDIGO (ESC/ERA, 2026). Debe considerarse la cistatina C cuando hay fuentes probables de error en la creatinina y la decisión depende de una TFG precisa (ESC/ERA, 2026). Se recomienda un inhibidor de SGLT2 con TFG de 20 o más en la ERC con diabetes tipo 2 y en la ERC sin diabetes con albuminuria de 200 mg/g o más, y la combinación de bloqueador del receptor con inhibidor de la enzima convertidora está contraindicada (clase III) (ESC/ERA, 2026).

Dónde la ESC/ERA va más allá o diverge

El objetivo de presión es diferente. La ESC/ERA recomienda una sistólica de 120 a 129 mmHg, si se tolera, en la ERC con TFG de 30 o más (clase I), y objetivos individualizados por debajo de 30 (ESC/ERA, 2026), mientras que KDIGO sugiere menos de 120 mmHg (KDIGO, 2024). La finerenona sube de fuerza: la ESC/ERA la recomienda (clase I, nivel A) en diabetes tipo 2 con TFG de 25 o más y albuminuria de 30 mg/g o más, y también recomienda semaglutida subcutánea en rangos definidos de TFG y albuminuria (ESC/ERA, 2026). La ESC/ERA además desaconseja el antiagregante de rutina en la ERC con TFG por debajo de 60 sin enfermedad aterosclerótica sintomática, por el riesgo de sangrado mayor (ESC/ERA, 2026).

El riesgo cardiovascular cambia con el riñón

La ESC/ERA recomienda escalas de riesgo que incluyan TFG y albuminuria, como el SCORE2 con el complemento para ERC, y clasifica la ERC grave como riesgo cardiovascular muy alto para prevención primaria (ESC/ERA, 2026). Para la paciente del caso, con diabetes y posible ERC, eso significa que el mismo par de exámenes, TFG combinada y albuminuria, decide a la vez el riesgo renal y el cardiovascular. Esa mirada de conjunto es uno de los atributos de la atención primaria.

Cómo ayuda NEXO a entrenar ese razonamiento

En NEXO, el caso del día es ficticio, con presentación clínica real y hasta seis pistas progresivas, y tú propones el diagnóstico buscando el código en la CIE-10.

Los límites de uso del juego están descritos en la página de economía de NEXO. Si investigas la enseñanza del razonamiento clínico, la página para investigadores explica cómo entrar en contacto. Los profesionales que escriben o revisan casos encuentran información en curaduría y en creadores, y las instituciones pueden conocer la propuesta en la página para alianzas. Buscar el código correcto en la CIE-10 completa ese entrenamiento.

Preguntas frecuentes

¿La creatinina normal excluye la enfermedad renal crónica?

La creatinina normal deja fuera la albuminuria y otros marcadores de daño, que también definen ERC según KDIGO (KDIGO, 2024). En personas con poca masa muscular, la estimación por creatinina puede además sobreestimar la función (Mae et al., 2026).

¿Cuándo debe pedirse la cistatina C?

KDIGO recomienda la estimación combinada de creatinina y cistatina C cuando la creatinina es menos precisa y la TFG cambia la decisión, como en amputación, lesión medular, obesidad grado III, desnutrición, cáncer, cirrosis o insuficiencia cardíaca (KDIGO, 2024).

¿La ecuación sin raza cambia el diagnóstico?

KDIGO pide que la raza no entre en el cálculo (KDIGO, 2024). En el estudio HELIUS, la ecuación de 2021 cambió los valores individuales, pero la clasificación de ERC y de riesgo cardiovascular quedó prácticamente igual a la de 2009 (Huisman et al., 2026).

¿Qué es la ecuación de riesgo de falla renal?

Es un modelo validado que usa edad, sexo, TFG y relación albúmina/creatinina para estimar el riesgo de falla renal (Walker y Lees, 2026). KDIGO recomienda usarla en la ERC G3 a G5 para orientar la derivación y la preparación para terapia renal sustitutiva (KDIGO, 2024).

KDIGO considera que un riesgo a cinco años de 3 a 5 por cada 100 puede indicar derivación, sumado a TFG por debajo de 30, albuminuria importante y otras situaciones de la figura 48 (KDIGO, 2024).

¿El objetivo de presión en la ERC es por debajo de 120 o de 130?

KDIGO sugiere una sistólica por debajo de 120 mmHg cuando se tolera (KDIGO, 2024). La ESC/ERA 2026 recomienda 120 a 129 mmHg con TFG de 30 o más y objetivos individualizados por debajo de eso (ESC/ERA, 2026).

Mensajes para llevar

  • KDIGO 2024 clasifica la ERC por causa, TFG y albuminuria, y la cronicidad exige al menos tres meses.
  • La TFG estimada por creatinina es el punto de partida, y la cistatina C entra cuando la creatinina engaña y la decisión depende de la TFG.
  • La raza salió del cálculo de la TFG, con poco cambio en la clasificación.
  • La albuminuria es parte de la estadificación y sigue poco solicitada, en Brasil y fuera de él.
  • En la ERC G3 a G5, la ecuación de riesgo de falla renal orienta la derivación, el cuidado multiprofesional y la preparación para terapia renal sustitutiva.
  • La ESC/ERA 2026 lleva el cribado de ERC a todo paciente con enfermedad cardiovascular y discrepa de KDIGO en el objetivo de presión.

Referencias

  1. Kidney Disease: Improving Global Outcomes (KDIGO) CKD Work Group. KDIGO 2024 Clinical Practice Guideline for the Evaluation and Management of Chronic Kidney Disease. Kidney Int. 2024;105(4S):S117-S314. PMID 38490803. DOI 10.1016/j.kint.2023.10.018.
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