Broncoconstricción por ejercicio: pruebe antes de tratar

Índice
- Qué es la broncoconstricción inducida por el ejercicio
- Con qué frecuencia ocurre y en quién
- Por qué se cierra la vía aérea: agua, calor y mediadores
- Los síntomas engañan: el diagnóstico depende de la prueba
- El diferencial: laringe, condición física y otras causas
- Tratamiento: medicamento antes del ejercicio y control del asma
- Medidas sin remedio y el atleta de élite
- Cómo NEXO ayuda a entrenar ese razonamiento
- Preguntas frecuentes
- Mensajes para llevar
- Referencias
Una nadadora de 19 años entrena dos veces al día en una piscina cubierta. Desde hace algunos meses, tose y siente opresión en el pecho en los minutos que siguen a las series más fuertes, y cree que está "fuera de forma". Un compañero de equipo le presta su inhalador, y ella empieza a usarlo antes de casi todos los entrenamientos. La entrenadora pregunta si eso es asma, si la atleta puede competir y si el medicamento está permitido. El caso es ficticio, y la escena es común en piscinas, pistas de hielo, pistas de esquí y campos de fútbol.
Las guías internacionales responden con un orden claro: primero confirmar la broncoconstricción con una prueba de función pulmonar provocada por ejercicio o por un sustituto, y solo entonces tratar, porque los síntomas por sí solos aciertan mal (Parsons, 2013). El tratamiento también cambió: en el asma leve, la estrategia de alivio con corticoide inhalado y formoterol puede servir también antes del ejercicio (GINA, 2026).
Puntos principales
- La broncoconstricción inducida por el ejercicio es el estrechamiento agudo de la vía aérea provocado por el ejercicio, en personas con o sin asma conocida (Parsons, 2013).
- El diagnóstico depende de la caída de la función pulmonar después del ejercicio o de una prueba sustituta, y no de los síntomas (Parsons, 2013).
- En un grupo de 97 jugadores profesionales de fútbol, 27 tuvieron prueba positiva, y los síntomas no predijeron el resultado (Jackson, 2018).
- La obstrucción laríngea inducida por el ejercicio imita la broncoconstricción y requiere otro tipo de prueba (Ersson, 2020).
- El broncodilatador de acción corta antes del ejercicio sigue como recomendación fuerte de la ATS, pero el uso diario genera tolerancia (Parsons, 2013).
- Los síntomas frecuentes con el ejercicio suelen indicar asma mal controlada, y el GINA orienta revisar la técnica, la adherencia y el tratamiento con corticoide inhalado (GINA, 2026).
Sumario
- Qué es la broncoconstricción inducida por el ejercicio
- Con qué frecuencia ocurre y en quién
- Por qué se cierra la vía aérea: agua, calor y mediadores
- Los síntomas engañan: el diagnóstico depende de la prueba
- El diferencial: laringe, condición física y otras causas
- Tratamiento: medicamento antes del ejercicio y control del asma
- Medidas sin medicamento y el atleta de élite
- Cómo NEXO ayuda a entrenar este razonamiento
- Preguntas frecuentes
- Take-home messages
Qué es la broncoconstricción inducida por el ejercicio
La guía de la American Thoracic Society define la broncoconstricción inducida por el ejercicio como el estrechamiento agudo de la vía aérea que ocurre en respuesta al ejercicio (Parsons, 2013). El panel prefirió este nombre a "asma inducida por el ejercicio", porque el término antiguo sugiere que el ejercicio causa el asma o que toda persona con el cuadro tiene asma crónica. La broncoconstricción aparece en gran parte de las personas con asma, pero también en atletas sin diagnóstico previo.
Bonini y Palange refuerzan la distinción. En la persona con asma no controlada, el ejercicio es solo un desencadenante más de una vía aérea ya inflamada. En el atleta sin asma, sobre todo en deportes de resistencia, la hiperventilación repetida con aire frío, seco o contaminado parece lesionar el epitelio y crear una forma propia del cuadro (Bonini, 2015). La diferencia importa para el tratamiento y para el seguimiento.
Cuándo aparecen los síntomas
La revisión de Aggarwal y colegas resume el tiempo típico: la broncoconstricción surge de 2 a 5 minutos después del fin del ejercicio, alcanza el pico alrededor de los 10 minutos y se resuelve en unos 60 minutos (Aggarwal, 2018). La guía de la ATS describe una duración de 30 a 90 minutos en ausencia de tratamiento (Parsons, 2013). Los síntomas incluyen tos, opresión en el pecho, sibilancias, falta de aire, exceso de moco y la sensación de "falta de condición física" en quien está bien entrenado.
El GINA recuerda que, en el asma, los síntomas y la broncoconstricción suelen empeorar después de que termina el ejercicio. La falta de aire o las sibilancias durante el ejercicio pueden tener otras explicaciones, como obesidad, falta de condición física u obstrucción laríngea inducida (GINA, 2026). Esa diferencia de tiempo es una pista clínica útil.
| Gravedad | Caída del VEF1 respecto al valor antes del ejercicio | Fuente |
|---|---|---|
| Criterio diagnóstico | 10 de cada 100 partes o más | Parsons, 2013 |
| Leve | De 10 a menos de 25 de cada 100 partes | Parsons, 2013 |
| Moderada | De 25 a menos de 50 de cada 100 partes | Parsons, 2013 |
| Grave | 50 de cada 100 partes o más | Parsons, 2013 |
El VEF1 es el volumen espiratorio forzado en el primer segundo, medido en la espirometría. La caída se calcula con el menor valor registrado en los 30 minutos posteriores al ejercicio.
Con qué frecuencia ocurre y en quién
La frecuencia depende mucho de la población y del método. La revisión de Aggarwal estima que la broncoconstricción ocurre en cerca de 5 a 20 de cada 100 personas de la población general y en cerca de 90 de cada 100 personas con asma (Aggarwal, 2018). La guía de la ATS cita estudios en atletas olímpicos y de élite con prevalencia entre 30 y 70 de cada 100, según el deporte y la prueba usada (Parsons, 2013).
Una revisión sistemática con 60 estudios y 7501 atletas adultos estimó la broncoconstricción en 23 de cada 100 atletas, con atopia más frecuente en los atletas con el cuadro y en los hombres (Rodriguez Bauza, 2020). En adolescentes de una escuela deportiva sueca, la prevalencia estimada fue parecida, cerca de 23 de cada 100 (Ersson, 2020).
El ambiente de cada deporte
La guía de la ATS vincula parte de esa frecuencia al ambiente. En atletas de pista de hielo, la prevalencia cercana a 30 de cada 100 se asoció al aire frío y seco sumado a los contaminantes de las máquinas de recapar el hielo movidas por combustible. En esquiadores de fondo, la lesión de la vía aérea se atribuyó a la ventilación alta con aire frío y seco. En nadadores de competición, el asma y la broncoconstricción, de 11 a 29 de cada 100, se asociaron a las tricloraminas del aire de las piscinas cubiertas (Parsons, 2013).

El tema dialoga con el post sobre asma de tormenta, en el que el desencadenante es el polen fragmentado por la lluvia. Aquí el desencadenante es la propia ventilación del esfuerzo, y el ambiente del entrenamiento modula el riesgo. GINA recomienda hablar con el atleta sobre la exposición a contaminantes, alérgenos y cloro, sobre todo en los periodos de entrenamiento intenso (GINA, 2026).
Por qué se cierra la vía aérea: agua, calor y mediadores
Durante el ejercicio intenso, la persona pasa a respirar por la boca grandes volúmenes de aire, que deben calentarse y humidificarse en poco tiempo. La teoría osmótica, desarrollada por el grupo de Sandra Anderson, propone que la pérdida de agua de la superficie de la vía aérea aumenta la osmolaridad del líquido que reviste el epitelio, y eso desencadena la liberación de mediadores (Bonini, 2015). Cuanto más seco y frío el aire y mayor la ventilación, mayor la probabilidad de respuesta positiva, lo que ayuda a explicar la frecuencia alta en los deportes de invierno.
La guía de la ATS señala los dos factores más importantes: la ventilación alta sostenida durante el ejercicio y el contenido de agua del aire inspirado (Parsons, 2013). La teoría térmica añade que la vasodilatación en el recalentamiento de la vía aérea, después del esfuerzo, también puede contribuir (Bonini, 2015).
Lo que mostró el esputo
Hallstrand y colegas estudiaron el esputo inducido de 25 personas con asma y broncoconstricción, antes y 30 minutos después de una prueba de ejercicio. Después del esfuerzo, la histamina, la triptasa y los leucotrienos cisteinílicos aumentaron en la vía aérea, y hubo liberación de células epiteliales columnares, cuya cantidad se asoció a la gravedad del cuadro (Hallstrand, 2005). El montelukast y la loratadina redujeron la liberación de los mediadores, pero no la de las células epiteliales. Los autores concluyeron que existe una base inflamatoria para la broncoconstricción inducida por el ejercicio.
Ese mecanismo explica dos observaciones prácticas. La primera es el periodo refractario: después de un episodio, parte de las personas queda menos reactiva a un nuevo estímulo durante hasta 4 horas (Parsons, 2013). La segunda es que los medicamentos que bloquean mediadores, como el antagonista de leucotrienos, tienen un papel en el tratamiento.
Los síntomas engañan: el diagnóstico depende de la prueba
La directriz de la ATS es directa: el diagnóstico se hace por el cambio de la función pulmonar provocado por el ejercicio, y no por los síntomas. La presencia o ausencia de síntomas respiratorios específicos tiene un valor predictivo muy bajo para la broncoconstricción confirmada (Parsons, 2013). El estudio con jugadores profesionales de fútbol mostró el problema en la práctica: entre 97 atletas evaluados en la pretemporada, 27 tuvieron prueba positiva, 10 de ellos sin diagnóstico previo, y los síntomas no predijeron el resultado (Jackson, 2018).
El razonamiento es el de la probabilidad pretest. Una nadadora de piscina cubierta con tos después de las series tiene una probabilidad razonable, pero aún incierta, y la prueba cambia la decisión. Tratar sin hacer la prueba puede etiquetar a una atleta con un asma que no tiene, o dejar pasar otra causa. Aggarwal y colegas recuerdan que el subdiagnóstico y el diagnóstico erróneo son frecuentes (Aggarwal, 2018).
Las pruebas disponibles
La prueba de ejercicio estandarizada mide el VEF1 antes y varias veces en los 30 minutos posteriores al esfuerzo. El consenso italiano para niños describe al menos 6 minutos de ejercicio máximo en cinta, o carrera libre en los niños más pequeños, con espirometría a los 5, 10, 15 y 30 minutos (Fainardi, 2024). La ATS recuerda que el ejercicio específico del deporte, probado en el propio entorno, es probablemente el más relevante para el atleta de élite (Parsons, 2013).
Como la prueba de campo es difícil de estandarizar, existen sustitutos: la hiperpnea voluntaria eucápnica, en la que la persona respira aire seco en ventilación alta durante algunos minutos, la inhalación de solución salina hipertónica y el manitol en polvo (Parsons, 2013). La revisión de Hull y colegas considera la hiperpnea eucápnica central en el algoritmo del atleta, con resultado positivo cuando el VEF1 cae 10 en cada 100 partes o más en hasta 20 minutos, pero recuerda que la sensibilidad y la repetibilidad varían y que no merece la etiqueta de patrón oro (Hull, 2016).
| Prueba | Cómo funciona | Observación |
|---|---|---|
| Ejercicio en laboratorio | Cinta o bicicleta con aire seco, espirometría seriada hasta 30 minutos | Estandarizado, puede no reproducir el deporte |
| Prueba de campo | El propio deporte, en el propio entorno | Más específico, difícil de controlar y menos sensible |
| Hiperpnea voluntaria eucápnica | Ventilación alta con aire seco y CO2 añadido | Muy usado en atletas; sensibilidad y repetibilidad variables |
| Manitol o salina hipertónica inhalada | Estímulo osmótico directo en la vía aérea | Alternativa de laboratorio |
Fuente: Parsons, 2013 y Hull, 2016.
Preparar la prueba
Hull y colegas recuerdan que el atleta debe estar bien clínicamente, sin infección respiratoria en las 6 semanas anteriores, debe evitar la cafeína y el ejercicio el día de la prueba, para no inducir el período refractario, y debe suspender la medicación inhalatoria durante el tiempo previsto en las normas (Hull, 2016). Una prueba negativa hecha bajo broncodilatador o después del calentamiento puede ser un falso negativo.
El diferencial: laringe, condición física y otras causas
El principal diferencial es la obstrucción laríngea inducida por el ejercicio, en la que la laringe se cierra durante el esfuerzo. En un estudio con adolescentes de una escuela deportiva, la obstrucción laríngea se estimó en cerca de 8 en cada 100 participantes, y la falta de aire relatada por el propio atleta fue un indicador débil tanto de la broncoconstricción como de la obstrucción laríngea (Ersson, 2020). Los autores concluyen que deben ofrecerse pruebas estandarizadas.
El consenso italiano para niños resume las pistas: la obstrucción laríngea suele causar estridor inspiratorio durante la actividad, no responde al salbutamol y es más frecuente en atletas mujeres (Fainardi, 2024). La broncoconstricción, por su parte, empeora después del ejercicio y mejora con broncodilatador. El diagnóstico de la obstrucción laríngea se hace con laringoscopia continua durante el ejercicio.
Comparar las dos hipótesis lado a lado evita meses de inhalador sin efecto. El GINA también incluye la obesidad y la falta de condición física entre las causas de falta de aire al ejercicio que pueden confundirse con asma (GINA, 2026). Arritmias, enfermedades cardíacas y anafilaxia inducida por el ejercicio entran en el razonamiento cuando hay desmayo, palpitación, urticaria o caída de la presión, como en el post sobre diagnóstico diferencial de la anafilaxia.
| Pista | Broncoconstricción inducida por el ejercicio | Obstrucción laríngea inducida por el ejercicio |
|---|---|---|
| Momento | Pico minutos después del final del esfuerzo | Durante la actividad |
| Sonido | Sibilancias espiratorias, tos | Estridor inspiratorio |
| Respuesta al salbutamol | Mejoría | Ausente |
| Prueba | Espirometría seriada después del ejercicio o de un sustituto | Laringoscopia continua durante el ejercicio |
Fuente: Fainardi, 2024 y Ersson, 2020.
Tratamiento: medicamento antes del ejercicio y control del asma
La guía de la ATS hace una recomendación fuerte, con evidencia de alta calidad, para el broncodilatador inhalado de acción corta antes del ejercicio en todas las personas con broncoconstricción inducida por el ejercicio, en general 15 minutos antes (Parsons, 2013). El efecto protector dura de 2 a 4 horas. El consenso italiano para niños repite la misma primera elección, de 15 a 20 minutos antes de la actividad (Fainardi, 2024).
El límite está en la frecuencia. La ATS recuerda que el uso diario de beta-agonistas, aislados o con corticoide inhalado, genera tolerancia: la protección dura menos y la recuperación después del ejercicio se vuelve más lenta (Parsons, 2013). El GINA añade que tomar broncodilatador de acción corta de forma regular durante solo una semana ya aumenta la broncoconstricción inducida por el ejercicio, la hiperrespuesta y la inflamación de la vía aérea (GINA, 2026).
Cuando el broncodilatador antes del entrenamiento no basta
Para quienes siguen con síntomas a pesar del broncodilatador antes del ejercicio, o lo necesitan todos los días, la ATS recomienda añadir un controlador: corticoide inhalado diario, antagonista de leucotrienos diario o estabilizador de mastocitos antes del ejercicio, todos con recomendación fuerte (Parsons, 2013). El efecto máximo del corticoide inhalado puede tardar hasta 4 semanas. El antagonista de leucotrienos tiene un efecto menor, pero dura hasta 24 horas y no genera tolerancia.
La guía desaconseja el broncodilatador de acción prolongada aislado y diario, y desaconseja el antihistamínico en quien no tiene alergia; en quien tiene alergia y síntomas persistentes, el antihistamínico es una sugerencia débil (Parsons, 2013). El GINA recuerda que los estabilizadores de mastocitos en aerosol se descontinuaron en todo el mundo (GINA, 2026).
Lo que añade el GINA 2026
El GINA trata la broncoconstricción dentro del plan del asma. El corticoide inhalado regular reduce de forma importante la broncoconstricción inducida por el ejercicio, y el entrenamiento y el calentamiento adecuados reducen la incidencia y la gravedad de los episodios (GINA, 2026). En un estudio de 6 semanas en asma leve, budesónida y formoterol en baja cantidad, usados para alivio y antes del ejercicio, redujeron la broncoconstricción de forma similar al corticoide diario con broncodilatador de acción corta. El GINA concluye que quien ya usa corticoide con formoterol para alivio puede usar el mismo inhalador antes del ejercicio, si lo necesita, sin receta separada de broncodilatador de acción corta.
El punto más útil para la clínica tal vez sea este: los síntomas que escapan con el ejercicio suelen indicar asma mal controlada. El GINA orienta revisar la técnica inhalatoria y la adherencia y, después de eso, ajustar el tratamiento con corticoide inhalado, lo que en general reduce los síntomas ligados al ejercicio (GINA, 2026). La elección entre las opciones es una decisión compartida, que tiene en cuenta el deporte, el horario de los entrenamientos y la preferencia del atleta.
| Situación | Lo que indican las guías | Fuente |
|---|---|---|
| Broncoconstricción confirmada | Broncodilatador de acción corta unos 15 minutos antes del ejercicio, menos que diario | Parsons, 2013 |
| Asma leve en alivio con corticoide y formoterol | Mismo inhalador antes del ejercicio, si es necesario | GINA, 2026 |
| Síntomas a pesar del pretratamiento o uso diario | Corticoide inhalado diario o antagonista de leucotrienos | Parsons, 2013 |
| Síntomas que escapan con el ejercicio en el asma | Revisar técnica y adherencia, después ajustar el corticoide inhalado | GINA, 2026 |
| Todas las personas con el cuadro | Calentamiento interválico o combinado antes del ejercicio | Parsons, 2013 |
Medidas sin remedio y el atleta de élite
La ATS hace una recomendación fuerte de calentamiento interválico o combinado antes del ejercicio planeado para todas las personas con el cuadro (Parsons, 2013). El calentamiento típico tiene de 10 a 15 minutos de ejercicio moderadamente vigoroso y reduce la broncoconstricción en las 2 horas siguientes, el llamado período refractario. El fenómeno, sin embargo, varía entre personas y puede no ocurrir en atletas sin asma.
Para quienes hacen ejercicio con frío, la ATS sugiere, con evidencia de baja calidad, un dispositivo que caliente y humidifique el aire, como una mascarilla; la guía cita también respirar a través de una mascarilla o de una bufanda (Parsons, 2013). El consenso italiano añade calentamiento y enfriamiento, evitar el ejercicio con frío intenso o en un ambiente muy contaminado, evitar el humo de cigarrillo, mantener actividad física regular, evitar alérgenos y corregir el exceso de peso (Fainardi, 2024).

El atleta de élite
El GINA recuerda que los atletas de alto nivel tienen más asma, broncoconstricción, rinitis, tos crónica, obstrucción laríngea inducida e infecciones respiratorias de repetición que los no atletas. La hiperrespuesta de la vía aérea es común incluso sin síntomas, y el asma del atleta suele tener menos relación entre síntomas y función pulmonar y menos inflamación eosinofílica (GINA, 2026). El documento recomienda un tratamiento antiinflamatorio adecuado, sobre todo con corticoide inhalado, y un uso mínimo de beta-agonistas, para evitar la tolerancia.
En el estudio con jugadores de fútbol, 7 de los 27 atletas con prueba positiva volvieron a la reevaluación después de 9 semanas de tratamiento y mostraron mejoría de la espirometría después de la prueba de provocación (Jackson, 2018). La baja adherencia al seguimiento llevó a los autores a defender la educación de los atletas sobre el cuadro desde el inicio.
Antidopaje
El uso de broncodilatador de acción corta es más común en atletas de élite que en la población general, sobre todo en los deportes de resistencia (Vertadier, 2022). La Lista Prohibida de 2026 de la Agencia Mundial Antidopaje prohíbe todos los beta-2 agonistas, dentro y fuera de competición, y abre excepciones solo para cuatro de ellos por vía inhalatoria y dentro de límites diarios: salbutamol hasta 1600 microgramos en 24 horas, con un máximo de 600 microgramos en 8 horas; formoterol hasta 54 microgramos en 24 horas; salmeterol hasta 200 microgramos en 24 horas; y vilanterol hasta 25 microgramos en 24 horas (WADA, 2026). Fuera de esas excepciones, como la terbutalina inhalada o cualquier beta-2 agonista por vía oral, el atleta necesita autorización de uso terapéutico. Los glucocorticoides solo están prohibidos en competición cuando se usan por vía inyectable, oral o rectal; la vía inhalatoria está permitida dentro de las indicaciones aprobadas (WADA, 2026). El salbutamol en la orina por encima de 1000 ng/mL se trata como resultado analítico adverso, a menos que un estudio farmacocinético controlado muestre que provino de un uso inhalatorio dentro del límite. El GINA orienta consultar el sitio de la Agencia Mundial Antidopaje y documentar los efectos de cualquier prueba terapéutica (GINA, 2026). La lista cambia cada año, y la confirmación objetiva del diagnóstico ayuda a justificar el tratamiento.
Niños y deporte
El consenso italiano afirma que los niños con broncoconstricción pueden practicar actividad física y deporte competitivo cuando los síntomas y el asma están controlados con un tratamiento adecuado (Fainardi, 2024). Los deportes en los que es difícil inhalar el salbutamol, como el buceo, suelen desaconsejarse. Las reevaluaciones regulares ayudan a revisar el tratamiento y a mantener el nivel recomendado de actividad física. El tiempo también es prueba: la respuesta al tratamiento a lo largo de las semanas ayuda a confirmar o revisar el diagnóstico.
Cómo NEXO ayuda a entrenar ese razonamiento
En NEXO, el caso del día es ficticio, con presentación clínica real y hasta seis pistas progresivas, y tú propones el diagnóstico buscando el código en la CIE-10. Separar la broncoconstricción inducida por el ejercicio de una obstrucción laríngea, de un asma mal controlada o de una causa cardíaca es el tipo de razonamiento que se entrena pista a pista. El post sobre síncope en urgencias ayuda a separar el desmayo benigno del grave, y el post sobre heurísticas muestra cuándo el atajo "tos en el entrenamiento es asma" ayuda y cuándo estorba.
Los límites de uso del juego están descritos en la página de Economía de NEXO. Si investigas la enseñanza del razonamiento clínico, la página para Researcher explica cómo ponerse en contacto. Los profesionales que escriben o revisan casos encuentran información en Curator y en Creators, y las instituciones pueden conocer la propuesta en la página para alianzas.
Preguntas frecuentes
¿La broncoconstricción inducida por el ejercicio es lo mismo que el asma?
La broncoconstricción ocurre en gran parte de las personas con asma, pero también en personas sin asma, sobre todo en atletas de resistencia. Por eso la ATS prefiere ese nombre al de "asma inducida por el ejercicio" (Parsons, 2013).
¿Se puede diagnosticar solo por los síntomas?
Los síntomas tienen un valor predictivo bajo. El diagnóstico depende de una caída del VEF1 de al menos 10 de cada 100 partes después del ejercicio o de una prueba sustituta (Parsons, 2013).
¿Usar el inhalador todos los días antes del entrenamiento es un problema?
El uso diario de betaagonista genera tolerancia y reduce la protección. Quien necesita el medicamento todos los días debe revisar el tratamiento con el médico, en general con un controlador (Parsons, 2013).
¿El calentamiento ayuda de verdad?
La ATS recomienda un calentamiento interválico o combinado para todos, porque puede inducir un periodo refractario de unas 2 horas, aunque el efecto varía entre personas (Parsons, 2013).
¿Y si el inhalador no hace ningún efecto?
La falta de respuesta al salbutamol, sobre todo con ruido en la inspiración durante el esfuerzo, sugiere obstrucción laríngea inducida por el ejercicio, que requiere laringoscopia durante el ejercicio (Fainardi, 2024).
Mensajes para llevar
- La broncoconstricción inducida por el ejercicio ocurre en personas con y sin asma, y es frecuente en atletas.
- El diagnóstico exige una caída del VEF1 de al menos 10 de cada 100 partes después del ejercicio o de un sustituto.
- Los síntomas por sí solos aciertan mal, y la obstrucción laríngea es el gran diferencial.
- El broncodilatador de acción corta antes del ejercicio, menos que a diario, es la primera opción de la ATS.
- En el asma leve en alivio con corticoide y formoterol, el mismo inhalador puede usarse antes del ejercicio.
- Los síntomas frecuentes con el ejercicio exigen revisar el control del asma.
- El calentamiento, el aire caliente en el frío y la atención al entorno del entrenamiento completan el cuidado.
Juega el caso del día en NEXO.
Referencias
- Parsons JP, Hallstrand TS, Mastronarde JG, et al. An official American Thoracic Society clinical practice guideline: exercise-induced bronchoconstriction. Am J Respir Crit Care Med. 2013;187(9):1016-1027. PMID 23634861. DOI 10.1164/rccm.201303-0437ST.
- Global Initiative for Asthma. Global Strategy for Asthma Management and Prevention, 2026. Updated May 2026. ginasthma.org.
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- Jackson AR, Hull JH, Hopker JG, et al. Impact of detecting and treating exercise-induced bronchoconstriction in elite footballers. ERJ Open Res. 2018;4(2):00122-2017. PMID 29692994. DOI 10.1183/23120541.00122-2017.
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- Vertadier N, Trzepizur W, Faure S. Overuse of Short-Acting Beta-2 Agonists (SABAs) in Elite Athletes: Hypotheses to Explain It. Sports (Basel). 2022;10(3):36. PMID 35324645. DOI 10.3390/sports10030036.
- Fainardi V, Grandinetti R, Mussi N, et al. Exercise-induced bronchoconstriction in children: Delphi study and consensus document about definition and epidemiology, diagnostic work-up, treatment, and follow-up. Respir Res. 2024;25(1):445. PMID 39731113. DOI 10.1186/s12931-024-03078-5.
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