
Radón en casa: segundo factor de riesgo de cáncer de pulmón

Índice
- Qué es el radón y por qué se queda dentro de casa
- Mineros y casas: lo que muestra la evidencia
- Radón y tabaco: un riesgo que se multiplica
- Quienes nunca fumaron y el peso en la población
- Cuándo pensar en el radón en la historia clínica
- Medir y corregir: qué orientar
- Estudios en resumen
- Cómo NEXO ayuda a entrenar este razonamiento
- Preguntas frecuentes
- Mensajes para llevar
- Referencias
En un caso ficticio, una profesora de 58 años que nunca fumó recibe el diagnóstico de adenocarcinoma de pulmón. En la consulta siguiente, pregunta qué pudo haber causado la enfermedad, ya que nunca se llevó un cigarrillo a la boca. El residente revisa la anamnesis: tabaquismo pasivo, ocupación, contaminación del aire. Falta una pregunta que casi nadie hace: ¿hace cuántos años vive en la misma casa y alguien ha medido el radón allí dentro?
El radón es un gas radiactivo de origen natural, sin color y sin olor, que sale del suelo y se acumula en ambientes cerrados. Para la mayoría de las personas, es la mayor fuente de radiación ionizante fuera de la medicina, y casi nadie sabe que está expuesto. Este texto reúne lo que las cohortes de mineros, los estudios de casos y controles residenciales y las estimaciones de carga de enfermedad muestran sobre el riesgo de cáncer de pulmón, cómo ese riesgo se suma al del tabaco y en qué momento conviene recordar el radón en la historia clínica.
Puntos principales
- El radón se considera la segunda causa más importante de cáncer de pulmón, después del tabaquismo (Gaskin et al., 2018; Ritchie et al., 2026).
- Entre quienes nunca fumaron, se describe como la principal causa (Kurkela et al., 2023), o como una de las principales, en la formulación del Código Europeo Contra el Cáncer (Ritchie et al., 2026).
- En el análisis de 13 estudios europeos, el riesgo de cáncer de pulmón aumentó de forma lineal con la concentración de radón en casa, sin un umbral seguro aparente (Darby et al., 2005).
- El efecto relativo es parecido en fumadores y no fumadores, pero el riesgo absoluto es mucho mayor en quienes fuman, y la mayor parte de las muertes atribuibles al radón ocurre en fumadores y exfumadores (Darby et al., 2005; Heinzl et al., 2024).
- La exposición solo se conoce cuando se mide, y la recomendación es consultar los mapas locales, buscar una medición profesional y corregir la casa si es necesario (Ritchie et al., 2026).
- Qué es el radón y por qué se queda dentro de casa
- Mineros y casas: lo que muestra la evidencia
- Radón y tabaco: un riesgo que se multiplica
- Quienes nunca fumaron y el peso en la población
- Cuándo pensar en el radón en la historia clínica
- Medir y corregir: qué orientar
- Estudios en resumen
- Cómo NEXO ayuda a entrenar este razonamiento
- Preguntas frecuentes
- Mensajes para llevar a casa
Qué es el radón y por qué se queda dentro de casa
El radón-222 surge del decaimiento del uranio-238, presente en toda la corteza terrestre. Con una vida media de cuatro días, tiene tiempo de difundirse por el suelo y llegar al aire antes de decaer. El gas inhalado se exhala casi todo enseguida, pero los productos de decaimiento de vida corta, que son sólidos, tienden a depositarse en el epitelio bronquial, y dos de ellos, el polonio-218 y el polonio-214, emiten partículas alfa (Darby et al., 2005). Es esa radiación alfa, muy localizada, la que daña el ADN de las células que revisten las vías aéreas.
Al aire libre, el radón se diluye. Dentro de un edificio, se acumula. La concentración interior depende de la geología, de la permeabilidad del subsuelo al gas, de la ventilación y de los materiales de construcción, y los edificios de alta eficiencia energética sin protección adecuada contra el radón ya han mostrado concentraciones interiores mayores (Ritchie et al., 2026). La unidad usada en los estudios es el becquerel por metro cúbico de aire (Bq/m³), que cuenta las desintegraciones radiactivas por segundo en cada metro cúbico (Darby et al., 2005).
La radiación que la mayoría recibe sin saberlo
En muchos países, la exposición domiciliaria a los productos de decaimiento del radón representa cerca de la mitad de toda la exposición no médica a la radiación ionizante (Darby et al., 2005). Esa exposición es continua y no deja ninguna señal. Quienes trabajan con vuelos y viajes espaciales encuentran otro tipo de radiación natural, tratado en el texto sobre radiación cósmica en astronautas y tripulaciones.
Las casas nuevas no están libres
Una intuición común es que el radón es un problema de casas antiguas y húmedas. Un estudio que evaluó 11 727 viviendas en las praderas del oeste de Canadá encontró una media geométrica de 108 Bq/m³, y el 17,8 por ciento de ellas tenían 200 Bq/m³ o más (Stanley et al., 2019). En esa región, las construcciones más recientes, con mayor superficie, menos pisos, techos más altos y ventanas abiertas con menos frecuencia se asociaron con más radón, y las mediciones en el sótano fueron más altas que en los pisos superiores (Stanley et al., 2019). Los datos provienen de una región de alto potencial geológico y se incluyen aquí solo como ejemplo de que la edad de la casa no protege.

Mineros y casas: lo que muestra la evidencia
Lo que los mineros enseñaron primero
La relación entre radón y cáncer de pulmón se estableció primero en mineros subterráneos y luego se confirmó en la población general mediante los estudios de casos y controles residenciales (Ruano-Ravina et al., 2023). El radón y sus productos de desintegración fueron clasificados como causa conocida de cáncer humano por la IARC en 1988 (Gaskin et al., 2018).
Las primeras cohortes de mineros tenían exposiciones muy altas, muy distintas de las de una casa. Para acercar la estimación a las condiciones actuales, un análisis conjunto siguió a 57 873 mineros de uranio del sexo masculino en Canadá, la República Checa, Francia, Alemania y Estados Unidos, contratados a partir de 1960, un período con evaluación de exposición de mejor calidad (Richardson et al., 2022). Fueron 1,9 millones de personas-año de observación y 1217 muertes por cáncer de pulmón (Richardson et al., 2022).
La tasa de cáncer de pulmón aumentó de forma lineal con la exposición acumulada, con un exceso de tasa relativa de 1,33 por 100 WLM (IC 95 por ciento 0,89 a 1,88) (Richardson et al., 2022). WLM, o working level month, es la unidad de exposición ocupacional a los productos de desintegración del radón, distinta del Bq/m³ usado en las casas. La asociación varió con la edad alcanzada, la edad en la exposición y la intensidad anual: por debajo de 55 años de edad alcanzada, en mineros expuestos a partir de los 35 años y con baja intensidad anual, el exceso fue de 8,38 por 100 WLM (IC 95 por ciento 3,30 a 18,99) (Richardson et al., 2022).
Los estudios de casos y controles en casas
La pieza central de la evidencia residencial es el análisis colaborativo de datos individuales de 13 estudios de casos y controles en nueve países europeos, con 7148 personas con cáncer de pulmón y 14 208 controles (Darby et al., 2005). La exposición se midió en Bq/m³ en las casas habitadas en los 5 a 34 años anteriores, y el análisis se estratificó por estudio, edad, sexo, región y un historial detallado de tabaquismo.
Un riesgo que crece sin un umbral aparente. La concentración media medida fue de 97 Bq/m³ en las casas de los controles y de 104 Bq/m³ en las casas de quienes tuvieron cáncer (Darby et al., 2005). El riesgo de cáncer de pulmón aumentó un 8,4 por ciento (IC 95 por ciento 3,0 a 15,8) por cada 100 Bq/m³ de radón medido (Darby et al., 2005). Corregidas las incertidumbres aleatorias de las mediciones, que diluyen la asociación, el aumento pasó al 16 por ciento (IC 95 por ciento 5 a 31) por cada 100 Bq/m³ de radón habitual (Darby et al., 2005).
La relación fue compatible con una recta, y la asociación siguió siendo significativa incluso entre quienes tenían concentraciones medidas por debajo de 200 Bq/m³ (Darby et al., 2005). En la práctica, el análisis no encontró un valor por debajo del cual el radón fuera inofensivo. Los autores señalan que los estudios mostraron el riesgo en conjunto, y no por separado.
Por qué el ajuste por tabaquismo pesa tanto. Entre los controles, la proporción de nunca fumadores aumentó con la concentración de radón (Darby et al., 2005). Si el tabaquismo no hubiera entrado en la estratificación, el aumento de riesgo habría sido de solo 2,3 por ciento por cada 100 Bq/m³ medidos, y con apenas siete categorías de tabaquismo, de 5,2 por ciento (Darby et al., 2005). Ese detalle metodológico explica por qué los estudios con un historial de tabaquismo impreciso tienden a subestimar el efecto del radón.
Un estudio regional como ejemplo. Estudios más recientes siguen la misma dirección. En Irlanda del Norte, un estudio de casos y controles de base poblacional con datos secundarios vinculó un atlas indicativo de radón con los registros de cáncer, con 1687 personas con cáncer de pulmón y 8094 controles (Delargy et al., 2026). Vivir en la clase de radón más alta del atlas se asoció con una razón de probabilidades de 2,24 (IC 95 por ciento 1,25 a 3,92) (Delargy et al., 2026). Por tipo histológico, el carcinoma de células pequeñas tuvo una razón de probabilidades de 4,39 (IC 95 por ciento 1,45 a 10,91), y el carcinoma escamoso de 2,19 (IC 95 por ciento 0,73 a 5,35), intervalo que incluye el nulo y, por lo tanto, es no concluyente (Delargy et al., 2026). La exposición se atribuyó por el área de residencia, y no se midió en cada casa, limitación que los propios autores señalan; el estudio no se diseñó para medir el riesgo individual.

Radón y tabaco: un riesgo que se multiplica
La pregunta clínica más importante es cómo se combina el radón con el cigarrillo. En el análisis europeo, el aumento proporcional de riesgo por cada 100 Bq/m³ no difirió de forma convincente según el tabaquismo (P = 0,98), y se rechazó el modelo en el que los efectos de radón y tabaco solo se sumarían (P = 0,05) (Darby et al., 2005). En otras palabras, los datos son compatibles con un radón que multiplica el riesgo de base, y el riesgo de base del fumador es mucho mayor (síntesis nuestra).
Qué significa esto en riesgo absoluto
Según el modelo de los autores, y en ausencia de otras causas de muerte, el riesgo absoluto de cáncer de pulmón hasta los 75 años en concentraciones habituales de 0, 100 y 400 Bq/m³ sería de alrededor de 0,4, 0,5 y 0,7 por ciento en quienes nunca fumaron (Darby et al., 2005). Para fumadores de cigarrillo, los valores serían alrededor de 25 veces mayores, de 10, 12 y 16 por ciento (Darby et al., 2005).
Por eso, la mayor parte de los cánceres de pulmón atribuibles al radón ocurre en fumadores, por el efecto combinado de ambos (Ritchie et al., 2026). En Finlandia, entre fumadores, la mayoría de los cánceres relacionados con el radón se atribuyó al efecto conjunto de radón y tabaco (Kurkela et al., 2023). En Alemania, de las muertes atribuidas al radón residencial, 19 por ciento ocurrió en nunca fumadores, 41 por ciento en exfumadores y 41 por ciento en fumadores actuales (Heinzl et al., 2024).
La forma exacta de la interacción aún se discute
Un estudio de casos y controles español describió asociación significativa con concentraciones por encima de 37 Bq/m³ y una interacción submultiplicativa entre radón y tabaco (Ruano-Ravina et al., 2023). El análisis europeo, con muchos más participantes, rechazó el modelo aditivo, pero eso no prueba que la interacción sea exactamente multiplicativa (síntesis nuestra). Para la conversación con el paciente, el mensaje práctico no cambia: radón y cigarrillo juntos pesan mucho más que cada uno por separado.
Esto no convierte al radón en un tema de la consulta de cesación. Cómo reducir el consumo no siempre reduce el riesgo está en el texto sobre tabaco y menos exposición, y el abordaje para dejar de fumar está en cesación del tabaquismo en cada consulta.
Quienes nunca fumaron y el peso en la población
El escenario del caso ficticio del inicio es el más desconcertante para el paciente. En el análisis europeo, considerando solo a quienes nunca fumaron, el riesgo aumentó 10,6 por ciento (IC 95 por ciento 0,3 a 28,0) por cada 100 Bq/m³ medidos, sin variación por edad, sexo o tabaquismo del cónyuge (Darby et al., 2005). El intervalo es amplio, pero queda por encima del nulo.
En España, un estudio multicéntrico en 11 hospitales con más de 500 nunca fumadores con cáncer de pulmón y más de 900 controles encontró relación lineal con el radón y riesgo significativo por encima de 200 Bq/m³ (Ruano-Ravina et al., 2023). Los autores observan que, sin tabaco, se necesita una concentración mayor de radón para que el riesgo aparezca de forma clara (Ruano-Ravina et al., 2023).
Carcinoma de células pequeñas en nunca fumadores
El carcinoma de células pequeñas está muy ligado al tabaco y es raro en quienes nunca han fumado. Una serie de casos multicéntrica en una región de alto radón reunió a 32 nunca fumadores con este tipo histológico (Torres-Durán et al., 2021). La mediana de radón en las viviendas fue de 182 Bq/m³ (intervalo intercuartílico 82 a 234), y el 87,5 por ciento eran mujeres, muchas amas de casa y agricultoras (Torres-Durán et al., 2021). Los autores concluyeron que el radón puede tener un papel, pero no encontraron asociación entre la concentración y las características de la enfermedad al diagnóstico; la supervivencia a 1 y 2 años fue del 34,4 y el 21,9 por ciento (Torres-Durán et al., 2021). Al ser una serie de casos, sin grupo de comparación, el estudio describe, y no mide riesgo.
Otros desenlaces: aún inconcluso
Una revisión sistemática con metanálisis buscó efectos del radón más allá del cáncer de pulmón, con 129 estudios en la revisión y 40 en el metanálisis (Henyoh et al., 2024). Ninguna de las asociaciones estimadas alcanzó significancia estadística. Para cánceres linfohematológicos en la infancia, por ejemplo, la razón de riesgo fue de 1,01 (IC 95 por ciento 1,00 a 1,03), un intervalo que toca el nulo y debe leerse como inconcluso (Henyoh et al., 2024). Los autores no descartan otros efectos y piden estudios más grandes; hoy, el cáncer de pulmón es el desenlace con evidencia firme.
Cuánto cáncer de pulmón explica el radón
Una estimación global calculó la fracción de muertes por cáncer de pulmón atribuible al radón residencial en 66 países con encuestas nacionales representativas (Gaskin et al., 2018). Con tres modelos de riesgo diferentes, las medianas fueron del 16,5, el 14,4 y el 13,6 por ciento (Gaskin et al., 2018). Con el primer modelo, la fracción varió del 4,2 por ciento en Japón al 29,3 por ciento en Armenia (Gaskin et al., 2018). En conjunto, fueron 226 057 muertes por cáncer de pulmón atribuidas al radón en 2012, una mediana del 3,0 por ciento de todas las muertes por cáncer (Gaskin et al., 2018).
La OMS estima que entre el 3 y el 14 por ciento de los cánceres de pulmón pueden atribuirse al radón, una franja que depende de la concentración media local, del tipo de construcción y de la prevalencia de tabaquismo (Ritchie et al., 2026). Las estimaciones nacionales aparecen aquí como ejemplos de esa variación. En Finlandia, cerca de 72 a 211 cánceres de pulmón por año, o el 3 al 8 por ciento del total, se atribuyeron a la exposición evitable al radón, cifras que los autores consideraron bajas para el nivel de radón del país y explicaron por la menor prevalencia de tabaquismo (Kurkela et al., 2023). En Alemania, la estimación fue de cerca de 2800 muertes por año (IC 95 por ciento 900 a 5100), o el 6,3 por ciento (IC 95 por ciento 2,1 a 11,4) de las muertes por cáncer de pulmón (Heinzl et al., 2024).
Las estimaciones de fracción atribuible dependen de modelos de riesgo, de la distribución de radón y de datos de tabaquismo, y cambian bastante entre métodos; el propio equipo finlandés registró valores mucho menores que los de la estimación global para el mismo país (Kurkela et al., 2023). Sirven para dimensionar el problema, y no para atribuir la causa de un cáncer individual.
Cuándo pensar en el radón en la historia clínica
Ante un paciente con cáncer de pulmón, el radón rara vez cambia la conducta inmediata. Entra en la historia clínica por tres motivos: entender la exposición de quien enfermó, proteger a quienes viven en la misma casa y orientar a quienes tienen un riesgo sumado, como el fumador. La investigación de un nódulo y el tratamiento del cáncer siguen sus propios caminos, discutidos en los textos sobre nódulo pulmonar incidental y cáncer de pulmón localizado.
Preguntas que caben en la anamnesis
Las preguntas siguientes son una síntesis nuestra, a partir de los factores descritos en las fuentes (Ritchie et al., 2026; Stanley et al., 2019):
- ¿Cuántos años lleva viviendo en la casa actual, y dónde vivió antes durante periodos largos?
- ¿La casa tiene sótano o habitaciones de uso diario a nivel del suelo o por debajo de él?
- ¿La región es conocida por radón alto en los mapas oficiales, o el suelo es granítico o de origen volcánico?
- ¿Alguien ha medido ya el radón en la casa o en el trabajo, durante cuánto tiempo y con qué resultado?
- ¿Ha trabajado en minería subterránea, túneles, cuevas o en edificios en el subsuelo?
La respuesta a esas preguntas encaja en el razonamiento sobre exposición y riesgo, como cualquier otro dato de la historia. El texto sobre seguimiento a largo plazo tras la exposición a la radiación trata de quienes tuvieron exposiciones conocidas y necesitan seguimiento.
En quién recordar más
En nuestra síntesis, el radón merece un lugar destacado en tres situaciones. La primera es el cáncer de pulmón en quien nunca fumó, en el que se lo describe como la causa principal o una de las principales (Kurkela et al., 2023; Ritchie et al., 2026). La segunda es el fumador o exfumador que vive en una zona de radón alto, en la que el riesgo absoluto es mucho mayor (Darby et al., 2005). La tercera es la familia con niños o embarazadas que pregunta qué hacer en casa: un programa de Pensilvania, citado aquí como ejemplo, que distribuyó kits de prueba a padres de recién nacidos mostró que, entre 11 556 kits analizados, el 41,8 por ciento tenían radón por encima de 4 picocuries por litro (Pillay et al., 2025).
El mismo programa muestra el tamaño del desafío: de los 3 093 704 bebés nacidos en el período, los padres de 24 165, o el 0,78 por ciento, pidieron la prueba (Pillay et al., 2025).
Medir y corregir: qué orientar
El Código Europeo contra el Cáncer, en su 5ª edición coordinada por la IARC, recomienda que las personas consulten los mapas locales de radón, busquen una medición profesional cuando esté indicado y tomen medidas correctivas si es necesario (Ritchie et al., 2026). La salvedad "si es necesario" es intencional: la corrección está indicada cuando la concentración supera el nivel de referencia nacional, para no generar preocupación innecesaria en quien tiene exposición baja.
Niveles de referencia
La OMS recomienda que la concentración de radón dentro de casa no supere los 100 Bq/m³, y la legislación de la Unión Europea fija un límite superior de referencia de 300 Bq/m³, que cada país puede reducir (Ritchie et al., 2026). Otros países usan valores y unidades propios; en Estados Unidos, por ejemplo, los resultados suelen darse en picocuries por litro (Pillay et al., 2025). Como el riesgo crece de forma lineal desde concentraciones bajas, un valor por debajo del nivel de referencia no equivale a riesgo cero (Darby et al., 2005).
Cómo medir
La medición de larga duración es la más informativa. En el estudio canadiense, las pruebas de corta duración, aunque muy usadas, tuvieron un valor limitado para estimar la exposición, con una precisión muy influida por la época del año (Stanley et al., 2019). En casi la mitad de las casas, la variación entre invierno y verano fue mínima, y en las demás el pico podía darse en invierno o en verano, lo que contradice la idea de que basta con medir en una estación (Stanley et al., 2019).

Qué permite evitar la corrección
Las medidas van desde mejorar la ventilación, en general sencillo, hasta sellar grietas a nivel del sótano y hacer modificaciones estructurales, que exigen más inversión (Ritchie et al., 2026). Reducir el radón también mejora la calidad del aire interior, con un posible beneficio respiratorio además de la prevención del cáncer (Ritchie et al., 2026).
Los modelos nacionales dan una idea de la ganancia posible. En Alemania, remediar todas las casas por encima de 100 Bq/m³ evitaría cerca de 966 muertes por cáncer de pulmón al año, o el 34,0 por ciento de las atribuibles al radón (Heinzl et al., 2024). En Finlandia, llevar las casas por encima de 100 Bq/m³ a ese nivel eliminaría cerca del 30 por ciento de los cánceres atribuibles (Kurkela et al., 2023). Son proyecciones de modelo, y no resultados observados tras la corrección.
Cómo conversar con el paciente
El modo de conversar que sigue es una síntesis nuestra. Para quien ya tiene cáncer de pulmón, vale decir que el radón puede haber contribuido, pero que ningún estudio permite atribuir la causa de un caso individual. Para la familia, el mensaje es práctico: medir la casa durante el tiempo suficiente y corregir si el valor supera el nivel de referencia. Para el fumador, la información de que radón y cigarrillo juntos pesan mucho más que cada uno por separado puede ser un motivo más para dejar de fumar, sin convertir la conversación sobre radón en un sermón.
Estudios en resumen
| Estudio | Diseño | Población | Hallazgo principal |
|---|---|---|---|
| Darby, 2005 | Análisis colaborativo de 13 estudios de casos y controles | 7148 personas con cáncer de pulmón y 14 208 controles en nueve países europeos | El riesgo crece de forma lineal con el radón en el hogar, sin umbral aparente (Darby et al., 2005) |
| Richardson, 2022 | Análisis conjunto de cohortes de mineros | 57 873 mineros de uranio contratados a partir de 1960 | El cáncer de pulmón aumenta de forma lineal con la exposición acumulada en WLM (Richardson et al., 2022) |
| Gaskin, 2018 | Estimación de fracción atribuible | 66 países con encuesta nacional | El radón residencial explica una parte relevante de las muertes por cáncer de pulmón (Gaskin et al., 2018) |
| Delargy, 2026 | Estudio de casos y controles de base poblacional | 1687 personas con cáncer de pulmón y 8094 controles en Irlanda del Norte | Más cáncer de pulmón en la clase de radón más alta del atlas (Delargy et al., 2026) |
| Torres-Durán, 2021 | Serie de casos multicéntrica | 32 nunca fumadores con carcinoma de células pequeñas | Radón alto en las casas; sin asociación con las características al diagnóstico (Torres-Durán et al., 2021) |
| Henyoh, 2024 | Revisión sistemática y metanálisis | 129 estudios, 40 en el metanálisis | Otros desenlaces además del pulmón: asociaciones no concluyentes (Henyoh et al., 2024) |
Fuentes: las concentraciones residenciales están en Bq/m³; la cohorte de mineros usa WLM, unidad ocupacional. Datos de Darby et al., 2005, Richardson et al., 2022, Gaskin et al., 2018, Delargy et al., 2026, Torres-Durán et al., 2021 y Henyoh et al., 2024.
Cómo NEXO ayuda a entrenar este razonamiento
En NEXO, el caso del día es ficticio, con presentación clínica real y hasta seis pistas progresivas, y tú propones el diagnóstico buscando el código en la CIE-10. Recordar una exposición ambiental que el paciente no menciona es el mismo ejercicio de reunir signos, síntomas e historia que aparece en el texto sobre Signos, síntomas e historia: cómo interpretar lo que trae el paciente.
Los límites de uso del juego están descritos en la página de economía de NEXO. Si investigas la enseñanza del razonamiento clínico, la página para Researcher explica cómo ponerte en contacto. Los profesionales que escriben o revisan casos encuentran información en Curator y en Creators, y las instituciones pueden conocer la propuesta en la página para alianzas.
Preguntas frecuentes
¿Vivir en una casa con radón alto significa que voy a tener cáncer?
El riesgo aumenta, pero la mayoría de las personas expuestas no tendrá cáncer de pulmón. Según el modelo europeo, quien nunca fumó y vive con 400 Bq/m³ tiene un riesgo absoluto de alrededor del 0,7 por ciento hasta los 75 años, frente al 0,4 por ciento sin radón (Darby et al., 2005). En fumadores, las cifras son mucho mayores.
¿Un apartamento en un piso alto también tiene radón?
En general, menos. En el estudio canadiense, las mediciones en el sótano fueron más altas que en los pisos superiores (Stanley et al., 2019), y en Finlandia las casas tuvieron más cánceres atribuibles que los apartamentos (Kurkela et al., 2023). Un piso alto reduce la exposición, pero no la elimina, porque los materiales de construcción también cuentan (Ritchie et al., 2026).
¿El radón causa otros cánceres además del de pulmón?
La evidencia actual no es concluyente. El metanálisis más reciente no encontró una asociación estadísticamente significativa para otros desenlaces, aunque no descarta esa posibilidad (Henyoh et al., 2024).
¿Dejar de fumar reduce el riesgo ligado al radón?
Como el aumento relativo es similar con o sin tabaquismo y el riesgo de base de quien no fuma es menor, el riesgo absoluto atribuible a él es mucho menor en quien no fuma (Darby et al., 2005). El abordaje del abandono está en el texto sobre cesación del tabaquismo en cada consulta.
Mensajes para llevar
- El radón es la segunda causa más importante de cáncer de pulmón, después del tabaquismo, y una de las principales en quien nunca fumó.
- El riesgo crece de forma lineal con la concentración en el hogar, sin umbral seguro aparente, y solo se conoce la exposición midiendo.
- Radón y tabaco juntos pesan mucho más: la mayor parte de las muertes atribuibles ocurre en fumadores y exfumadores.
- En la historia clínica, pregunta por el tiempo de residencia, el sótano, la región, mediciones anteriores y trabajo subterráneo.
- Orienta una medición de larga duración y la corrección de la casa cuando el valor supera el nivel de referencia.
Juega el caso del día en NEXO y entrena el razonamiento con pistas progresivas.
Referencias
- Darby S, Hill D, Auvinen A, et al. Radon in homes and risk of lung cancer: collaborative analysis of individual data from 13 European case-control studies. BMJ. 2005;330(7485):223. [PubMed](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15613366/).
- Richardson DB, Rage E, Demers PA, et al. Lung Cancer and Radon: Pooled Analysis of Uranium Miners Hired in 1960 or Later. Environ Health Perspect. 2022;130(5):57010. [PubMed](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35604341/).
- Henyoh AMS, Laurent O, Mandin C, et al. Radon exposure and potential health effects other than lung cancer: a systematic review and meta-analysis. Front Public Health. 2024;12:1439355. [PubMed](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39386959/).
- Gaskin J, Coyle D, Whyte J, et al. Global Estimate of Lung Cancer Mortality Attributable to Residential Radon. Environ Health Perspect. 2018;126(5):057009. [PubMed](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29856911/).
- Kurkela O, Nevalainen J, Pätsi SM, et al. Lung cancer incidence attributable to residential radon exposure in Finland. Radiat Environ Biophys. 2023;62(1):35-49. [PubMed](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36344858/).
- Heinzl F, Schnelzer M, Scholz-Kreisel P. Lung cancer mortality attributable to residential radon in Germany. Radiat Environ Biophys. 2024;63(4):505-517. [PubMed](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39537856/).
- Ruano-Ravina A, Martin-Gisbert L, Kelsey K, et al. An overview on the relationship between residential radon and lung cancer: what we know and future research. Clin Transl Oncol. 2023;25(12):3357-3368. [PubMed](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37610496/).
- Ritchie D, Crowley Q, Greinert R, et al. European Code Against Cancer, 5th edition - ultraviolet radiation, radon and cancer. Mol Oncol. 2026;20(1):49-67. [PubMed](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41542817/).
- Delargy CM, Coleman HG, Crowley QG, et al. Lung cancer risk in relation to indicative radon atlas metrics in Northern Ireland: a population-based case-control study using secondary data. Environ Geochem Health. 2026;48(7):295. [PubMed](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41961378/).
- Torres-Durán M, Curiel-García MT, Ruano-Ravina A, et al. Small-cell lung cancer in never-smokers. ESMO Open. 2021;6(2):100059. [PubMed](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33640828/).
- Stanley FKT, Irvine JL, Jacques WR, et al. Radon exposure is rising steadily within the modern North American residential environment, and is increasingly uniform across seasons. Sci Rep. 2019;9(1):18472. [PubMed](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31796862/).
- Pillay T, Ray MN, Bascom R, et al. Increasing Residential Radon Testing Through Outreach to Families of Newborn Children in Pennsylvania: Evaluation of Intervention Outcomes, 2002-2023. AJPM Focus. 2025;4(4):100372. [PubMed](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40584296/).


