Razonamiento clínico en el ciclo clínico

Células de Purkinje teñidas al microscopio

Ir bien en los exámenes escritos y, aun así, sentir que falta razonamiento clínico es un giro común en el primer año de prácticas. En el examen, el caso viene resumido y las alternativas señalan el camino. En la sala, el paciente cuenta la historia fuera de orden, los exámenes llegan poco a poco y alguien espera que digas lo que piensas. El conocimiento es el mismo; lo que cambia es la forma de usarlo.

NEXO es un juego diario de diagnóstico médico: un caso clínico por día, seis pistas progresivas y retroalimentación por proximidad en la CIE-10 en cinco niveles.

Este texto muestra cómo desarrollar el razonamiento clínico en el ciclo clínico con cuatro herramientas que los estudios describen: guiones de enfermedad, resumen del problema con calificadores semánticos, priorización de hipótesis y práctica con retroalimentación. Los sesgos cognitivos y el paso a paso del diagnóstico diferencial están en el texto sobre diagnóstico diferencial con pistas; aquí el foco es la base que viene antes.

Puntos principales

  • El razonamiento clínico combina reconocimiento rápido de patrones y análisis lento; los dos modos se mostraron igualmente eficaces en los estudios.
  • Los guiones de enfermedad son la forma en que el conocimiento clínico se organiza en la memoria: quién lo tiene, cómo empieza, qué aparece y por qué.
  • Un buen resumen del problema usa calificadores semánticos, como agudo o crónico, y tiene estructura en tres partes: quién es el paciente, cómo evolucionó el cuadro y cuál es el síndrome.
  • Priorizar es ordenar las hipótesis por probabilidad y por gravedad, sin dejar fuera las que exigen acción inmediata.
  • La práctica deliberada con retroalimentación inmediata y repetición está entre los caminos más respaldados para ganar experiencia.

Sumario

Pensamiento rápido, lento y guiones de enfermedad

El razonamiento clínico es el proceso de reunir los datos de un paciente, llegar a hipótesis y decidir qué hacer. Los estudios describen dos modos que trabajan juntos en ese proceso.

Tablero de ajedrez visto desde arriba, con las piezas claras y oscuras en la posición inicial, sobre una mesa de mármol.
Como en el ajedrez, la experiencia en el razonamiento clínico viene de muchos patrones guardados y de saber cuándo parar para analizar. Crédito: Aaaatu, CC BY-SA 4.0 (licencia), vía Wikimedia Commons (página del archivo).

Dos modos, los dos útiles

El modelo de proceso dual describe un sistema rápido e intuitivo y otro lento y analítico (Croskerry, 2009). Una revisión de los estudios de razonamiento clínico concluyó que los dos procesos son igualmente eficaces, y que el modo rápido, aunque depende de la experiencia de cada uno, no se equivoca más ni es más propenso a sesgos que el analítico (Norman, 2009). La misma revisión relata que orientar al clínico a usar los dos modos de forma explícita redujo los errores de forma consistente (Norman, 2009).

Para el estudiante, eso quita un peso: la intuición no es enemiga del razonamiento. Lo que falta al comienzo de las prácticas es material para que ella trabaje, es decir, casos y patrones guardados en la memoria. Los sesgos que pueden entorpecer los dos modos están en el texto sobre diagnóstico diferencial.

Qué es un guion de enfermedad

La teoría de los guiones explica cómo se organiza el conocimiento diagnóstico: son redes de conocimiento guardadas en la memoria, montadas para tareas clínicas, con los valores esperados y los inesperados para cada característica de una enfermedad (Charlin et al., 2000). Cuando aparece un caso nuevo, el guion activado crea expectativas: dice qué hallazgos debes buscar para confirmar o descartar la hipótesis y qué hacer después (Charlin et al., 2007).

En la práctica, un guion de enfermedad suele responder a cuatro preguntas:

  • ¿Quién lo tiene? Factores de riesgo, edad, contexto.
  • ¿Cómo empieza y evoluciona? Tiempo de instalación, curso, patrón.
  • ¿Qué aparece? Síntomas, signos y hallazgos de examen típicos.
  • ¿Por qué ocurre? El mecanismo que une la causa con los hallazgos.

Cómo se forman los guiones

Según la revisión sobre el desarrollo de la experticia, el conocimiento biomédico se va encapsulando con la experiencia clínica y, poco a poco, se integra en guiones de enfermedad (Schmidt y Rikers, 2007). Los autores recomiendan enseñar las ciencias básicas en contexto clínico y presentar problemas de pacientes temprano en el curso para apoyar ese proceso (Schmidt y Rikers, 2007). Treinta años después de la introducción del concepto, una revisión histórica concluyó que tiene base sólida y sirve tanto para entender la experticia como para orientar la enseñanza clínica (Custers, 2015).

¿Enseñar con guiones funciona?

En un ensayo aleatorizado en Hong Kong, los estudiantes de cuarto año que participaron en un taller de razonamiento clínico con guiones de enfermedad, con problemas en la web, retroalimentación individual y tutores razonando en voz alta, obtuvieron calificaciones 14% más altas en la resolución de problemas clínicos que el grupo control (Lee et al., 2010). En un cuestionario sobre estilo de pensamiento diagnóstico, los grupos quedaron iguales (Lee et al., 2010). La ganancia apareció en el desempeño con casos, y no en la forma en que los estudiantes describían su propio pensamiento.

Del caso de examen al paciente

En el examen escrito, el caso suele venir con los hallazgos típicos ya seleccionados, lo que activa el guion con facilidad. En el paciente, los hallazgos vienen mezclados con información irrelevante y a veces faltan justamente los más típicos. Por eso, un buen guion incluye también las variaciones: cómo aparece la enfermedad en ancianos, en quienes usan ciertos medicamentos, al comienzo del cuadro. Cada paciente atípico que acompañas es una oportunidad de agregar esas variaciones.

Arma tus guiones

Una forma simple de empezar es escribir, para cada enfermedad que estudias en la práctica, una ficha corta con las cuatro preguntas. Después, compara la ficha con el paciente que viste: qué era típico, qué se salió del patrón. Cada paciente agrega una variación al guion, y es esa colección de variaciones la que forma la intuición clínica.

Resumir el problema

Antes de pensar en hipótesis, hay que decir, en una o dos frases, cuál es el problema. Ese resumen, llamado representación del problema o enunciado-resumen, es el punto en que los datos sueltos se convierten en un cuadro.

Bombilla incandescente transparente con el filamento visible, sobre fondo blanco.
El resumen del problema es el momento en que los datos sueltos empiezan a tener sentido. Crédito: KMJ, CC BY-SA 3.0 (licencia), vía Wikimedia Commons (página del archivo).

Calificadores semánticos

Los calificadores semánticos son pares de términos abstractos y opuestos que convierten un hallazgo específico en una característica comparable entre enfermedades: agudo o crónico, continuo o intermitente, localizado o difuso, primer episodio o recurrente. La representación del problema construida con calificadores semánticos se asoció a mejores resultados diagnósticos en estudios anteriores, y un grupo de investigadores probó si se podía enseñar esto (Nendaz y Bordage, 2002).

En el estudio, los estudiantes de segundo año entrenados para convertir hallazgos en calificadores y usarlos para comparar hipótesis pasaron a usar más del doble de calificadores en los resúmenes (1,40 contra 0,63) y recordaron mejor los hallazgos recolectados (Nendaz y Bordage, 2002). La precisión diagnóstica, sin embargo, quedó igual entre los grupos, y los autores concluyeron que los calificadores son una herramienta necesaria, pero insuficiente cuando se usa sola (Nendaz y Bordage, 2002).

La estructura en tres partes

En un estudio que comparó resúmenes de residentes principiantes y de profesores de clínica médica, los resúmenes con estructura en tres partes (datos del paciente, curso en el tiempo y síndrome clínico) y con calificadores de tiempo se asociaron a más acierto diagnóstico, independientemente de la experiencia (McQuade et al., 2024). Los especialistas incluyeron menos comorbilidades irrelevantes y más hallazgos de examen, y sintetizaron los datos en conceptos de nivel más alto, como sepsis, en vez de listar cada hallazgo (McQuade et al., 2024).

Ejemplos de resumen

Los ejemplos de abajo son orientación editorial, para mostrar la forma del resumen. No sustituyen la evaluación clínica.

Versión principiante Versión con calificadores y tres partes
Hombre de 58 años, hipertenso, diabético, con dislipidemia, que fuma, llegó con dolor en el pecho que comenzó hace 40 minutos cuando subía la escalera, con sudor, y el dolor no pasó Hombre de 58 años con varios factores de riesgo cardiovascular, con dolor torácico agudo, opresivo, desencadenado por el esfuerzo y persistente, con sudoración
Mujer de 25 años con tos desde hace 3 días, fiebre, catarro amarillo, se hizo radiografía Mujer joven, previamente sana, con cuadro agudo de fiebre y tos productiva
Anciano con cansancio, pérdida de peso y anemia en los exámenes Anciano con cuadro crónico, con empeoramiento a lo largo de los meses, de astenia y pérdida de peso, con anemia

Fíjate en lo que cambia: los datos quedan menos numerosos y más abstractos, el tiempo de evolución aparece como calificador y el síndrome queda claro. El buen resumen ya sugiere qué guiones de enfermedad activar.

Errores comunes en el resumen

Algunos errores aparecen con frecuencia cuando se empieza a resumir casos. El primero es repetir la historia entera, en el orden en que fue contada, en vez de seleccionar lo que importa. El segundo es incluir todas las comorbilidades, incluso las que no tienen relación con el problema; los especialistas, en el estudio de resúmenes, incluyeron menos comorbilidades irrelevantes que los principiantes (McQuade et al., 2024). El tercero es poner un diagnóstico en el resumen, lo que cierra la puerta a las alternativas antes de tiempo; los especialistas también lo hicieron con menos frecuencia (McQuade et al., 2024).

Una prueba rápida ayuda: si otra persona lee tu resumen, ¿puede imaginar al paciente y pensar en las mismas tres hipótesis que tú? Si sí, el resumen cumplió su papel.

Evaluar el propio resumen

Una rúbrica desarrollada para evaluar resúmenes de estudiantes en casos de paciente virtual usa cinco componentes: precisión de los hechos, estrechamiento adecuado del diferencial, conversión de la información en términos abstractos, uso de calificadores semánticos y una nota global (Smith et al., 2016). Puedes usar los mismos criterios para revisar tus resúmenes después de cada caso.

Vale una advertencia honesta: en un OSCE con diez estaciones, pedir a los estudiantes que escribieran un resumen antes del diagnóstico no aumentó el acierto, y los resúmenes mejores no se correlacionaron con más acierto (Valentine et al., 2022). El resumen organiza el razonamiento, pero el acierto depende también del conocimiento de las enfermedades que debe activar.

Priorizar hipótesis

Con el problema resumido, las hipótesis aparecen. El paso siguiente es ordenarlas. El orden decide qué investigas primero y qué necesita acción inmediata.

Semáforo colgado de cables, con la luz roja encendida, contra un cielo azul.
Algunas hipótesis piden que pares todo y confirmes o descartes antes de seguir. Crédito: Kevin Payravi, CC BY-SA 4.0 (licencia), vía Wikimedia Commons (página del archivo).

La más probable

La primera pregunta es qué hipótesis explica mejor el conjunto de hallazgos, teniendo en cuenta la frecuencia de la enfermedad en ese contexto. Una enfermedad común con presentación típica suele ir antes que una rara con presentación parecida. El texto sobre diagnóstico diferencial muestra cómo cada hallazgo sube o baja esa probabilidad.

La más grave

La segunda pregunta es qué hipótesis, si no se reconoce ahora, puede causar daño grave. Un modelo de razonamiento para problemas comunes en la clínica general incluye, de forma explícita, una estrategia de seguridad para considerar condiciones que amenazan la vida y otras enfermedades graves durante el diagnóstico (Murtagh, 1990). Las listas de verificación para el diagnóstico siguen la misma lógica y se propusieron para evitar la causa más común de error, que es no considerar el diagnóstico correcto; aún no se han evaluado con rigor (Ely et al., 2011).

La tratable

La tercera pregunta es qué hipótesis tiene un tratamiento que cambia el desenlace si empieza temprano. Una enfermedad tratable y con ventana corta merece un lugar alto en la lista, incluso cuando es menos probable. Esta tercera pregunta es orientación editorial, común en la enseñanza clínica, y combina con las dos anteriores: el objetivo es no dejar pasar lo que puedes resolver.

Cuando las tres preguntas apuntan a lados diferentes

Muchas veces la hipótesis más probable no es la más grave. En ese caso, la lista queda con las dos en el tope: la más probable guía la investigación principal, y la más grave recibe una pregunta o un hallazgo que la confirme o descarte pronto. Decir esto en voz alta en la presentación del caso, por ejemplo "pienso primero en X, pero necesito descartar Y", muestra al preceptor que consideraste las dos cosas.

Juntando las tres preguntas

Pregunta Qué protege Ejemplo de razonamiento (editorial)
¿Cuál es la más probable? Investigación eficiente En el dolor torácico de esfuerzo en un paciente con factores de riesgo, el síndrome coronario agudo va en el tope
¿Cuál es la más grave? Seguridad del paciente Disección de aorta y embolia pulmonar entran en la lista incluso cuando son menos probables
¿Cuál es tratable y tiene ventana corta? Desenlace Las hipótesis con tratamiento tiempo-dependiente piden confirmación o exclusión rápida

Integrar teoría y caso

El ciclo básico dio el mecanismo; el ciclo clínico pide el nombre del cuadro. Ligar los dos es parte del razonamiento, y no un extra.

Por qué ayuda la ciencia básica

Una revisión sobre el papel del conocimiento biomédico en el razonamiento clínico concluyó que este ayuda al principiante a formar una representación coherente y estable de las categorías de enfermedad (Woods, 2007). Con esa representación, el estudiante retiene el conocimiento clínico por más tiempo y mantiene la precisión diagnóstica ante casos difíciles (Woods, 2007). La recomendación de la revisión es que la enseñanza clínica haga conexiones explícitas entre el conocimiento biomédico y los hechos clínicos (Woods, 2007).

Cómo hacer la conexión

Al armar el script de una enfermedad, escribe la cuarta pregunta, "¿por qué ocurre?", con el mecanismo que explica cada hallazgo. Si la insuficiencia cardíaca causa edema, escribe por qué. Si un medicamento causa un efecto adverso, conéctalo con el mecanismo. El mecanismo es lo que ayuda a reconocer la enfermedad cuando aparece de forma atípica.

Casos temprano, mecanismo siempre

Presentar problemas de pacientes temprano en el curso y enseñar las ciencias básicas en contexto clínico apoyan la formación de los scripts (Schmidt y Rikers, 2007). Para quien ya está en el ciclo clínico, el camino inverso también vale: ante cada paciente, vuelve al mecanismo. El texto sobre aprendizaje basado en casos clínicos muestra cómo estudiar a partir de casos.

Práctica con retorno

La experiencia sola no garantiza un buen desempeño. Lo que marca la diferencia es el tipo de práctica.

Tres dardos clavados en un blanco, cerca del centro.
El retorno muestra la distancia entre la hipótesis y el objetivo, y eso es lo que permite ajustar la siguiente. Crédito: PeterPan23, dominio público (página del archivo).

Práctica deliberada

Los estudios sobre pericia muestran una relación débil entre tiempo de experiencia y desempeño observado; el desempeño de los expertos se vincula con la práctica deliberada (Ericsson, 2008). Esa práctica se enfoca en mejorar tareas específicas e incluye retorno inmediato, tiempo para resolver problemas y evaluar, y oportunidades de repetir para refinar el desempeño (Ericsson, 2008).

El retorno cambia el desempeño

En una revisión sistemática sobre evaluación y retorno en el desempeño clínico de médicos, 32 de 41 estudios, o 74%, mostraron un impacto positivo del retorno (Veloski et al., 2006). El retorno fue más eficaz cuando vino de una fuente con autoridad y se mantuvo a lo largo del tiempo (Veloski et al., 2006).

Cómo pedir retorno en el internado

El retorno más útil es específico. En vez de preguntarle al tutor si el caso estaba bien, pregunta sobre una etapa: "¿mi resumen dejó fuera algo importante?", "¿el orden de mis hipótesis tiene sentido?", "¿qué hallazgo habrías buscado primero?". Preguntas así son rápidas de responder en medio de la rutina y muestran exactamente dónde ajustar. Anota la respuesta en el script de la enfermedad, para que el retorno de hoy se vuelva conocimiento en el próximo paciente.

Reflexionar sobre el caso

Con casos clínicos, reflexionar de forma estructurada sobre los hallazgos a favor y en contra de cada hipótesis dio más aciertos una semana después que dar un diagnóstico solo, en estudiantes de cuarto año (Mamede et al., 2014). El retorno del caso, sumado a esa reflexión, cierra el ciclo de la práctica deliberada.

Entrenar con casos en pistas

En NEXO, cada caso llega en hasta seis pistas, y cada hipótesis muestra la proximidad en la CIE-10 en cinco niveles. Ese retorno inmediato dice si estás en el grupo correcto de enfermedades y qué tan lejos quedó la hipótesis, lo que ayuda a separar un error de script, en el que confundiste enfermedades vecinas, de un error de representación, en el que el problema se resumió en la dirección equivocada. En la tercera pista aparece el área del caso y, en la quinta, la franja de la CIE; puedes saltar una pista cuando quieras avanzar.

El Diario trae un caso por día, el mismo para todo el mundo, lo que permite discutir el razonamiento con el grupo. El Archivo reúne los casos anteriores, el Multimedia trae casos con imagen, audio y otros exámenes, y el modo Continentes, casos ligados a África, Américas, Asia, Europa y Oceanía. El Adrenalina, con la dosis elegida antes, entrena el razonamiento con tiempo. El botón de Anki crea la tarjeta directo desde NEXO y abre en la app de Anki, busca las tarjetas que ya tienes y, cuando el caso tiene imagen, lleva la imagen a la tarjeta. Para entender los límites de cada modo, ve la página de economía de NEXO.

Una guía para el internado

Las cuatro herramientas funcionan mejor juntas. La guía de abajo es una orientación editorial para usar con cada paciente que acompañas y con cada caso que entrenas.

Con cada paciente

  1. Después de la historia y del examen, escribe el resumen del problema en una o dos frases, con calificadores semánticos y las tres partes.
  2. Enumera tres hipótesis y marca cuál es la más probable, cuál es la más grave y cuál es tratable con ventana corta.
  3. Para cada hipótesis, anota el hallazgo que la apoya y el que la contradice.
  4. Presenta el caso al preceptor en ese orden y pide retroalimentación sobre el resumen y sobre la lista.
  5. Al final del día, actualiza los scripts de las enfermedades que aparecieron.

Con casos de entrenamiento

Usa casos cortos para practicar el mismo guion con retroalimentación inmediata. En cada caso, compara tu resumen con el diagnóstico final y pregúntate qué calificador habría llevado al script correcto. Un caso por día, todos los días, suma muchos patrones a lo largo del internado.

En la discusión con el grupo

Discutir el mismo caso con colegas muestra otros caminos hacia la misma respuesta. El ranking de NEXO tiene las pestañas Global, Universidades y Grupo, esta con código de invitación, lo que facilita reunir al grupo o a la liga en torno al caso del día. Si coordinas una facultad, liga o residencia y quieres usar casos así en la enseñanza, conoce el NEXO Closer. Investigadores de educación médica pueden conocer el NEXO Researcher, y médicos que quieran repasar casos, el NEXO Curator. Quienes producen contenido de Medicina y quieren llevar casos así a su audiencia pueden conocer el NEXO Creators.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el razonamiento clínico?

Es el proceso de reunir los datos de un paciente, formar hipótesis y decidir qué hacer. Combina un modo rápido, de reconocimiento de patrones, y un modo lento, analítico, que se mostraron igualmente eficaces en los estudios (Norman, 2009).

¿Cómo desarrollar el razonamiento clínico en el ciclo clínico?

Arma scripts de las enfermedades que ves, resume cada caso con calificadores semánticos, prioriza las hipótesis por probabilidad, gravedad y tratamiento y practica muchos casos con retroalimentación inmediata. La práctica deliberada, con retroalimentación y repetición, es lo que los estudios de pericia asocian al buen desempeño (Ericsson, 2008).

¿Qué son los scripts de enfermedad?

Son estructuras de conocimiento guardadas en la memoria que reúnen quién suele tener la enfermedad, cómo empieza y evoluciona, qué aparece y por qué (Charlin et al., 2000). Crean expectativas que orientan qué buscar en un caso nuevo (Charlin et al., 2007).

¿Qué son los calificadores semánticos?

Son pares de términos opuestos y abstractos, como agudo o crónico y continuo o intermitente, que convierten hallazgos en características comparables entre enfermedades. Entrenar su uso aumentó la cantidad de calificadores en los resúmenes y el recuerdo de los hallazgos (Nendaz y Bordage, 2002).

¿Cómo escribir un buen resumen del problema?

Usa tres partes: quién es el paciente, cómo evolucionó el cuadro en el tiempo y cuál es el síndrome. Los resúmenes con esa estructura y con calificadores de tiempo se asociaron a más acierto diagnóstico (McQuade et al., 2024).

¿Basta la experiencia en el internado para desarrollar el razonamiento?

La experiencia ayuda, pero el tiempo de práctica, por sí solo, tuvo una relación débil con el desempeño observado en los estudios sobre pericia (Ericsson, 2008). Lo que más cuenta es practicar tareas específicas, recibir retroalimentación inmediata y repetir. En el internado, eso significa resumir cada paciente, priorizar las hipótesis y pedir retroalimentación sobre esas etapas, y no solo esperar que los casos se acumulen.

¿La ciencia básica todavía importa en el ciclo clínico?

Importa. El conocimiento biomédico ayuda al principiante a formar una representación coherente de las enfermedades y a mantener la precisión ante casos difíciles (Woods, 2007).

¿Cómo ayuda NEXO a entrenar el razonamiento clínico?

Cada caso llega en hasta seis pistas, y la hipótesis muestra la proximidad en la CIE-10, una retroalimentación inmediata sobre la distancia entre tu razonamiento y el diagnóstico. Con un caso por día, practicas resumen, priorización y revisión de la hipótesis. Para conocer el juego, lee qué es NEXO; para encajarlo en el estudio, el texto sobre rutina de estudio.

Checklist del razonamiento clínico

  1. Escribe el resumen del problema antes de enumerar hipótesis.
  2. Usa calificadores semánticos: agudo o crónico, continuo o intermitente, localizado o difuso.
  3. Sigue las tres partes: paciente, tiempo y síndrome.
  4. Enumera tres hipótesis y marca la más probable, la más grave y la tratable.
  5. Anota el hallazgo a favor y el en contra de cada hipótesis.
  6. Liga cada hallazgo al mecanismo que lo explica.
  7. Actualiza los scripts de las enfermedades que viste en el día.
  8. Pide retroalimentación sobre el resumen y sobre la lista, no solo sobre el diagnóstico.
  9. Practica casos cortos con retroalimentación inmediata.
  10. Discute con el grupo el camino, y no solo la respuesta.

¿Quieres entrenar hoy? Juega el caso del día en NEXO.

Referencias

  1. Croskerry P. A universal model of diagnostic reasoning. Acad Med. 2009. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19638766/
  2. Norman G. Dual processing and diagnostic errors. Adv Health Sci Educ Theory Pract. 2009. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19669921/
  3. Charlin B, Tardif J, Boshuizen HP. Scripts and medical diagnostic knowledge: theory and applications for clinical reasoning instruction and research. Acad Med. 2000. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/10693854/
  4. Schmidt HG, Rikers RM. How expertise develops in medicine: knowledge encapsulation and illness script formation. Med Educ. 2007. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18004989/
  5. Woods NN. Science is fundamental: the role of biomedical knowledge in clinical reasoning. Med Educ. 2007. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18045369/
  6. Charlin B, Boshuizen HP, Custers EJ, Feltovich PJ. Scripts and clinical reasoning. Med Educ. 2007. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18045370/
  7. Custers EJ. Thirty years of illness scripts: Theoretical origins and practical applications. Med Teach. 2015. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25180878/
  8. Lee A, Joynt GM, Lee AK, et al. Using illness scripts to teach clinical reasoning skills to medical students. Fam Med. 2010. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20373168/
  9. Nendaz MR, Bordage G. Promoting diagnostic problem representation. Med Educ. 2002. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12191059/
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